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Horner rejuvenece en Hazallanas

  • El estadounidense ganó su segunda etapa y se coloca líder Dani Moreno perdió más de dos minutos

Chris Horner (Radioshack), de 41 años, el mismo que ganó la tercera etapa y se enfundó el maillot rojo por un día en tierras gallegas, volvió como los viejos rockeros para conquistar el inédito Puerto de Hazallanas y ponerse al frente de la general en Sierra Nevada.

Va en serio que el estadounidense quiere ganar la Vuelta. Y ahí está, líder tras una exhibición en un puerto de verdad y vencer en solitario. Decidió hacerlo a cuatro kilómetros de la cima que ponía fin a la décima etapa, que salió de Torredelcampo con caída masiva y arribó a la sierra granadina.

Horner, nacido en Okinawa (Japón), arrancó para no volver. Fue contundente y alzó los brazos con una ventaja de 48 segundos sobre Nibali y 1.02 respecto al grupo de Alejandro Valverde, Joaquim Purito Rodríguez, Ivan Basso, Thibaut Pinot y Nicolas Roche. "Quiero ganar la Vuelta", insistió el veterano ciclista terminada su hazaña, al tiempo que anunció que espera "hacerlo bien" en la próxima contrarreloj, aunque opine que Nibali es el que más opciones tiene de ser de nuevo líder tras ese trámite.

Puede que no le falte razón, pues el de Mesina es segundo en la general. El italiano se desquitó del pequeño tropiezo en el muro de Valdepeñas y pegó un mordisco de 14 segundos a sus rivales directos, entre los que hubo un detalle a reseñar: Ni Valverde ni Purito son capaces de seguir al vencedor del Giro si el puerto es duro y necesitan rampas explosivas para que sufra.

De cualquier manera, queda mucha Vuelta. Hoy toca jornada de descanso y mañana la crono de Tarazona. Luego será el turno de los Pirineos. Y los llamados a conquistar el triunfo final apenas están separados por un minuto. Entre ellos cabe destacar que se ha colocado tercero Roche (Saxo).

La salida tuvo tintes festivos y también algo trágicos. A la buena noticia de la salvación del Euskaltel gracias al piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso, siguió el desastre de la marcha neutralizada. Una caída multitudinaria mandó a casa a cuatro corredores, uno de ellos Alberto Losada, pieza vital de Purito en la montaña. Incluso el líder, Dani Moreno, besó el asfalto. Aunque el madrileño puso seguir, en la línea de meta le fue bastante peor: Hundido, cedió más de dos minutos, además de la camiseta roja.

Todo estaba escrito de antemano para el final, pero se permitió una fuga de 10 hombres de los que no causan dolor de cabeza a los favoritos. En la cima de Monachil sólo quedaban Ulissi y Marczynski en vanguardia, pero a cinco de meta entraron los grandes en escena. Fuglsang y Nibali subieron muy rápido. El segundo intentó marcharse. Sin embargo, Horner contestó cambiando de ritmo y lanzándose a la conquista de su segunda etapa. El italiano apareció tarde, pero apareció. Despejó algunas dudas y sigue siendo el principal favorito.

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