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La confianza, el mejor aval

  • La plantilla transmite su total convencimiento de que ganará en Reus y al Sporting para atar la permanencia

  • "Tenemos que sacarlo sí o sí", indica Alejandro Alfaro

El presidente, Jesús León, junto a los veteranos del club, en su comida de Feria. El presidente, Jesús León, junto a los veteranos del club, en su comida de Feria.

El presidente, Jesús León, junto a los veteranos del club, en su comida de Feria. / jordi vidal

Si hablas con el presidente, te lo crees. Si te encuentras con el director deportivo, te lo crees. Si el diálogo es con el entrenador, te lo crees. Si la conversación es con miembros del plantel, te lo crees. Más allá de los resultados, de lo que puede transmitirse en el verde, la confianza es el mejor aval que tiene el Córdoba para pensar en hacer realidad el milagro de la permanencia. Una confianza serena, desde la calma, fundamentada con argumentos sólidos como una reacción nunca antes vista, un crecimiento en la calidad del grupo y una comunión entre el club y su entorno que se echaba de menos. Con todo eso, ganar en Reus y al Sporting, la ecuación ganadora que no obliga a mirar a otros marcadores, es factible. Pero primero, toca el Reus.

En su último acto en la feria, la comida con los veteranos y patrocinadores de la entidad presidida por Jesús León, el protagonismo fue para los jugadores, que mañana pondrán rumbo a tierras catalanas para tener dos días de aislamiento máximo para terminar de preparar "el partido de nuestras vidas", como atinó a decir el capitán Alejandro Alfaro en Canal Sur. El onubense, como Javi Lara, participó ayer con total normalidad con el grupo y ambos están a disposición del entrenador para las dos últimas finales, pese a no tener aún el alta médica.

Alfaro y Javi Lara se apuntan para las dos jornadas finales, pese a no tener el alta médica

Tras la sesión fue Edu Ramos el que pasó por la sala de prensa para advertir el nivel de compromiso de la plantilla por conseguir el sueño de la permanencia. "Se está viendo que nos jugamos la vida, tenemos que dar lo máximo en cada partido para que así salgan las cuentas", apuntó el malagueño, que aunque es consciente de que "dependemos de nosotros, esta semana es muy importante para seguir creyendo".

"Llevamos todo el año metidos en la mierda, pero hemos creído en todas las posibilidades que teníamos, quedan dos jornadas y hay muchos equipos que todavía se están jugando la vida. Tenemos que centrarnos en nosotros y sobre todo, ganar, ya luego veremos los otros resultados", sentenció el pivote, convencido de que "el equipo va a dar el máximo" en Reus, donde espera una batalla que nada tendrá que ver con la de la primera vuelta, resuelta con aquel 5-0: "No nos vamos a pasear ahora, firmo el 0-1". Un cóctel ganador, sin lugar a dudas, ya que "con portería a cero tenemos mucho que ganar". Y para ello, un ramillete de consejos que pasan por "tener cabeza, tranquilidad y paciencia" porque los partidos en estos momentos parecen eternos.

Pero nada más eterno que pareció la etapa, por fin finada, de la familia González, lo que sirvió de revulsivo para que el CCF ahora mismo esté con opciones reales de atar la salvación. En ese sentido se mostró muy contundente Alfaro en Canal Sur, en una intervención en la que estuvo acompañado por Sergi Guardiola, el secretario del consejo, Joaquín Zulategui, y el consejero Manolo Garrido. "El cambio de propiedad nos da la vida, el mercado aunque sea una semana nos ha dado la vida. El equipo con la carencia que teníamos se iba a la mierda; han venido jugadores muy comprometidos, que se iban a dejar la piel por el escudo y se la están dejando, más los que estábamos que estábamos implicados, la llegada de Sandoval, la afición que se ha subido a nuestro barco, ha sido todo", sentenció el onubense, señalando las claves de una resurrección inimaginable porque "con las las limitaciones que teníamos, las necesidades que teníamos, estaba claro que nos íbamos a Segunda B del tirón".

Pero eso ya es pasado y ahora sólo queda mirar al futuro, que pasa por Reus de manera inexcusable: "Es el partido de nuestras vidas. Ellos al final querrán quedar lo más arriba posible, pero nos estamos jugando la vida y eso se tiene que ver desde el minuto 1", argumentó el mediapunta onubense, que reconoce que ahora "equipo compite mejor, tiene más oficio" y apenas tiene "miedo; lo que tenemos es compromiso, tenemos que sacarlo sí o sí".

Algo en lo que, como no puede ser de otra manera, coincide Sergi Guardiola, que mira de reojo a su pareja, ya cumplida para dar a luz a su primera niña. "Dependemos de nosotros, vamos a ir a Reus a ganar y después a jugárnosla aquí contra el Sporting, en nuestro estadio, con nuestra gente; tenemos que ir a ganar los dos partidos", explicó el delantero, muy seguro de lo que puede hacer el CCF el domingo porque "llevamos demostrando muchas jornadas que el equipo tiene hambre, tiene ganas de ganar y esperemos que esta semana siga igual".

El de Jumilla, también convencido de que "el punto de inflexión" de la temporada llegó con "el cambio de propiedad", no pudo ocultar que "hemos tenido un desgaste mental muy superior al que puede ser en una temporada normal", y por eso es inevitable pensar en un final feliz que sería "una satisfacción tres veces mayor; no es un ascenso, pero creo que si logramos el objetivo…". Y entonces será el momento de hablar de su futuro, algo que el futbolista tiene muy claro. Porque en este momento toca Reus.

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