Córdoba

El precio del aceite cayó más de un 20% en 2008 y se sitúa en niveles de hace 15 años

  • Las producciones de mayor calidad ya están por debajo de los dos euros el kilo, según los datos de la Consejería de Agricultura

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EL aceite de oliva vale ahora lo mismo que hace 15 años. 2008 ha sido un auténtico annus horribilis para el sector olivarero cordobés. Durante este ejercicio, los aceituneros de la provincia han visto como los precios caían de una forma leve pero constante durante cada semana que pasaba. Al final, el goteo en los precios se ha traducido en una pérdida de valor superior al 20% en sólo un año. Ahora, un kilo de aceite de oliva está por debajo de los dos euros (algo más de las 300 pesetas que se pagaban en el año 1993).

Según los datos de la propia Consejería de Agricultura y Pesca, la caída en casi todos los tipos de aceite de oliva que se producen en Córdoba ha sido superior al 20%. Donde menos se ha notado ha sido en el producto que a estas alturas todavía tiene menos valor. El aceite refinado se pagaba el 1 de enero de 2008 a 2,63 euros el kilo, una tasa que ya a esas alturas se consideraba como muy baja. A fecha de 22 de diciembre de 2008, la misma producción se paga a 2,09 euros, es decir, una caída del 18%. El zumo de aceituna refinado es el único que todavía tiene un valor superior a la barrera psicológica de los dos euros. Todos los demás la rebasaron a la baja hace semanas.

El resto de las producciones ha caído de media en un 22% con respecto al precio que tenían hace justo un año. El que ha perdido más valor es el virgen extra de un gramo para refinar. En enero de 2008, este aceite se pagaba a 2,55 euros el kilo, mientras que ahora la misma producción se liquidaba el 22 de diciembre a 1,94 euros.

Estos descensos también son importantes en el aceite de girasol -la provincia de Córdoba es una de las grandes productoras andaluzas de pipa de girasol- y si cabe más pronunciados. En 51 semanas, este tipo de oleaginosa ha perdido un 32% de su valor. El 1 de enero de 2008, el kilo ya refinado se pagaba a 1,14 euros. El 22 de diciembre la misma producción se le abonaba al agricultor a una media de 72 céntimos de euro el kilo, según las mismas estadísticas de la Consejería de Agricultura de la Junta.

Las almazaras de toda España han decidido asociarse ante esta crisis de precios y han constituido la Compañía Española de Comercialización de Aceite (Cecasa). Una de sus primeras acciones ha sido defender ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) la posibilidad de intervenir en el mercado del aceite de oliva para evitar el hundimiento de los precios. A finales de diciembre, el Tribunal comunitario celebró la vista sobre este recurso después de que el Tribunal Español de Defensa de la Competencia le denegara en 2002 una "autorización singular" para crear una empresa de participación a fin de operar en el mercado del aceite en caso de caída de precios. En concreto, Cecasa había reclamado el permiso para comprar aceite cuando las cotizaciones estuvieran por debajo de un determinado nivel (próximo al 95% del antiguo precio de intervención) y ponerlo en el mercado cuando se hubiera producido su recuperación.

La sociedad recurrió a la Audiencia Nacional, que apoyó los argumentos de Competencia. Cecasa está compuesta en un 68% por productores, almazaras y cooperativas, y en un 32% por otras entidades. Los socios oleicultores de esta sociedad representan entre el 50 y el 60% de la producción nacional de aceite de oliva, según el informe para la vista.

Cecasa argumentó que lo que pidió era un acuerdo entre competidores para sostener el precio del aceite de oliva en las campañas excedentarias, como la actual. La organización alegó que el único objetivo era proceder privadamente, sin financiación comunitaria, a un almacenamiento transitorio.

Por el contrario, la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites (Anierac) se ha pronunciado en contra de Cecasa y ha pedido al Tribunal comunitario que conteste negativamente a su petición. La Asociación Española de la Industria y Comercio Exportador de Aceite de Oliva (Asoliva) también ha presentado alegaciones en este litigio.

La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha acusado directamente a este grupo de estar detrás de las bestiales oscilaciones que el precio del aceite de oliva viene sufriendo desde hace tres años. En la campaña de 2006, el aceite llegó a cotizar por encima de los cuatro euros el kilo. Esta circunstancia provocó que se retrayera el consumo mundial. En sólo dos años, el valor ha caído de máximos a mínimos históricos. UPA asegura que la solución pasa por la unificación de la oferta en origen, por la promoción y, sobre todo, por la creación de una ley de márgenes comerciales que evite que situaciones como la que actualmente se están dando con el aceite de oliva se repitan.

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