Paco Álvarez | Publicista y divulgador de la Antigua Roma "Los romanos votaban una vez al año, como nosotros"

Paco Álvarez. Paco Álvarez.

Paco Álvarez. / fito carreto

Renombrado publicista, la verdadera pasión de Paco Álvarez (Madrid, 1965) es la Antigua Roma. Es por eso que ha publicado el libro Somos romanos, para enumerar en tono ameno y con decenas de citas contemporáneas la herencia de Roma, que sigue muy viva entre nosotros. El descanso dominical, la depilación, las galletas y hasta el divorcio son algunos de esos legados, además de otros más conocidos y enormemente determinantes en nuestro día a día como el Derecho Romano o el trazado de nuestras ciudades.

-Roma fue la democracia más duradera de la Historia. ¿Qué tenemos que aprender de ella?

-Bueno, de momento nos ha dado por votar todos los años, como hacían ellos. Los romanos vivían en una campaña continua, como nosotros.

"La guerra de las Galias fue muy breve si se compara con la de Hispania. Lo de Astérix no fue para tanto"

-Pero se las pagaban ellos, los candidatos.

-Candidato es una palabra que viene del latín. El candidato iba vestido de blanco, de cándido, para mostrar su pureza. Y sí, se la pagaban ellos. Llenaban las paredes con sus pintadas y pagaban a los propietarios de las casas por las mejores paredes. Las paredes estaban hechas un asco. Pero ya entonces existían empresas de propaganda política. Eran grandes publicistas los romanos. Eso sí, si te elegían era para que hicieras cosas. Si hacías una carretera la pagabas tú y la recompensa era la gloria de ser recordado, como el caso de Apio en la Vía Apia, cuyos descendientes tenían que encargarse del mantenimiento de la Vía.

-Vaya, como las concesionarias de autopistas, pero sin peaje.

-Sin peaje. Ser político en Roma salía muy caro. Pero su utilidad ha perdurado siglos. La N-340 que va de Cádiz a Murcia sigue exactamente el mismo trazado de la Vía Augusta que unía Cádiz con Roma. Y Cádiz era fundamental para Roma porque abastecía de vinos y salazones. Era tan fundamental que Julio César convirtió a los gaditanos en ciudadanos romanos antes que a cualquier otra ciudad del imperio.

-Es célebre el debate entre Boris Johnson y Mary Beard en la BBC sobre las democracias en Roma y Grecia. Johnson prefería la griega.

-No me extraña conociendo le personaje. La democracia griega era mucho más imperfecta. Una de las obsesiones de los romanos era que un solo hombre no acaparara todo el poder. Por eso había un poder bicéfalo, salvo en situaciones excepcionales, en las que se nombraba un dictador, que de ahí viene la palabra. Pero un dictador lo era sólo por seis meses. La democracia moderna se parece, con toda su distancia, mucho más a la romana que a la griega y, de hecho, la mayor parte de nuestro lenguaje político viene de Roma.

-Su libro Somos Romanos está repleto de citas modernas, de Groucho Marx a U2.

-Porque la herencia es muy potente y llega a nuestros días. En One, la canción de U2, se dice el amor es la máxima ley. Posiblemente Bono lo supiera, pero reproduce exactamente un verso de Boecio, conocido como el último romano y el primer escolástico.

-Y por supuesto no puede faltar la más famosa de las citas, la del gag de los monty Python en La vida de Brian de qué hicieron los romanos por nosotros...

-Es que es un gag que resume a la perfección lo que supuso Roma por la civilización.

-Tampoco falta Astérix, naturalmente.

-Es curioso lo de Astérix, que es un cómic con el que todos hemos disfrutado y tanto ha hecho por conocer un poco más a Roma. De todas maneras, la guerra de las Galias apenas duró unos pocos años. Les costó casi el mismo tiempo que conquistar Numancia, que era un pequeño pueblo. Conquistar Hispania les llevó 200 años y nosotros no vamos hablando de pócimas mágicas.

-¿De chico usted iba con los galos con los romanos?

-Con los romanos siempre. Desde pequeñito.

-Quizá más que las Galias el mito sería Irlanda. Roma jamás entró en Irlanda.

-Bueno, pero eso tiene más que ver con su propio interés. Tampoco se adentraron en Asia. Había un momento en que los romanos decían bueno, tampoco es necesario tenerlo todo. Si no les iba a ser rentables, ¿para qué se iban a meter? Está claro que no vieron nada en Irlanda de su interés.

-Su juego es audaz. Afirma que los romanos inventaron el Whatsapp.

-Bueno, es un libro de divulgación y entretenimiento. Pero lo cierto es que los romanos tenían unas tabletas, sí, unas tablets, con dos caras de cera y se los enviaban a los amigos a través de mensajeros. Quedaban para cenar, por ejemplo, y el amigo le contestaba en la misma tableta. Pero vamos, que también existían negocios de comida para llevar y el servicio lo llevaba gente que serían como nuestros Deliveroo o Glovo.

-Los bares, no olvide los bares.

-Por supuesto, sus tabernas eran muy parecidas a nuestros bares actuales, con barra de obra. Y de aperitivo ponían aceitunas y queso.

-No sabía lo de los pasos de cebra.

-Eran de la misma altura que las aceras con losas de piedra cortadas rectangularmente. El carromato, ante el obstáculo tenía que parar para seguir avanzando por los carriles abierto ente las losas.

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