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Alta tensión en Kaliningrado

  • Un guiño de Shaqiri a Kosovo en Instagram hace un mes es tomado como una provocación por los serbios

El medio serbio Milinkovic-Savic, en Kaliningrado. El medio serbio Milinkovic-Savic, en Kaliningrado.

El medio serbio Milinkovic-Savic, en Kaliningrado. / armando babani / efe

En medio de la polémica por un post del centrocampista Xherdan Shaqiri, Suiza y Serbia se enfrentan en Kaliningrado, en la segunda jornada del Grupo E, buscando seguir con vida en el Mundial.

La publicación de Shaqiri, suizo de raíces albanesas, fue hace un mes, pero explotó justo ahora. En su cuenta de Instagram, el talentoso jugador publicó la imagen de dos botas: una, con la bandera helvética y, la otra, con la de Kosovo. Los serbios tomaron la imagen como una provocación. "El jugador suizo Shaqiri comenzó una guerra particular ante Serbia", estimó el portal Srbin.info.

Y así, en los foros de internet y en redes sociales, los dardos fueron de un campo a otro. En Albania y Kosovo, la polémica alcanza cotas altas. Los albaneses no se clasificaron para el Mundial, pero ven en Shaqiri, Xhaka, Behrami y Dzemaili, suizos de raíces albanesas, a varios de los suyos.

"Les vamos a mostrar a estos serbios que la derrota es parte de su ADN", escribió el portal Albanian Soccer sobre el partido, que dirigirá el alemán Felix Brych.

Hay un trasfondo político en la rivalidad: Serbia no reconoce a Kosovo -con el 90% de su población albanesa- como un Estado y quiere, por el contrario, recuperar su antigua provincia, que declaró su independencia en 2008, una década después de alzarse en armas. Y es que la guerra de Kosovo dejó huellas en la región y muchos albaneses huyeron a países como Suiza.

La tensión fue evidente en el duelo entre Serbia y Albania por la eliminatoria a la Eurocopa de 2016. Durante el partido, que se jugó en Belgrado, un dron voló sobre el campo con la bandera de la Gran Albania. El serbio Stefan Mitrovic lo detuvo, pero la acción provocó un tumulto en el que participaron jugadores y aficionados locales. Albania ganó 3-0 en los despachos.

"Si son tan patriotas, ¿por qué no juegan para ese país?", preguntó el serbio Luka Milivojevic respecto a la foto de Shaqiri.

Pero no todo es política y los protagonistas intentan centrarse en el partido, vital para las aspiraciones de los dos en Rusia. "Mucha gente piensa que se trata de política y esperan mucho, sobre todo porque vengo de Kosovo, pero es sólo un partido de fútbol y nada más", dijo Shaqiri al portal serbio Blic Sport.

También buscó rebajar la tensión el seleccionador serbio, Mladen Krstajic, que piensa solamente en el juego. "Soy de un país con muchas culturas, de Bosnia. Mi padre es montenegrino, mi madre serbia. Soy una persona internacional. La nacionalidad para mí no es relevante".

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