Córdoba CF

El Córdoba CF responde a la terapia de choque de Pablo Alfaro

  • Los cordobesistas vuelven a la zona de promoción de ascenso e impiden la escapada del UCAM Murcia

  • En un choque muy poco lucido, el equipo blanquiverde mostró otra intensidad, otra intención y otra actitud

Los jugadores del Córdoba CF celebran el triunfo ante el Real Murcia. Los jugadores del Córdoba CF celebran el triunfo ante el Real Murcia.

Los jugadores del Córdoba CF celebran el triunfo ante el Real Murcia. / CCF

El Córdoba CF vuelve a respirar. Y no es poco. Después de tocar fondo en su visita a Linarejos, el conjunto blanquiverde recuperó las constantes vitales ante el Real Murcia, para comenzar de la mejor manera posible la etapa de Pablo Alfaro al frente del equipo. Un técnico al que le queda una labor ardua por delante, pero que en solo tres días ha conseguido que la terapia de choque despierte a un equipo que había entrado en barrena nada más despegar. Como un estrella fugaz que se pierde un instante después de ofrecer sus mejores destellos.

El valor del triunfo logrado en Murcia no está en las sensaciones del equipo, con un déficit aún notable en el juego con balón, pese a la calidad que atesora la plantilla. La clave es mucho más pragmática que todo eso. El conjunto blanquiverde necesitaba ganar y lo hizo. Sin brillo, cierto, pero ganó y eso es algo que hacía más de un mes que no podía decir el conjunto de El Arcángel.

La importancia de los tres puntos sumados en Murcia queda clara cuando se repara en que el Córdoba arrancó el partido en puestos de lucha por la permanencia en Segunda RFEF y lo terminó como tercero de su subgrupo, a dos puntos del segundo y con el UCAM Murcia aún a una distancia salvable. Porque los universitarios marcan un ritmo infernal y esos seis puntos que ahora tienen de más sobre los blanquiverdes podían haberse tornado en una renta ya casi definitiva de sumar otro tropiezo.

En el juego, las mejoras tácticas brillaron por su ausencia. Si acaso, una mayor ambición para ir a la presión alta, con intención de robar en campo contrario y atacar rápidamente al rival. Esa es una de las premisas de Alfaro, pero sus jugadores todavía tienen que pulirla mucho más para sacarle el máximo rendimiento.

El revulsivo buscado

Eso sí, las caras de los futbolistas tras el partido, las sensaciones recuperadas tras dejar atrás la mala racha, sí suponen un paso adelante importante. El Córdoba vuelve a estar en dinámica ganadora y ahora sus jugadores tienen una nueva oportunidad de redimirse a ojos del nuevo entrenador. Alfaro ya avisó tras el partido que el próximo domingo seguramente haya cambios, el mejor mensaje posible para un grupo que tiene mucho más talento del que ha mostrado de momento.

Sin enamorar, el técnico maño consiguió revertir la peligrosa tendencia en la que había entrado su nuevo equipo y eso ya es un triunfo que va más allá de los importantes tres puntos sumados. Queda mucho por hacer, es obvio, pero la terapia de choque del doctor Alfaro ya ha conseguido estabilizar al enfermo.

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