Córdoba

El plan contra la tuberculosis caprina facilita la calificación de indemne para los rebaños

  • La intención de la Junta al elaborar el programa fue que contara con ayudas para los ganaderos que tuvieran que sacrificar

Un pastor guía a un rebaño de cabras. Un pastor guía a un rebaño de cabras.

Un pastor guía a un rebaño de cabras. / el día

El programa de erradicación de la tuberculosis caprina incluye, "ante la demanda del propio sector", la calificación de "oficialmente indemne" para los rebaños, aun cuando se vacunen contra la paratuberculosis, una cuestión que hasta este momento no era factible por "posibles interferencias diagnósticas de las pruebas". Ésta es, tal y como ha anunciado el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, una de las novedades recogidas en la nueva orden publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), "resultado de la interlocución permanente y el consenso con los profesionales y los veterinarios", con el objetivo de mejorar la aplicación del plan y su grado de implantación en la comunidad autónoma.

La norma, enriquecida por la "gran participación" y la "alta cantidad de sugerencias recibidas", incorpora, además, como ha anotado Sánchez Haro, la posibilidad del sacrificio de animales positivos en los mataderos que soliciten formar parte del programa, algo, bajo sus palabras, "fundamental" para el éxito del mismo. Todo ello sin olvidar, según ha proseguido el responsable de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, la simplificación de los distintos procedimientos administrativos.

Rodrigo Sánchez ha apuntado, en este sentido, que no son las únicas actuaciones llevadas a cabo por la Consejería que dirige. Ha hecho alusión, de este modo, a la inclusión del coste de la prueba diagnóstica de la tuberculosis caprina (anteriormente a cargo del titular de la explotación) dentro de los 19 millones de euros de ayudas asignados a las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG), de financiación autónoma. Esto contrasta, como ha apuntado, con los 1,3 millones de euros que el anterior Gobierno del PP "quitó a nuestras ADSG de las partidas estatales dirigidas a la erradicación de enfermedades".

El departamento de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, en esta misma línea de colaboración, también ha adquirido los medios necesarios para el diagnóstico de la tuberculosis caprina, que están a disposición de los veterinarios que realizan las pruebas, caso, por ejemplo, de la tuberculina. Asimismo, ha diseñado un módulo específico para el Sistema Integrado de Gestión Ganadera de Andalucía (Siggan) que permite, desde la óptica de Sánchez Haro, la mejora en la gestión del programa de calificación de rebaños.

A diferencia de lo que ocurre con la tuberculosis bovina, las actuaciones para la erradicación de esta enfermedad en la cabaña caprina, tal y como ha explicado el consejero, "no están reguladas por la Unión Europea (UE) ni cuentan con un programa específico nacional". Andalucía, ante ello, cuenta con su propio plan desde el año 2008 y prevé, desde entonces, indemnizaciones por los animales sacrificados al ser diagnosticados como positivos. Los ganaderos se acogen voluntariamente, tras lo que se comprometen con las medidas estipuladas por el mismo durante un periodo de, al menos, cinco años.

La intención de la Administración autonómica al elaborar el programa fue el de que contara con ayudas económicas para los ganaderos que tuvieran que sacrificar animales, con el objetivo de que participaran un mayor número de explotaciones y el de una estabilidad para el programa de calificación de explotaciones.

La tuberculosis es muy frecuente en la cabra (especialmente en majadas lecheras) causada por las bacterias microbacterias Mycobacterium bovis, M. Avium y M. Tuberculosis. La enfermedad conduce a la muerte del animal en muchas ocasiones. Cursa con la formación de cavernas pulmonares y lesiones caseificadas y calcificadas en los ganglios. Las cavernas pueden comunicarse con la tráquea y el pus alterar el epitelio traqueal, produciendo erosiones y úlceras. Se observa en animales adultos de la majada que enflaquecen, poco a poco aunque conserven el apetito. El signo que evidencia la enfermedad es la perdida de peso, a pesar del correcto manejo nutricional.

Junto con el deterioro progresivo del animal también se observa dificultad respiratoria y tos. Si bien el microorganismo que la produce ataca pulmón y puede contagiar la ubre produciendo mastitis crónica , pudiendo eliminar bacterias a través de la leche y contagiar a las personas que la toman o consumen queso elaborado con leche contaminada. Es importante detectar los animales con problemas antes de que transmitan la enfermedad a otros animales de la majada.

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