Economía

El atractivo inversor de la región mejora pero aún quedan lastres

  • Burocracia, fiscalidad e idiomas son las asignaturas pendientes para las firmas extranjeras, según un informe sobre el clima de negocios en Andalucía elaborado por la agencia IDEA y el IESE

Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, con Fernando Casas, director de la Agencia IDEA Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, con Fernando Casas, director de la Agencia IDEA

Francisco Herrero, presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, con Fernando Casas, director de la Agencia IDEA

Andalucía mejora poco a poco su atractivo inversor para las empresas extranjeras, aunque queda mucho camino por recorrer. Esta es quizás la conclusión que resume el Barómetro del Clima de Negocios en Andalucía desde la perspectiva del inversor extranjero, una publicación de la Agencia IDEA, Icex/Invest in Spain y el IESE que incluye la valoración de 120 empresas de capital extranjero que operan en la región.

El informe, que tiene periodicidad anual, recoge una mejora del clima de negocios en la región en 2019, con una puntuación de 3,05 sobre 5, un ligero avance respecto a 2018 (3,02). En la encuesta los aspectos mejor valoradas por las firmas foráneas son la calidad de vida y las infraestructuras, mientras que el mercado laboral, el entorno regulatorio y la fiscalidad figuran entre los capítulos con mayor margen de mejora. En comparación con España, la comunidad, según el informe, está mejor valorada en casi todas las áreas (mercado laboral, fiscalidad, entorno regulatorio, infraestructuras, costes, innovación, calidad de vida y financiación) excepto en tamaño de mercado y capital humano.

Si descendemos a lo concreto, aparecen como principales fortalezas de Andalucía para favorecer la inversión la seguridad, el ocio y la cultura, la mano de obra cualificada e infraestructuras como las telecomunicaciones, el AVE, los aeropuertos o las carreteras. En el lado opuesto figuran la burocracia (lo que peor valoran las empresas), el coste de la electricidad (lo segundo peor valorado), las cuotas a la Seguridad Social (lo tercero), el acceso a incentivos y subvenciones, la financiación y el gasto público en I+D.

El 63% de las firmas extranjeras tiene previsto aumentar la inversión en 2020

El informe de 2019 también incluye como asignatura pendiente –lo lleva haciendo años– el dominio de los idiomas (lo cuarto peor valorado) a pesar de los esfuerzos por mejorar la competencia lingüística. Otro aspecto que se menciona es la flexibilidad de los horarios laborales, cuya valoración empeora ligeramente en 2019.

Pese a estas debilidades, los últimos años son de clara apuesta por la región, si nos guiamos por el estudio. En 2018, el 95% de las firmas preveían mantener su inversión o incrementarla y en 2019 esa cifra es del 92%. Para 2020, un 63% –un porcentaje alto– la aumentará. Algo parecido ocurre con el empleo, aunque más en el sentido de mantener las plantillas y no tanto de aumentarlas: en 2018, el 64% iba a incrementar plantilla, porcentaje que desciende al 51% en 2019. En cualquier caso, de cara a 2020 el 87% conservará o elevará el número de empleados. También para la facturación hay buenas perspectivas, ya que sólo el 8% espera que se reduzca y, respecto a las exportaciones –el 75% de las firmas encuestadas vende en el exterior– sólo el 5% prevé que éstas bajen el año que viene.

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