Salud Aguilar | Hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz de Córdoba “La labor de las cofradías va mucho más allá de sacar pasos a la calle”

  • Aunque humildemente considera que “no soy un ejemplo de nada”, Salud Aguilar es uno de los espejos en el que mirarse aquellas mujeres que decidan ser directivas de cualquier hermandad

La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista. La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista.

La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista. / Jordi Vidal

En 1992, Carmen Lopera se convirtió en la primera mujer responsable de la junta de gobierno de una hermandad en Córdoba, en este caso del Socorro. Desde entonces han sido pocas las mujeres que han presidido cofradías en la ciudad, una de ellas es Salud Aguilar, hermana mayor de la Vera Cruz, corporación en la que cumple su segundo mandato.

–¿Qué le llevó a presentarse al cargo?

–Simplemente, me llevó mi compromiso con la hermandad y mi deseo de seguir sirviéndola. Desde los inicios de la Vera Cruz, desde los pasados años 80, he pertenecido a mi hermandad. Comencé de camarera coincidiendo con la bendición de la Virgen. Trabajé con los miembros de la junta de gobierno en los tiempos en los que las mujeres no podíamos formar parte de una junta de gobierno. Después, cuando se cambiaron los estatutos y se permitió que las mujeres sí formaran parte de la junta de gobierno, he sido priostre, he sido vicehermana mayor…en fin toda una vida ligada y sirviendo a mi hermandad.

–¿Sigue siendo el mundo cofrade un mundo de hombres?

–Hombre, quizás en algunos aspectos. En mi hermandad ocurre que a la hora, por ejemplo, de conformar una junta de gobierno mayoritariamente acaban integrándose en ella hombres. Hay mujeres a las que todavía les cuesta dar ese paso, decir sí a ese compromiso que supone estar a disposición de la hermandad, pero cada vez ocurre menos. No obstante, si hablamos de filas de nazarenos, si a las mujeres se les prohibiera salir en procesión, los cortejos se quedarían casi vacíos.

–¿Es el mundo cofrade machista?

–Considero que en el mundo cofrade obviamente una mujer puede tener el mismo papel que un hombre. Hubo un tiempo, como le he dicho anteriormente, en mi propia hermandad, en el que las mujeres no podíamos estar en la junta de gobierno. Sin embargo hoy una mujer la preside. En mi hermandad por lo menos no considero que se dé ese machismo.

–Está a un año de agotar su segundo y, de momento, último mandato, ¿con qué se queda de su presidencia en la Vera Cruz?

–Uf, lo más grande para mí como hermana mayor y creo que para la cofradía en sí, para la hermandad de la Vera Cruz, lo más importante que ha podido pasar en mi mandato ha sido la llegada de la reliquia del lignum crucis, un fragmento de la cruz donde fue crucificado Jesús [se emociona].

–¿Y con qué no se quedaría?

–Me cuesta pensar con qué no me quedaría, pues a lo mejor con que me vaya con la sensación de que no he trabajado lo suficiente por la cofradía o que no he sabido hacer llegar lo que es la Vera Cruz a más personas. Eso es lo que más me pesaría si al final sucediese; no obstante, trabajo para que no sea así.

La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista. La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista.

La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista. / Jordi Vidal

–Estamos ya en Cuaresma, ¿como la afrontan este año?

–Ya estamos en plena faena. La verdad es que no paras nunca, siempre estás intentando sacar adelante los proyectos a los que te comprometes con los hermanos, a la hora de presentar presupuestos o las cuentas anuales del ejercicio que ha concluido. Todo el año estás trabajando en las catequesis, en la parroquia, en Cáritas…

–Habla de que no paran en todo el año, ¿cree que se comprende fuera de ellas el papel que juegan las cofradías en la sociedad?

–Es que, por supuestísimo que las cofradías son muchísimo más que sacar pasos a la calle. Las cofradías estamos trabajando todo el año. Llevamos a cabo acciones sociales, caritativas, evangelizadoras…Es cierto que una de nuestras funciones principales es la de rendir culto a nuestros titulares, a los que llevamos el Lunes Santo a la Catedral en estación de penitencia para hacer una declaración pública de en lo que creemos. No obstante, insisto en que durante todo el año una cofradía está trabajando, también ayudando a los demás.

"Hay mujeres a las que les cuesta dar el paso de comprometerse con las cofradías; pero cada vez ocurre menos”

–El Lunes Santo, si el tiempo no lo impide, volverán a la carrera oficial, al entorno de la Mezquita-Catedral, una ubicación que ha sido muy criticada por distintos colectivos, incluso vecinales, ¿qué le parecen esas críticas?

–A mí me ha tocado irme prácticamente sin dormir a trabajar por tener una cruz de mayo antes incluso hasta las seis de la mañana. Yo entendía y entiendo que las cruces son una fiesta y una tradición, y ante eso uno o una se amolda. Es lo mismo que cuando llega el carnaval o una maratón o cuando llega…en fin. Las calles se cortan y ocupan para muchas actividades en Córdoba, porque gracias a Dios es una ciudad viva que tiene sus manifestaciones tradiciones y culturales, entonces….

–En el reciente encuentro del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, con las hermandades y cofradías de la Diócesis, el presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Francisco Gómez Sanmiguel, defendía que la salud del mundo cofrade era buena, ¿cuál es la salud de la Vera Cruz en particular, una de las pocas cofradías presidida por una mujer?

–Gracias a Dios es buena. Somos una hermandad joven, nacimos en los años 80; y aunque seamos una hermandad reunificada o reorganizada de la antigua y primitiva de la Vera Cruz, ni buscamos sus privilegios ni sus bienes en ningún momento…Todo lo hemos hecho de la manera más humilde posible. Nacimos de cero, conseguimos nuestra Virgen, nuestro Señor, hemos ido andando poquito a poco. Somos muy poquitos hermanos, unos 570, pero muy comprometidos, tanto que estamos haciendo un gran palio a base de donaciones, a base de gente comprometida que le está pagando a su Virgen el palio que le soñamos. Cuando encargamos la Virgen, le soñamos ya un palio y dijimos que no iba a estar en la calle hasta que pudiera salir con él.

"Tenemos que estar siempre con el más necesitado; el 10% de nuestros ingresos son para Caridad”

–¿Tienen algún proyecto más a la vuelta de la esquina?

–Ahora mismo ese es el proyecto principal, terminárselo a la Virgen, y cuando esté terminado obviamente acometer el paso del Señor, porque el paso del Señor es una adquisición que hicimos en Sevilla. Es el paso del Cristo de la Sed de Nervión que compramos de segunda mano para poder salir por primera vez en 1991. Y curiosamente, se logró con el esfuerzo de muchos hermanos que dedicaron sus fines de semana a irse a Sevilla a repartir papeletas a peseta cada una hasta conseguir el dinero que nos costó el paso.

–Ahora que ha hablado de Sevilla, ¿adolece Córdoba de un turismo de Semana Santa como el que tiene Sevilla?

–Es que entiendo que Córdoba también tiene un turismo de Semana Santa. La prueba está en que no se queja de lo contrario en estas fechas el sector turístico, ni la hostelería, ni la restauración.

–¿No cree que a Córdoba le falta una Madrugada como tiene Sevilla, que tanto turismo atrae?

–Ya se ha intentado en Córdoba. Tuvo su tiempo, pero igual creo que no insistimos lo suficiente, porque en Córdoba tenemos la costumbre de que cómo no hay Madrugada aquí, pues todo el mundo tira para Sevilla. Se intentó, hubo hermandades que pasaron a la Madrugada y, sinceramente, éramos poquitos los que íbamos a ver a esas hermandades, y al final se abandonó la Madrugada. Creo que si hubiéramos seguido insistiendo, a lo mejor tendríamos Madrugada y los cordobeses se quedarían aquí a ver nuestros pasos, pero no lo sé tampoco, no lo sé. Somos muy peculiares.

La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista. La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista.

La hermana mayor de la cofradía de la Vera Cruz, Salud Aguilar, posa para la entrevista. / Jordi Vidal

–Antes hablaba de que las cofradías tienen trabajo todo el año ayudando a los demás

–Nosotros llegamos a la parroquia de San José y Espíritu Santo hace algo más de 30 años y desde prácticamente nuestra llegada nos hicimos cargo de la Cáritas parroquial. Ahora ya gracias a Dios estamos tanto la hermandad del Descendimiento, como nosotros, llevando todo el tema de Cáritas. Además, por regla instituimos que como mínimo el 10% de los ingresos de la cofradía tenían siempre que ir destinados a la caridad. Nos lo pusimos como regla porque creemos que siempre hay que estar con los más necesitados. No sólo aportándoles alimentos y comprando alimentos, sino escuchándolos, ayudándoles a arreglar papeles; en fin, ayudándoles en todo lo que necesiten. El sábado pasado, por ejemplo, tuvimos un segundo ensayo solidario con nuestras cuadrillas en la calle y la banda del Caído-Fuensanta y conseguimos recoger 1.320 kilos de alimentos no perecederos para nuestra Cáritas. Siempre estamos haciendo cosas precisamente para que entradas no falten nunca.

–Con esa labor caritativa que desarrollan están en contacto con la pobreza...

–Efectivamente.

–...¿qué piensa cuando oye decir a algunos políticos que hemos superado la crisis?

–Es que, sinceramente, hay situaciones de todo tipo. Hay a quien la crisis le ha venido muy bien y hay quien lo ha pasado y lo sigue pasando muy muy mal, pero muy mal, gente que carece de todo, absolutamente de todo. Eso para los más pequeños de la casa que lo sufren es muy duro, es muy complicado. Mientras a Cáritas siga llegando gente y siga llamando a la puerta y siga habiendo gente necesitada...entiendo que ese camino de salida de la crisis no está aún bien recorrido.

"Es fundamental que el cofrade piense en servir a la hermandad y no en servirse de ella”

–Pero supongo que atenderán ahora en Cáritas a menos gente de la que atendían antes

–Sí, es cierto que atendemos a un poco menos de gente, pero...hubo un momento en el que estábamos desbordados, de verdad, desbordados, y eso que nosotros nos circunscribimos a atender sólo a personas de nuestro barrio, que además no es un barrio grande, es un barrio humilde, el del Campo de la Verdad, en fin...

–Sí, porque supongo que al final las cofradías son de los barrios, que las hacen suyas

–Pues no lo sé, sinceramente. Nosotros sí nos sentimos parte del barrio. Llegamos cuando había en el Campo de la Verdad una cofradía, la del Descendimiento, que lleva allí más de 75 años y poco a poco nos hemos ido haciendo un huequecito en el barrio.

–¿Cómo le gustaría que se recordara su paso como hermana mayor de la Vera Cruz?

–Yo no quiero que se me recuerde por más de lo que he estado haciendo desde que hace 40 años llegué a la hermandad, con 18 años. Quiero que se me recuerde como una persona que quería y quiere a los titulares de la cofradía, que quería y quiere a su hermandad y que está dispuesta a seguir trabajando y a servirlos.

–¿Se considera un ejemplo, un espejo en el que mirarse las mujeres para que se involucren más en los cargos directivos de las cofradías?

–No, en absoluto, un ejemplo no. Yo no quiero ser un ejemplo para nadie, pero creo que sí puedo ser un acicate, ser un empujón para que alguna mujer que tenga el anhelo de involucrarse un poquito más en su cofradía lo haga, A esa mujer le diría que no tenga miedo. Simplemente, si eres mujer, quieres a tu hermandad, quieres a tus titulares, estás dispuesta al sacrificio y al trabajo, no hay nada ni nadie que te pueda decir que no.

–¿Considera que hay pocas mujeres aún en las juntas de gobierno de las cofradías?

–La cuestión está en que cuando tú le pidas a una mujer que te acompañe en una junta de gobierno ella diga que sí.

–¿Dentro de la propia cofradía se entiende por parte de los hermanos el trabajo que realiza la junta de gobierno?

–Bueno, no siempre. No siempre, porque hay quien piensa que hasta estás en contra de la hermandad. Aquí primero es la hermandad, después también la hermandad y luego también la hermandad, porque aquí se viene a servir y no a servirse. En cualquier momento uno puede tener fallos lo mismo que tiene aciertos, como en cualquier aspecto de la vida, pero las decisiones que se toman en junta de gobierno se meditan mucho, se debaten también muchísimo hasta llegar a consensuarlas, anteponiendo siempre el bien de la institución, siempre.

Salud Aguilar, en un momento de la entrevista. Salud Aguilar, en un momento de la entrevista.

Salud Aguilar, en un momento de la entrevista. / Jordi Vidal

–Durante la entrevista ha defendido ya en varias ocasiones el servicio a la hermandad...

–Es que eso es fundamental.

–También supongo que habrá quien se sirva de una hermandad...

–Igual alguien piensa que pertenecer a una junta de gobierno o ser hermano mayor te va a traer algún prestigio o algo parecido. Yo siempre he huido de eso. Soy la cabeza visible de la hermandad cuando no me gusta salir en las fotos, a mí lo que me gusta es trabajar por la Vera Cruz.

–Cuando cumpla su segundo mandato no podrá volver a presentarse hasta pasados dos años, ¿lo volverá a hacer?

–Sinceramente, no lo sé, dependería de mis hermanos. Sinceramente, yo me he sentido muy arropada, muy querida y muy ayudada. Pero no lo sé. Dispuesta a trabajar estoy siempre. Si el próximo hermano mayor quiere contar conmigo en cualquier faceta o desde fuera, por supuesto siempre voy a estar dispuesta a trabajar por mi hermandad.

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