Deportes

El deporte de Córdoba cierra la puerta

  • El Deportivo Córdoba y el Adesal jugarán sus partidos de este fin de semana sin público en las gradas

  • En Lucena y Puente Genil, sus equipos ya han tenido que renunciar al calor de sus aficionados

El Adesal ya jugó algunos de sus amistosos veraniegos a puerta cerrada. El Adesal ya jugó algunos de sus amistosos veraniegos a puerta cerrada.

El Adesal ya jugó algunos de sus amistosos veraniegos a puerta cerrada. / Juan Ayala

La crisis del coronavirus sigue azotando a todos los ámbitos de la sociedad y el deporte no es ajeno a la dura realidad. Los principales equipos cordobeses libran su particular batalla contra el covid-19, que les está generando una incertidumbre nunca antes vista y unas dificultades económicas añadidas, derivadas de las restricciones que las autoridades imponen para tratar de evitar los contagios.

Con todo el Sur de la provincia de Córdoba en el nivel 4 de alerta decretado por la Junta de Andalucía, los eventos deportivos se han comenzado a ver afectados de manera muy seria. Lo que hasta ahora era una limitación en el aforo de los estadios o pabellones está pasando a ser, en muchas localidades, un cierre total. Un escenario complejo, que aleja a los aficionados de sus clubes pero que también supone un problema en el apartado económico, pues las taquillas constituyen una parte importante de los presupuestos de la mayoría de las instituciones deportivas.

Pese a la pérdida de ingresos, son muchos los clubes que están optando ya por jugar a puerta cerrada para evitar riesgos. Es el caso del Adesal y el Deportivo Córdoba, cuyos encuentros de este próximo fin de semana se jugarán sin público en las gradas de la Sala de La Fuensanta y del Palacio de Deportes de Vista Alegre. Aunque la capital cordobesa aún se mantiene en la fase 3 de alerta, los equipos empiezan a blindarse contra el virus.

"Después de lo que hemos pasado, preferimos renunciar al apoyo de la gente y jugar a puerta cerrada de momento", comentan desde el Deportivo Córdoba, uno de los clubes afectados. El principal representante del fútbol sala femenino cordobés recibirá al Cádiz este sábado en Vista Alegre (19:15), en un choque que será a puerta cerrada. El equipo, de hecho, regresa esta semana a la competición después de que hasta cuatro casos positivos en su plantilla provocaran la suspensión de su actividad.

Idéntica medida ha adoptado el Adesal. El conjunto de La Fuensanta necesita más que nunca el ánimo de los aficionados, en su lucha por permanecer en la élite del balonmano femenino. Sin embargo, la experiencia pasada con el covid-19 este verano, con varios positivos en su plantilla, han llevado a extremar las precauciones y el equipo jugará este sábado ante el Porriño (18:00) sin gente en las gradas de la Sala de La Fuensanta.

Pero más allá de la capital, la situación es incluso peor en la zona Sur de la provincia. Al cerrojazo en sus instalaciones se vieron obligados el pasado fin de semana el Ángel Ximénez de balonmano, así como el Salerm Puente Genil y el Ciudad de Lucena, equipos de fútbol que militan en Tercera División.

En estos casos, la falta de público en las gradas se debe a la prohibición explícita de la Junta de Andalucía, al encontrarse tanto Puente Genil como Lucena en nivel 4 de alerta sanitaria. Para las tres instituciones, los ingresos por taquillas son fundamentales, por lo que una prolongada restricción en el acceso a sus recintos podría generar un agujero en sus cuentas de consecuencias fatales.

El Córdoba CF y el Córdoba Futsal, a la expectativa

Pendientes de la evolución de los datos sanitarios están también el Córdoba CF y el Córdoba Futsal, hoy por hoy los dos principales equipos de la provincia. Aunque con enormes restricciones, ambos están pudiendo desarrollar sus partidos como local con público en las gradas. El Córdoba CF ha visto reducido el aforo de El Arcángel a 400 espectadores, después de empezar el curso con solo 800. El Córdoba Futsal, por su parte, ha podido meter a 400 fieles en Vista Alegre, pero ese número podría bajar en su próximo partido en casa, previsto para el 11 de noviembre. Según las restricciones actuales en la capital, el choque ante el Ribera Navarra tendría un aforo máximo de 200 aficionados.

Todo ello en el menos malo de los supuestos, porque ambas entidades siguen muy pendientes de las decisiones en materia de aforos de la Junta de Andalucía. El gobierno andaluz evaluará la situación el próximo lunes y podría endurecer las restricciones. Los datos de la pandemia en Córdoba empeoran cada día y ambas entidades se enfrentan a un futuro inmediato sin la presencia de su gente en las gradas.

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