Golf

El Tigre ruge de nuevo en Augusta

  • El estadounidense conquista su quinta chaqueta verde, 14 años después, al remontar en un gran último recorrido

Tiger Woods, con la chaqueta verde, celebra su triunfo en Augusta. Tiger Woods, con la chaqueta verde, celebra su triunfo en Augusta.

Tiger Woods, con la chaqueta verde, celebra su triunfo en Augusta. / justin lane / efe

Tiger Woods cerró una jornada histórica al firmar una cuarta tarjeta con 69 golpes (tres bajo par), para un total de 274 (-13), que le permitieron hacerse con el Masters de Augusta y, con ello, vestir la que es su quinta chaqueta verde.

A sus 43 años, 14 después de dominar en Augusta por última vez, Woods volvió a deleitar a todos los aficionados jugando como hizo en los años que era el número uno mundial.

Lo hizo en una jornada que inició a dos golpes del entonces líder, el italiano Francesco Molinari, en la que alternó seis birdies y dos boggies (uno en el último hoyo cuando ya tenía dos de renta) y deleitando al numeroso público presente en Augusta. No es de extrañar que tras embocar el último putt alzase los brazos al cielo y lanzase un grito liberador.

El hoyo 15, (par 5) fue decisivo. Molinari tenía un segundo golpe para llegar a green. Su bola chocó con una rama y se fue por segunda vez al agua. El italiano se desinfló y Woods fue a por todas. "En lugar de jugar de manera agresiva, hice el swing un poco a la defensiva por el viento. Pienso que no se ha sido mi mejor jornada, aunque estoy muy contento de mis primeros nueve hoyos", dijo el golfista italiano, ganador del Abierto Británico de 2018 que acabó con -11, junto con los estadounidenses Finau y Webb Simpson, y el australiano Jason Day.

Hasta los últimos hoyos una docena de jugadores tenían posibilidades de victoria, entre ellos el vizcaíno Jon Rahm. Con un resultado final de 13 bajo el par, Woods se impuso sobre sus compatriotas Dustin Johnson (-12), Xander Schauffele (-12) y Brooks Koepka (-12) para hacerse con su décimo quinto grande. "Cada vez que hace algo bien, sea lo que sea, se escucha un rugido. Y cuando ponen su resultado en el tablero de clasificación se escuchan aún más rugidos", dijo Koepka acerca de los ecos de las ovaciones a Tiger que hicieron temblar el recorrido de Augusta.

El vizcaíno Jon Rahm terminó su tercera participación en el Masters entre los diez primeros clasificados (noveno, empatado con otros dos jugadores) al acabar con -10. Por un momento se pudo meter en la lucha por el triunfo.

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