Dolors Alberola | Escritora "De la poesía no bebo ni como, pero sí me da la vida"

"De la poesía no bebo ni como, pero sí me da la vida" "De la poesía no bebo ni como, pero sí me da la vida"

"De la poesía no bebo ni como, pero sí me da la vida" / miguel ángel gonzález

Nació en Sueca (Valencia). Su madre escribía novelas sólo para sus amigas, fuente de la que bebió la autora, que empezó a escribir poesía con 7 años y el seudónimo Galaxia. Tiene más de 35 obras publicadas. La adolescencia la pasó en un internado, como en las películas. Dejó Medicina para hacer Procurador de Tribunales, como su padre, Fue la primera mujer en Valencia con ese título. Con 29 años ya tenía 5 niños. Vivían entre Valencia y Jerez, donde se afincó hace décadas. Ha ganado numerosos premios. Colecciona muñecos hiperrealistas y es viuda del escritor Domingo F. Faílde.

-Acaba de publicar Palabras contra el frío (Dalya), poemario que dice que es el mejor que ha escrito.

-Sí, porque a la vez que es más intimista es más existencial. No es un poemario de amor ni que esté basado en temas como tatuajes o en una receta de cocina como he hecho a veces, sino que está basado en una interlocución con Luis Cernuda. Es responderle a su poema A un futuro poeta, decirle que no ha cambiado nada en el mundo. No es que sea el mejor de calidad, sino que es uno de mis poemarios favoritos o más íntimo, en el que me desnudo bastante psicológicamente. Hay mucha parte de mi pensamiento sobre la existencia y sobre la temática paranormal por el hecho de estar hablando con una persona que está en la otra dimensión. El estilo es similar a otras obras pero la temática me interesa más.

"Si la gente leyera más poesía sería más refinada, más elegante; a este país le falta bastante refinamiento"

-¿Por qué Palabras contra el frío?

-Cernuda murió, Valente murió... pero tenemos sus libros. La palabra, después del frío de la muerte, está ahí.

-¿Qué encuentra en la poesía?

-La vida, la forma de vivir. Me han preguntado a veces si se vive de la poesía y yo digo que comer y beber no, pero vivir sí. Si no existiera la poesía, con todo lo que me ha pasado en esta vida, ya tendría una depresión de caballo.

-Ha sido traducida a muchos idiomas. ¿Cómo siente sus poemas en otras lenguas?

-Cuando me tradujeron al ruso resulta que un título cortito en español pues en ruso era larguísimo, y viceversa. Yo me pregunté ¿qué habrán puesto ahí? (ríe). Pero en lenguas que más o menos conozco hay que cuadrar los significados porque un gañán aquí, en portugués no equivale a lo mismo.

-La poesía hoy...

-Es excesivamente abundante. Yo no diría la poesía, pero los intentos poéticos son muy abundantes, pero siempre habrá poetas buenos. Ahora, por ejemplo, llevo una revista virtual toda de mujeres que se llama Jaulazul en la que han participado unas 26 poetas, y la última ha sido una chiquita joven con una poesía bastante aceptable.

-¿Y el lector?

-No tengo ni idea, pero sé que la venta no es muy boyante. Sí se lee de estraperlo, no lo sé, pero la venta es bajita.

-Dice la poeta jerezana Raquel Lanseros que somos todos hijos de la poesía.

-Hombre, todo el mundo ha tenido un momento poético en su vida, hasta las criaturas. Recuerdo un poeta en Jerez que se llamaba Alfonso Sánchez que en uno de sus poemarios puso una frase que le dijo la hija en la habitación: "Papá, sobre la cama hay nubes". Poeta no es sólo el que escribe. La poesía es un modo de vida.

-La poesía invita a la reflexión. ¿Nos paramos mucho a reflexionar hoy?

-Me da la impresión de que gusta más la poesía de línea clara por el hecho de no calentarse mucho la cabeza. Si escribes poesía filosófica y cosas así pues se lee menos. Desgraciadamente, la poesía que debería ser mayoritaria en un país que fuera culto pues es minoritaria. No creo que alcancemos otro nivel. Si la gente leyera más poesía sería más delicada, más refinada.

-¿Le falta a este país refinamiento?

-Bastante, sobre todo en medios como la televisión. Se está haciendo cada vez más una nueva masa a la vulgaridad.

-¿A qué le pondría más poesía?

-A todo. Y no poemas, sino más estética, delicadeza. Poesía no es sólo los versos. La Zaranda, cuando hace un espectáculo, es poesía pura. Y a la televisión le falta eso. Hay demasiados realities un poco bajunos.

-¿En qué tiene puesto el foco ahora?

-Estoy coordinando una colección de poesía, Letras Doradas, de la editorial Dalya. Superviso la calidad de las obras que se publican. Y también llevo la revista de mujeres que comenté antes. A mí me gusta la igualdad, pero como no existe, pues hay que empujar por el lado que está más corto hasta que la consigamos. En un mundo realmente igualitario, y no me refiero a la paridad, no tendríamos que hacer ismos. También va a salir en breve una obra muy interesante porque es una antología de mis poemarios editados, y gran parte de los inéditos, que están comentados por otros escritores. Por eso creo que tiene mayor interés, porque tiene las opiniones de otras personas. Y estoy escribiendo también letras para bulerías.

-Usted ha sido pregonera del Día del Orgullo en Jerez.

-Me sentí muy a gusto. Siempre que me lo piden participo, aunque no estoy al día de los actos de su calendario. La reivindicación me parece muy bien, igual que sucede con la mujer. Todo el tiempo que perdemos en criticar podríamos hacer que todo fuera mejor. Pero algo estamos adelantando, que un Ayuntamiento ponga la bandera arco iris en su balcón, pues eso antes no ocurría.

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