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El Ángel Ximénez logra una victoria muy trabajada ante el Guadalajara (28-26)

  • Los pontanenses recuperan el buen camino tras encajar cuatro derrotas consecutivas

Marcio da Silva, pivote del Ángel Ximénez, gana la posición a la defensa del Guadalajara en seis metros.

El Ángel Ximénez rompió su racha de cuatro derrotas consecutivas imponiéndose en casa al Quabit Guadalajara, en un encuentro bastante equilibrado que los hombres de Paco Bustos supieron sacar adelante merced a un buen arranque de segunda mitad, donde abrieron hueco para consolidar una ventaja favorable que supieron administrar con oficio y experiencia en los minutos decisivos del choque.

Los primeros ataques estuvieron marcados por el desacierto de cara a las porterías rivales. Los dos equipos trabajaban bien en la parcela defensiva, pero se mostraban desacertados en sus lanzamientos, bien por errores propios o por aciertos de los porteros, como fue el caso del visitante Daniel Santamaría que firmó un par de intervenciones de mucho mérito. No obstante, con el paso de los minutos los lanzadores se fueron soltando y con el intercambio de goles el cuadro de Puente Genil tomó la delantera con rentas mínimas. Aun así, el equipo de Reñones no le perdía la cara al encuentro y penalizaba cualquier mínimo error pontanés.

Así, tras el 6-5 de Javi García, los alcarreños hicieron un parcial de 0-2 para ponerse por primera vez por delante en el electrónico pasado el ecuador del primer acto. El Ángel Ximénez no encontraba claridad en sus ataques frente a la férrea defensa morada y ello a pesar de las rotaciones de Bustos, que pedía fluidez en el juego de los suyos, aunque el equipo no acababa de dar con la tecla exacta. Guadalajara, de la mano de la movilidad y liderazgo de Artur Pereira, se puso dos arriba con el 7-9, lo que obligó al preparador cordobés a pedir tiempo muerto.

Los pontanenses trataron de reaccionar, pero no supieron aprovechar una exclusión de Paredes, e increíblemente, en superioridad, vieron como los visitantes estiraban todavía más su ventaja para situar un inquietante 9-12. En ese contexto, el equipo tiró de orgullo y carácter, y los goles de Joao Pedro da Silva, David Estepa y Marcio da Silva llegaron en el momento justo para evitar sobresaltos y nivelar la balanza, llegándose al intermedio con un 15-15 que dejaba todo muy abierto para la segunda mitad.

Tras el paso por los vestuarios, los de Puente Genil salieron más enchufados y metidos en el partido, sobreponiéndose a sobresaltos como la lesión del pivote Javi García, que dio el susto echándose mano a la rodilla. Con Castro liderando al equipo, la defensa dio un paso al frente, y los tantos de Tua, Estepa y Marcio da Silva, este último tras un fantástico pase del lateral cordobés abrieron hueco para poner un esperanzador 19-16 que obligó al técnico visitante a parar el encuentro.

Guadalajara trató de reaccionar, pero el Ximénez no quería darle margen y siguió ampliando su ventaja hasta el 21-17 anotado por Túa culminando un contraataque. El duelo estaba bien encarrilado, pero quedaba un mundo y no se podía perder la concentración. Con la desventaja, los alcarreños ajustaron más y mejor atrás aprovechando con ello las imprecisiones de un Ángel Ximénez que empezó a cometer más errores de los habituales. Tanto fue así que el cuadro de Reñones fue limando la renta en contra y llegó a ponerse a un con un gol de Román (22-21) culminando de esa forma un parcial de 1-4.

El golpe final de Mollino y Castro

Bustos, que ya había gastado un tiempo muerto para frenar la reacción visitante, siguió pidiendo intensidad a los suyos y se la jugó con todo lo que tenía para mantener la exigua diferencia. Fue en ese momento cuando llegaron los goles decisivos de Anderson Mollino y Juan Castro, a los que únicamente respondía el acierto de Paredes.

A falta de poco más de tres minutos para el final, con 27-25, Guadalajara tuvo balón para ponerse a uno, pero Padilla recuperó un balón y Estepa anotó para dar tranquilidad a su equipo. Pese a ello, el encuentro no estaba cerrado, y aunque los visitantes tampoco aprovecharon la exclusión de Mitic, con un lanzamiento de Mourinho al larguero, el Ángel Ximénez tampoco estuvo fino para matar el partido. Daniel García recortó las diferencias, antes de entrar en un último minuto de vértigo de pérdidas de balón e imprecisiones donde hubo tres balones a la madera, sin que finalmente se moviera el resultado, un 28-26, que da mucha tranquilidad al equipo pontanés para afrontar el tramo final de liga, y deja a los alcarreños con las mismas necesidades que tenían en su objetivo de evitar el descenso.

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