Ciclismo l Paralímpicos

'Maglia rossa' al esfuerzo

  • El cordobés Rubén Fernández acaba sexto en el primer Campeonato de Europa de Bicicleta de Montaña para sordos · Apura sus opciones de participar en Pekín

En un deporte tan duro como el ciclismo la victoria final no sólo se refleja en el color del maillot. El simple arrojo de participar en una competición exigente ya vale su premio. Mientras Alberto Contador se colaba en la historia de la bicicleta amarrando su primer Giro de Italia en Milán y sucediendo en el palmares español a todo un mito como Indurain, otro campeón cordobés terminaba exhausto a pocos kilómetros de la capital lombarda su primera actuación en el Campeonato de Europa de Bicicleta de Montaña para sordos disputado en Verona.

Rubén Fernández, de 31 años y disminuido auditivo de nacimiento, daba sus últimas pedaladas para acabar en un meritorio sexto lugar después de una semana desafiando los obstáculos de un trazado exigente.

Se trata del estreno de este cordobés en una competición internacional después de haber destacado en el circuito nacional en los últimos años. Medalla de plata en el Campeonato de Andalucía de la especialidad en 2007 y bronce en 2006, así como tercer clasificado a nivel nacional el pasado año, Rubén acudía al campeonato de Verona con la ilusión de "participar y disfrutar de la experiencia", consciente de la dificultad "tanto del trazado como de los rivales". Y no se equivocaba el cordobés en su pronóstico, ya que en la primera etapa sólo pudo ser sexto y en la segunda ocasión que le tocaba correr -la competición se disputaba por equipos- no pudo acabar el recorrido. Aún así, las sensaciones tras la prueba son las mejores, ya que se trata de "una experiencia única y siempre me quedará el orgullo de representar a España".

Aficionado al deporte de la rueda lenticular desde los doce años, el Club Deportivo de la Asociación Provincial de Sordos le ha dado la oportunidad de disfrutar de la competición. Con una discapacidad superior al 60 por ciento "y que irá a más con los años", lleva más de una década dando pedaladas por los circuitos de toda Andalucía y el territorio nacional, aunque reconoce que "todo es más fácil para los oyentes".

Las ayudas económicas son casi inexistentes, ya que las subvenciones para deportes individuales "casi ni se conceden y en muchas ocasiones llegan tarde". En carrera la cosa no es mucho más fácil. "Tenemos que disputar la competición junto a los ciclistas oyentes y muchas veces, o salgo tarde, o no me da tiempo a reaccionar tras las indicaciones de los jueces", lamenta con una sonrisa.

Sin embargo, y pese a la "mínima" decepción por no haber logrado un resultado mejor, la sola presencia en carretera "ya vale la pena". No pierde la esperanza de representar a España en los próximos Juegos Olímpicos de Pekín.

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