fran vaquero | Futbolista amputado

"Figo, Roberto Carlos y Cafú son malísimos jugando con muletas"

Fran Vaquero. Fran Vaquero.

Fran Vaquero.

El aviso de que la charla tiene guasa y su punto de puñetera es absurda tras comprobar que Fran Vaquero (Sevilla, 1978) presume de un humor desbordante, pese a que pasó lo suyo cuando en 2002, en el puerto de Algeciras, dos máquinas le aplastaron la pierna. Trabaja en un call center y el deporte lo ayudó a curar tristezas, ansiedades y complejos. Es internacional de la selección de fútbol de amputados y corre medios maratones.

-¿De dónde le viene ese fervor por el fútbol?

-Mi hermano me lo inculcó de chico. Y soy bético empedernido, socio junto a mi mujer y mis dos hijos.

"Mis hijos se sentían avergonzados si iba a su colegio sin la prótesis y hoy soy un héroe para sus compañeros"

-El escudo de su equipo es un flamenco con una sola pata. ¿Cómo de necesario es el humor para convivir con una discapacidad?

-Es muy importante tomarte con humor la discapacidad porque así es más llevadero. Cuando empecé con mi novia me daba apuro, pero nos los tomamos a guasa y le decía que la goma espuma de la prótesis era una ventaja porque se podía sentar y no pesaría nunca y encima era como un sofá.

-¿Sus ídolos son futbolistas de la élite o compañeros amputados?

-Hay de todo porque soy forofo del fútbol de calidad. Hay varios compañeros amputados a los que admiro: uno es el turco Rahmi y, sobre todo, mi mejor amigo, el español de origen guineano David Mendes.

-Es usted hincha del Betis. ¿Toca mejor la bola que Petros y Lolo Reyes?

-Qué época más mala. He sido muy crítico con los futbolistas que no daban un pase a dos metros. Después me he dado cuenta de que se pueden fallar porque el deporte es muy mental y sin confianza fallas a un metro. Todo afecta: el miedo escénico del que hablaba Valdano, que te llegue el balón y escuches a un rival por detrás... Todo.

-Si Joaquín es la finta y el sprint para el speaker verdiblanco, ¿qué rima podría hacer con Fran Vaquero?

-"¡Aunque no tenga el cuerpo entero, con el número 20... Fran Vaquero!"

-Es delantero centro, ¿el forcejeo con los centrales es a base de muletazos?

-Como el central sea experimentado y duro, prepárate. Si no está el balón en juego se mete mucho muleta contra muleta, se pisa el pie con la muleta, se agarra de la camiseta... Un inglés en la Eurocopa no paraba de darme y empecé a meterle el codo, me tiró la muleta y, cuando iba saltando para cogerla, llegó antes y volvió a tirármela el tío. Hay picardía, sí.

-¿Qué porcentaje de acierto tendría en un mano a mano con Ter Stegen o Courtois?

-En un uno contra uno habría que asegurar con porteros de esa calidad, así que creo que un 80%. Con Ter Stegen o Courtois paso de cachitas. No es fácil pero tengo confianza y seguridad en mí mismo (Risas).

-¿Les han birlado alguna vez las prótesis del vestuario tras un partido bronco a domicilio?

-De momento no. Pero nos hemos duchado con agua fría o en el Mundial de México tuvimos que repetir camisetas sucias hasta tres partidos seguidos porque nos decían un color y deprisa y corriendo otro. Eran siete encuentros en ocho días.

-¿Qué truco usa para desmarcarse?

-Uso mucho el amago, arrancar e irme, cambiarme con el compañero porque no soy rápido ni potente, pero uso el posicionamiento, la inteligencia, la anticipación, el control el toque, la pared... Me entiendo muy bien con David Mendes; lo han fichado la liga turca porque es una bala. Yo soy más un delantero de controlar y pasar.

-¿A quién se parece jugando?

-Borja Iglesias se me puede asemejar un poco.

-Habría que ver las virtudes de Messi o de Cristiano Ronaldo a la pata coja...

-Habría que verlos; de hecho, fuimos a la final de la Champions a Madrid en plan exhibición y estuvimos con Figo, con Roberto Carlos y con Cafú. Hicieron una prueba con muletas y eran más malos que sus mulas, sólo Figo cogió un poquito el tranquillo. Esa gente no hacen con muletas lo que nosotros. Ni siquiera Messi.

-Cuando un rival corta el balón con la muleta, ¿qué le gritan al árbitro?

-¡¡Mano!! En serio. La muleta se considera una extensión del brazo. Siempre que esté en el aire es mano. Si está en el suelo ocupando tu posición son tus piernas, pero no la puedes parar porque es mano.

-¿La selección española de amputados le ganaría a la absoluta femenina?

-No, no le ganamos ni de coña. La selección femenina tienen una calidad impresionante. Las admiro muchísimo. El fútbol femenino ha crecido y se está valorando. Nosotros nos vemos muy reflejados en ellas.

-Ya sin bromas: sería un gran impulso el apoyo institucional y de patrocinio del fútbol femenino.

-No tenemos ese empuje. La obra social de La Caixa nos ayudó para la Eurocopa, y ahora nos ayuda la Federación Española de Deportistas con Discapacidad Física, pero necesitamos patrocinio y sobre todo competir en una liga. Los Flamencos Amputados Sur somos el primer club de España.

-Habrá vivido un arsenal de historias conmovedoras.

-Llevamos por bandera el compañerismo, la humildad, la superación, el respeto, la igualdad... He jugado una Eurocopa y un Mundial, sí, pero me quedo con los valores, con el camino que me ha llevado a esos eventos o a correr medios maratones con muletas. Me llegan mensajes de todo el mundo si alguien ve un vídeo en las redes: "Gracias a ti he acabado la carrera".

-Y está muy agradecido a su familia.

-Totalmente. Mi mujer, Alexandra, y mis hijos, Lucas y Martín, me han dado muchas facilidades. Hace tres años iba con prótesis por los complejos, que he superado por el deporte. Un día llevé al colegio a los críos y no me la puse. Les daba apuro que me vieran sin pierna en el colegio. Al tiempo, cuando empecé a ser un poco conocido por las entrevistas y por las redes, me decían que sus compañeros quería conocerme porque era un máquina. La historia ha pasado de que mis hijos se sintieran avergonzados a estar orgullosos porque ahora soy un héroe en el colegio.

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