Baloncesto l LEB Plata

La cansina cantinela del perdedor

  • El BC2016 cae ante el Palencia pese a plantar cara al líder de la categoría

Plantar cara, pelear, luchar contra los elementos, superar las adversidades… y perder. El BC2016 está entrando en una dinámica viciosa que le va a tener sufriendo hasta el último día, una peligrosa tendencia que ayer vivió un nuevo capítulo ante el Palencia, un líder a la italiana. Los castellanos ofrecieron en Vista Alegre todo un catálogo de las virtudes que le han llevado al primer puesto, con pocos alardes y lejos del showtime, pero efectivas hasta límites insospechados. Como un rodillo, como un implacable martillo pilón, el cuadro palentino acabó con la digna pelea de un Cajasur que dio todo lo que tiene, suficiente sólo por el momento para seguir fuera de la zona de descenso, pero no bastante para derrotar al líder. Las cuatro últimas derrotas han sido por menos de cinco puntos, el mismo guión y el mismo final. Porque a estas alturas de la película, todo el mundo tiene claro que no hay más cera de la que arde. El comportamiento es irreprochable, pero la falta de resultados es angustiosa.

Fue como una continuación del duelo del pasado domingo ante el Cornellá. Frente a un rival superior, el conjunto de Gomariz salió sin miedos, a dar la cara, dispuesto a enfrascarse en un combate cuerpo a cuerpo en el que probablemente tenía todas las de perder. Pese a sus limitaciones, ampliadas con la baja de Sosa, el Cajasur dio la talla en todo momento y le jugó de tú a tú a un líder algo decepcionante. Cuando un monumental tapón de Suka acabó con un triple de Ferrer en la otra canasta, los granates presentaron su declaración de intenciones frente a un Palencia que todavía no había encontrado el sitio (14-8, min. 6).

Había dicho Natxo Lezkano que el de Córdoba era un partido trampa, que no se fiaba un pelo de la polivalencia de los jugadores bermellones. Por un momento, la tela de araña local se merendó al líder, que sólo respondía a base de ramalazos individuales y con el peso de su amplio banquillo. El técnico palentino sabía que el camino para acabar con el Cajasur era hacerle correr, obligarle a sufrir en la batalla en campo abierto, y pese a que lo intentó desde el primer momento, los locales resistieron con brío en algunos de los mejores minutos de la temporada (37-32, min. 15).

El BC2016 pudo haberse escondido, plantear el partido como una sucesión de emboscadas y convertir el choque en una pelea de perros. Quizás así hubiera tenido sus opciones hasta el final, aunque también es probable que hubiera acabado perdiendo. En lugar de eso, Gomariz planteó un partido valiente, hasta que el cuerpo aguantara, y en algún momento tenía que flojear. Un parcial 2-9 en apenas tres minutos puso por delante al Palencia antes del descanso (39-41). Fue el principio del fin.

Porque el líder no es vistoso, pero lleva 12 victorias en 16 partidos siguiendo al pie de la letra su libro de estilo. Siempre al mismo ritmo, sin altibajos, el Palencia sólo espera un momento de debilidad del rival para tirarse a la yugular. En el momento que el Cajasur no pudo mantener el ritmo, el partido se acabó. El control en los tableros y el desquiciante acierto en los triples de Carles Bravo (28 puntos del catalán, el mejor del partido) no encontraron respuesta en un bando local que empezó a acusar el cansancio. Punto a punto, la desventaja alcanzó el 57-67 al término del tercer periodo y se estiró hasta una máxima de 13 puntos (59-72, min. 34), rentas que no eran determinantes, pero que sí marcaban las diferencias que separan a ambos equipos en la tabla.

Lo más fácil hubiera sido bajar los brazos y dejarse llevar hacia una digna derrota, pero el Cajasur siguió peleando. Porque si hay que elegir una manera de morir, más vale que sea con las botas puestas. Así, con la imagen que le mantuvo con vida hasta el final ante el Cornellá, el equipo de Gomariz siguió peleando con orgullo (79-82, min. 38). Eloy Almazán llegó a tener la bola para empatar el partido, pero no quiso entrar al tiempo que los árbitros echaban un vistazo a la clasificación y se dieron cuenta de quién era el líder y quién el que pelea por la permanencia. Las victorias no sólo dan confianza, sino también respeto, y eso salvó al Palencia. El BC2016 perdió otra vez, la cuarta derrota consecutiva, pero con partidos como el de ayer va camino de recuperar las dos cosas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios