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Dos puestas de largo

  • Infraestructuras. La reapertura del Palacio de Congresos y la puesta en marcha de la mesa del aeropuerto dejan una semana de cierto optimismo en medio de tanta parálisis

Una avioneta en el aeropuerto de Córdoba. Una avioneta en el aeropuerto de Córdoba.

Una avioneta en el aeropuerto de Córdoba. / jordi vidal

Dos puestas en escena ha habido esta semana en Córdoba que pueden invitar a algo de esperanza entre tanta parálisis. Las dos han sido en la recta final de la semana y tienen que ver con dos infraestructuras que son clave para el desarrollo turístico y económico de la ciudad. Así, el jueves reabrió, por fin, el Palacio de Congresos, con casi cinco años de retraso y a medio gas, pero abierto al fin y al cabo. Y el viernes fue la puesta en escena de la mesa del aeropuerto, un grupo de trabajo que tiene como objetivo impulsar el aeródromo y conseguir que las aerolíneas privadas instalen alguna ruta, un objetivo que es factible según los estudios elaborados por AENA.

En el caso del Palacio de Congresos se trata de una infraestructura reclamada hasta la extenuación por los agentes económicos y sociales. Para el recuerdo queda la imagen de sindicatos y empresarios unidos ante la Delegación de la Junta de Andalucía para reclamar la reanudación de las obras del edificio de Torrijos, que estuvieron años paralizadas con el consiguiente daño al turismo de congresos. Los empresarios han dicho en más de una ocasión que la competitividad que se ha perdido en este tiempo es muy difícil de recuperar, aunque el objetivo debe ser volver a situar a Córdoba en el mapa de los destinos congresuales. Se trata de un turismo, el de negocios, que da más estabilidad al sector, de capa caída una vez que los flujos se han reorganizado a medida que otros destinos -sobre todo el norte de África- han ido recuperando credibilidad en términos de seguridad para los turistas. La posibilidad que plantean los congresos es imprescindible por tanto en estos momentos, porque incrementa la estancia entre semana y atrae a un público de alto poder adquisitivo que gasta más y, además, tiene la posibilidad de volver ya sin el trabajo como motivo.

Los integrantes de la mesa han destacado el carácter profesional y técnico del grupo

Pero la apertura del Palacio de Congresos no deja mucho lugar a la euforia. En primer lugar, no todas las salas están abiertas -aunque sí la principal, que es el salón de actos- y ahora hay que iniciar de cero para empezar a captar congresos y eventos. Los propios empresarios que se han hecho con la gestión del inmueble -llama la atención que sólo una firma se presentara- reconocieron que hasta dentro de un año y medio o incluso dos no podría haber un congreso en este enclave de Torrijos. Por el momento, Biocórdoba ha dejado un buen sabor de boca, pero que nadie se relaje porque el trabajo aquí no ha hecho nada más que empezar y debe ir acompañado de todos los que tienen algo que decir en el sector turístico.

En cuanto al aeropuerto, se empieza a ver algo más que buenas intenciones para su puesta en marcha. Es cierto que el camino hasta llegar hasta aquí no ha sido fácil. Las obras de ampliación, además de la del soterramiento de la línea eléctrica y después la adaptación de la torre de control hacían parecer que el aeropuerto no iba a estar listo nunca. Pero desde abril puede acoger vuelos comerciales y ese es ahora el objetivo fundamental de la mesa del aeropuerto, constituida el viernes con la presencia al más alto nivel de todas las administraciones públicas pero también, y aquí está lo importante, con un gran componente técnico y profesional.

La mesa del aeropuerto quiere seguir un camino de trabajo y ya se ha puesto deberes para los próximos meses con el objetivo de conseguir resultados y se ve con buenos ojos una iniciativa que ha dado buenos resultados en otros aeródromos andaluces como Granada o Jerez. Aquí ha sido la administración pública la que ha dado un paso al frente, de la mano de AENA y el Gobierno central, mientras que el sector privado tiene que arrimar el hombro para que el despegue del aeropuerto pueda ser una realidad por fin.

Dos noticias, por tanto, positivas que habrá que seguir muy de cerca para que no vuelvan al listado de asuntos pendientes en la ciudad, sino para que sea el principio de otra época que traiga actividad y dinamismo para la ciudad, que falta le hace.

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