Deportes

Marcelino, la grasa y la dieta milagrosa

  • El nuevo técnico del Villarreal ha cambiado las dinámicas de trabajo y de la alimentación La plantilla ha subsanado sus problemas con el sobrepeso

Comentarios 0

El mayor presupuesto y la plantilla con más calidad de la Liga Adelante visitan este domingo El Arcángel. Pero, además, lo hace un conjunto que en enero también tenía otro tipo de excedentes sobre el resto: la grasa corporal. Y es que el Villarreal, que al comienzo de la competición se erigía como el gran rival a batir, tuvo que ponerse a dieta con la llegada de Marcelino García Toral en el mercado invernal. El cupable: el sobrepeso.

Pero no ha sido la única medida impuesta por el asturiano, un especialista en reconducir malas sensaciones en conjuntos con dificultades que llegó para sustituir a Julio Velázquez.

El técnico salmantino dejó la disciplina amarilla después de encadenar cuatro partidos sin vencer -dos derrotas ante el Girona y el Barcelona B y dos empates con el Xerez y el Almería- y con el equipo en séptima posición. Casualmente la misma que ostenta ahora. Pero las sensaciones son distintas.

Y es que a pesar de que en el primer partido que dirigió el ex entrenador del Zaragoza encajó una manita del Real Madrid Castilla en el Alfredo Di Stéfano, el Villarreal ha puntuado en los cinco siguientes encuentros, con dos triunfos frente al Sabadell y la Ponferradina, y tres empates con el Guadalajara, el Hércules y Las Palmas.

Una transformación en la dinámica del grupo propiciada por el cambio en el método de trabajo impuesto por el asturiano. Desde su llegada, el volumen y la carga de los entrenamientos ha aumentado considerablemente para devolver a los futbolistas al estado de forma óptimo. Para ello, el técnico también ha hecho mucho hincapié en la dieta de los jugadores. Así, y viendo que la mayoría tenía sobrepeso, cambió el régimen de comidas asesorado por el médico Héctor Usó.

El dietista, que lleva varios años en el club villarrealense, facilitó todos los datos de los futbolistas a la llegada del actual cuerpo técnico. Una medida que le ha servido a Marcelino para realizar un plan individual de ejercicios, nutrición y suplementación para jugador.

Esta estrategia está teniendo excelentes resultados, pues en el tiempo que lleva el asturiano en el Villarreal sus pupilos han perdido de media tres kilos. Aunque quizás el ejemplo más destacado es el de Cavenaghi. El argentino, que tan sólo trabajó dos semanas a las órdenes de Marcelino -se marchó al Pachuca mexicano antes del cierre del mercado invernal-, se quitó tres kilos y medio de encima.

Y para no deshacer el camino recorrido, los futbolistas se pesan todos los días antes del desayuno, mientras que cada dos semanas el club les realiza un control de la grasa corporal.

Pero los cambios no sólo han llegado a nivel dietético y de nutrición, sino también a nivel de esfuerzo y cargas de trabajo. Y en esta parcela es el preparador Ismael Fernández el que se encarga de poner a los jugadores a tono, tanto en los entrenamientos sobre el césped como en el gimnasio.

El tándem ha devuelto al Villarreal la ilusión de poder acceder a la segunda plaza -actualmente a ocho puntos- con unos métodos que no son ninguna novedad en los clubes deportivos.

Y es que la figura de un nutricionista dentro del staff técnico ha proliferado considerablemente en los equipos de fútbol, donde el precursor y uno de los máximos exponentes es el doctor Antonio Escribano. El cordobés, que comenzó unido al mundo del atletismo y el ciclismo, dio el salto al balompié con el Sevilla de Joaquín Caparrós. Casualidad o no, su incorporación al club de Nervión coincidió con el regreso de los sevillistas a la competición europea. Luego, de la mano de Juande Ramos, se hizo cargo de la dieta de los jugadores del Tottenham y del Real Madrid. También tomaron sus conocidas papillas en el Deportivo de La Coruña, Mallorca, Murcia, Xerez, Numancia, Getafe, Zaragoza, Athletic de Bilbao o Atlético de Madrid.

La práctica se extendió y llegó a Marcelino, que se ha encargado de quitarle peso a un Villarreal que ahora vuela más ligero camino del ascenso.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios