Fútbol Sala | Entrevista a Pola “Seguro que Córdoba va a responder”

  • El vigués confía en estar el lunes en la lista de 16 jugadores para los amistosos ante Hungría y Brasil

  • El equipo nacional jugará con los magiares en Vista Alegre y Pozoblanco los días 29 y 30 próximos

Pola intenta arrebatar un balón a Ricardinho en un amistoso contra Portugal. Pola intenta arrebatar un balón a Ricardinho en un amistoso contra Portugal.

Pola intenta arrebatar un balón a Ricardinho en un amistoso contra Portugal. / José Coelho / Efe

A sus 30 años y tras haberlo ganado todo a nivel de clubes y la Eurocopa de 2016 con España, Adrián Alonso Pereira (Vigo, 1988) es un fijo en el combinado nacional que ya mira al Mundial de 2020 que se celebrará en Lituania. Pola, como se le conoce deportivamente, tiene entre ceja y ceja levantar el cetro universal, entre otras cosas para sacarse la espina de la mala actuación realizada por la selección en la cita de Colombia de 2016. El camino ya ha empezado de la mano de Fede Vidal con un carrusel de amistosos que los días 29 y 30 se detendrá en Córdoba y Pozoblanco, respectivamente, con Hungría de rival. Antes, el lunes, el seleccionador facilitará la convocatoria, con 16 jugadores entre los que a buen seguro tendrá un sitio el ala-cierre gallego.

–¿Cómo llevan esta transición, el cambio de ciclo en la selección?

–Bien porque, aunque es un cambio, es mínimo en la filosofía de la selección porque Fede llevaba muchos años como segundo de José Venancio López. Está intentando poner su sello de identidad, respetando lo hecho todos estos años, con una filosofía que se basa sobre todo en el juego defensivo, que es un punto fuerte, y trabajando un poquito más el juego de cuatro, pues Venancio era un entrenador más específico del juego de pívot.

–El objetivo es llegar bien a septiembre, cuando arranca el camino hacia el próximo Mundial.

–Queda año y medio aún y tenemos tiempo para trabajar, probar jugadores y hacer un bloque fuerte. Creo que hasta ahora está saliendo bien, aunque es verdad que hubo una derrota en Rumanía, pero un partido no tiene que ser para juzgar a un entrenador ni a una selección. Contra Serbia los dos últimos amistosos se vieron dos caras diferentes, pero hay que tener paciencia y estar tranquilos, porque lo importante es seguir ganando, seguir mejorando, seguir cogiendo el punto de Fede y lo que quiere que hagamos, y para eso tenemos margen. En septiembre empieza ya la clasificación y el principal objetivo es clasificarse.

El objetivo es llegar a un Mundial para ganarlo, pero hay que ir poco a poco, sin subestimar a nadie

–España es favorita al título, pero mejor ir paso a paso.

–Efectivamente, hay que ir poco a poco. Ahora viene una concentración muy importante y hay que mirar eso. Para jugar un Mundial primero hay que clasificarse. Y lo importante es llegar en buen estado, con un buen bloque y las cosas bastante claras a esa fase para poder estar en el Mundial. Evidentemente, el objetivo de España es llegar a un Mundial para ganarlo, pero hay que ir poco a poco, sin subestimar a nadie; esa es la clave del éxito para que España pueda volver a ser campeona del mundo. Todo empieza por trabajar con humildad, trabajar en cada concentración al máximo, porque eso es lo que nos va a hacer volver a ser campeones. Creo que hay un magnífico equipo, hay un gran bloque de 20 jugadores y no hay que precipitarse, sino trabajar con mucha humildad, que para mí es la clave del éxito.

–Eso y el colectivo, pues en esta selección prima el grupo por encima de las individualidades.

–Exacto. España tiene grandísimos jugadores que te pueden resolver partidos, pero lo que nos va a llevar a estar en el próximo Mundial con opciones de ganarlo es el colectivo, la piña, el trabajo que cada uno hacemos por el compañero, y eso es lo que tenemos que tener claro los jugadores, que no podemos ir a la selección pensando en ser la estrella. Al final, el objetivo es ganar un Mundial y eso se consigue desde la unión y el buen ambiente del grupo. Por eso Argentina ha sido el último campeón. Tenemos que trabajar duro, ser obreritos de Fede, porque la base tiene que ser esa, sobre todo teniendo una plantilla con calidad y tácticamente de las más destacadas, si no la que más. Trabajando como el que más, hay muchas posibilidades de poder volver a conseguirlo. Hay un abanico grande de jugadores que pueden ir, confío en todos, que están compitiendo con sus equipos al máximo, y al final esa es la clave para volver.

–¿Hay ansias de revancha por la reciente sequía de títulos?

–Sed de venganza no, pero muchos de los que estuvimos en el Mundial de Colombia somos conscientes de que no fuimos nosotros, sabemos que no se vio la auténtica España, no competimos bien, porque creo que no llegamos en un buen momento... Creo que gran parte de culpa fue nuestra, porque creo que hay que tener un grado de compromiso mucho mayor. España lleva mucho tiempo sin ganar un Mundial, y nos lo merecemos, pero antes tenemos que demostrarlo con trabajo, que al final depende de cada uno de nosotros, de la exigencia que nos marquemos. Se trata de que si todos nos exigimos, trabajamos y estamos comprometidos con Fede, con la selección y con el objetivo podemos ser una de las grandes favoritas a clasificarnos y luchar por poder ganar el Mundial, pero si dejamos de hacer eso vamos a ser muy vulnerables. Y por eso hay que hacerlo ya, desde cada concentración, no cuando nos toque jugarnos algo. Porque el Mundial empieza desde la primera concentración, ahí empieza todo: el trabajo, la unión, el volver a tener buenas sensaciones como grupo...

En el Mundial de Colombia somos conscientes de que no fuimos nosotros, no se vio la auténtica España

–La concentración de ahora ofrece cuatro partidos, dos con Hungría y dos con Brasil. ¿Se puede evitar mirar más a esos últimos por el rival que a los primeros?

–Te mentiría si te digo que no se ven los partidos de Brasil como algo diferente, pues personalmente yo sólo he jugado un partido contra ellos en toda mi carrera, pero lo primero son dos partidos ante Hungría que van a ser difíciles; tenemos que aprovechar que jugamos en casa, coger buenas sensaciones y confianza, y luego vendrán los de Brasil. Pero hay que ir paso a paso, y en este caso primero son los de Hungría. Es como un Europeo o un Mundial, que no puedes pensar en la final sin antes haber pasado la fase de grupos. En este caso no te vas a quedar fuera, pero no sería lo mismo llegar a los partidos con Brasil habiendo ganado a Hungría que si no lo hacemos, y jugando bien y demostrando lo que queremos ser y lograr.

–¿Qué esperan de Córdoba, donde el futsal tiene mucho tirón?

–Con todos los jugadores que tiene Córdoba al máximo nivel, no hay más incentivo. Confío en que el pabellón se llene, confío en que Vista Alegre sea una fiesta del fútbol sala mundial en estos partidos y no tengo la menor duda de que así va a ser. Es un partido de España y creo que no va a fallar. Espero que Córdoba responda, creo que lo va a hacer y va a llenar el pabellón.

–Comparte vestuario con el mejor del mundo, Ricardinho, que tanto ha relanzado el fútbol sala.

–Mucha gente se ha enganchado por Ricardo, porque al final hace cosas diferentes. Evidentemente, eso es espectáculo y es imprescindible para el fútbol sala y la difusión de este deporte, pero España siempre ha llamado mucho la atención, más por su juego táctico o de pívot. Al final tiene que haber de todo. El fútbol sala no sólo son regates, pero te mentiría si te dijera que un jugador como él no hace que el fútbol sala crezca.

El fútbol sala no sólo son regates, pero te mentiría si te dijera que Ricardinho no hace que crezca

–Es la estrella del momento, pero el fútbol sala es mucho más.

–En todos los deportes hay figuras que son más espectaculares y llaman más la atención, pero al final el buen juego colectivo también ayuda a que el deporte crezca. El fútbol sala se nutre de todo, de jugadores espectaculares a nivel individual, a nivel táctico o a nivel defensivo, porque al final los duelos individuales que hay en cada partido, con un buen defensor y un buen atacante, también llaman mucho la atención. En un juego tan rápido como es el fútbol sala, al final todo en su conjunto es atractivo, sobre todo en directo, que es cuando se vive realmente esa intensidad que es lo que llama al espectador. Y si luego tienes la oportunidad de ver a jugadores como Ricardinho, pues creo que el fútbol sala ya lo tiene todo ganado.

–Permítame una duda: ¿es partidario del abuso del juego de cinco?

–Soy defensor del cinco para cuatro en situaciones determinadas en las que quieres utilizarlo para hacer gol y para incluso poder hacerlo más vistoso. Lo que no estoy de acuerdo y creo que no favorece en nada es cuando un equipo que es inferior saca el portero-jugador para intentar llevar el partido lo más igualado posible a los minutos finales, teniendo posesión y haciendo un juego sucio, y así tener opciones de sacar algo. Eso es lo que creo que empobrece al fútbol sala y hace que retroceda, y creo que nosotros mismos deberíamos hacerlo ver, porque al final se trata de que el deporte crezca. Vamos a crecer si vamos a una y haciéndolo más atractivo, pero de esa forma no lo vamos a hacer.

–Por último. ¿Veremos alguna vez al futsal en unos Juegos?

–Ojalá algún día llegue a ser olímpico porque se lo merece como deporte; es bonito, la gente va a disfrutar y a nivel mundial está creciendo bastante. Pero como eso no depende sólo de lo que haga el deporte, sino también a nivel político, esa es la incertidumbre que hay. Veremos a ver qué pasa. Rubiales (presidente de la Real Federación Española de Fútbol) parece que quiere apostar mucho por el fútbol sala y que sea olímpico, y todos estamos con él en ese sentido.

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