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Libros de cine

Charlot y Frankenstein fueron antes periodistas

  • 'Las cien mejores películas sobre periodismo' da buena cuenta de la fascinación por el oficio que ha mostrado siempre el séptimo arte

Walter Matthau y Jack Lemmon en ‘Primera plana’ (1974). Walter Matthau y Jack Lemmon en ‘Primera plana’ (1974).

Walter Matthau y Jack Lemmon en ‘Primera plana’ (1974). / D. S.

Antes de crear a Charlot, Chaplin fue reportero de sucesos en el corto mudo Making a living (1914). Antes de sembrar el terror con Frankenstein o La Momia, Boris Karloff fue igual de terrorífico como periodista sin escrúpulos en Sed de escándalo (1931). Y antes de retratar el "oficio más bonito del mundo" en Ciudadano Kane y Primera plana, tanto Orson Welles como Billy Wilder lo ejercieron. Toda investigación periodística tiene algo de thriller. La acción rodea al corresponsal de guerra. Entre entrevistador y entrevistado surge a veces una tensión sexual que acaba en comedia romántica. Y la responsabilidad del cuarto poder conlleva dilemas éticos que invitan a la crítica social...

De todo hay en Las cien mejores películas sobre periodismo (Caditel) seleccionadas por David Felipe Arranz en el último título de la serie que la editorial dedica a las cien mejores películas de diversas temáticas. El periodista vallisoletano ha tenido en cuenta la calidad y el protagonismo del oficio en la trama. No obstante, junto a las fichas detalladas de los cien títulos elegidos, enumera brevemente otras 240 con personajes cuya condición de periodista no es lo importante. Aunque cabe preguntarse si daría igual que Superman fuera abogado, médico u oficinista.

De las cien seleccionadas por Arranz, la más antigua es Sed de escándalo, de Mervyn LeRoy, basada en una obra de Broadway, una de las primeras críticas al sensacionalismo. La más reciente, Los archivos del Pentágono (2017), de Steven Spielberg, que retrata la investigación en The Washington Post de las mentiras de la Administración Johnson sobre la guerra de Vietnam.

El de las investigaciones periodísticas llevadas al cine es casi un subgénero. A la cabeza de todas, la del Watergate que derrotó a Nixon, retratada por Alan J. Pakula en Todos los hombres del presidente (1976), con Robert Redford y Dustin Hoffman como Woodward y Bernstein.

La segunda profesión de Robert Redford

A pocos actores les tira el periodismo como a Redford. Interpretó en La verdad (2015) al presentador de la CBS Dan Rather que sacó a la luz cómo el ex presidente Bush eludió combatir en Vietnam (rodaron cabezas en la cadena). Y se enamoró de su compañera de reportajes Michelle Pfeiffer en Íntimo y personal (1996) en el clásico tándem joven promesa-veterano de vuelta. Tras las cámaras, reveló la estafa de un concurso televisivo en Quiz show (1994). Y en Pacto de silencio (2012) dirigió y protagonizó la historia de un ex activista antiguerra de Vietnam al que un reportero saca del anonimato de su nueva vida y el FBI le acusa de un asesinato de esa época.

Ralph Fiennes, a la derecha, protagonista de 'Quiz show' (1994). Ralph Fiennes, a la derecha, protagonista de 'Quiz show' (1994).

Ralph Fiennes, a la derecha, protagonista de 'Quiz show' (1994). / D. S.

No es el único. Clint Eastwood fue locutor de radio en Escalofrío en la noche (1971), su debut como director; fotógrafo en Los puentes de Madison (1995); y periodista removido por la conciencia en Ejecución inminente (que también dirigió en 1999). También repitieron papel grandes del Hollywood dorado como Humprey Bogart (El cuarto poder o Más dura será la caída), Clark Gable (Enséñame a querer y Sucedió una noche), Gregory Peck (La barrera invisible y Vacaciones en Roma) o James Stewart (Yo creo en ti, Una encuesta llamada Milagro e Historias de Filadelfia que le reparó su único Oscar). La cinta de George Cukor se completa con Cary Grant y Katherine Hepburn, que volvieron a ser periodistas en Luna nueva (Grant) y La mujer del año, en cuyo rodaje Hepburn conoció a su gran amor, Spencer Tracey. Un matrimonio de reporteros con tantas dificultades en su relación como las de ellos en la vida real.

Un retrato masculino

Hay cierto machismo en el cine sobre periodismo a tenor del repaso del libro. Apenas hay cintas protagonizadas por reporteras y cuando aparecen, suelen formar equipo con compañeros, como Diane Keaton y Warren Beatty cubriendo la Revolución rusa en Rojos o Jane Fonda con Jack Lemmon y Michael Douglas investigando un accidente nuclear en El síndrome de China.

Faye Dunaway en 'Network' (1976). Faye Dunaway en 'Network' (1976).

Faye Dunaway en 'Network' (1976). / D. S.

Incluso no son verdaderas profesionales aunque sus trabajos sirven al auténtico periodista, como la estudiante de Derecho Julia Roberts que orienta a Denzel Washington en El informe pelícano o las clases universitarias de Doris Day a Clark Gable en Enséñame a querer. Cuando no son literalmente princesas que enamoran al reportero, como Hepburn en Vacaciones en Roma.

La ambición por la exclusiva los convierte a ellos en valientes pero hace de Faye Dunaway en Network o Nicole Kidman en Todo por un sueño auténticas arpías. Y que Meryl Streep sea la jefa del Post no es fruto de sus méritos sino de ser la viuda del editor.

Meryl Streep en 'Los archivos del Pentágono' (2017). Meryl Streep en 'Los archivos del Pentágono' (2017).

Meryl Streep en 'Los archivos del Pentágono' (2017). / D. S.

Si larga es la lista de grandes intérpretes con periodistas en su filmografía, también lo es la de directores que se han fijado en este oficio. De Fritz Lang (Mientras Nueva York duerme) a Frank Capra (Juan Nadie o Sucedió una noche); de Billy Wilder (El gran carnaval y Primera plana) a Elia Kazan (La barrera invisible y Un rostro en la multitud); de Ron Howard (The paper: detrás de la noticia y El desafío: Frost contra Nixon), Oliver Stone (Hablando con la muerte o Salvador) a Spielberg o Woody Allen (Días de radio).

Y no sólo en el cine norteamericano. También Federico Fellini se sirve de un periodista para retratar La dolce vita en Italia. Y Kurosawa critica en Escándalo el amarillismo de la prensa japonesa basándose en el caso real de un juicio contra unos paparazzi en el que el abogado de la víctima denunciante acaba dejándose comprar por la revista denunciada.

Robert Redford y Dustin Hoffman en 'Todos los hombres del presidente' (1976). Robert Redford y Dustin Hoffman en 'Todos los hombres del presidente' (1976).

Robert Redford y Dustin Hoffman en 'Todos los hombres del presidente' (1976). / D. S.

Y si el periodismo influye en la política, el cine también. Alfred Hitchcock se sirvió de las memorias de un corresponsal en la Alemania nazi para instar a Estados Unidos a involucrarse en la Segunda Guerra Mundial. Lo hizo a petición de Churchill ya que, inicialmente, Enviado especial (1940) transcurría en la Guerra Civil española, que cubrió el periodista real en quien se basa. Habrá que esperar al próximo libro del autor, centrado en las películas sobre periodismo españolas y latinoamericanas, para ver si algún director lo contó.

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