Córdoba

El juez desestima conceder el tercer grado a Rafael Gómez

  • El magistrado recuerda que el empresario todavía no ha cumplido un cuarto de la condena

El empresario, a su llegada a la prisión de Alcolea, en diciembre del año pasado. El empresario, a su llegada a la prisión de Alcolea, en diciembre del año pasado.

El empresario, a su llegada a la prisión de Alcolea, en diciembre del año pasado. / jordi vidal

El juez de Vigilancia Penitenciaria de Córdoba ha desestimado el recurso presentado por la defensa de Rafael Gómez contra la resolución de la Subdirección General de Tratamiento y Gestión Penitenciara del pasado 5 marzo que le clasificó como interno de segundo grado. Gómez solicitaba el tercer grado, que implica un régimen de semilibertad en el que el condenado puede estar de día fuera del centro penitenciario pero tiene que dormir allí.

El magistrado asegura que el interno "no reúne factores suficientes" que indiquen su preparación para el acceso a este régimen de semilibertad, ya que "está condenado por dos delitos contra la Hacienda Pública a una cuantía importante, tanto en lo relativo a la multa como a la responsabilidad civil". Además, detalla el magistrado, "lleva escaso tiempo de cumplimiento, sin llegar a la cuarto parte de la condena, que es un requisito insoslayable para tener acceso a la concesión de permisos penitenciarios".

Este es el "motivo fundamental" para la denegación del tercer grado, ya que, detalla el juez, "no es práctica habitual, al menos en este juzgado, la concesión de un tercer grado inicial, puesto que ello supondría establecer un agravio comparativo respecto de otros internos".

El empresario ingresó en la prisión de Alcolea el 3 de diciembre del año pasado. La suma de las condenas que el juzgado de lo Penal número tres de Córdoba le impuso por delitos contra la Hacienda Pública, tras dejar de pagar lo correspondiente al impuesto de sociedades de sus empresas Arenal 2000 y Arenal 2001 durante el año 2006, son cinco años y tres meses de cárcel más una multa que roza los 112 millones de euros. Por el primero de estos delitos el magistrado que llevó el caso, Miguel Ángel Pareja, condenó a Gómez a dos años y nueve meses y, por el otro, a dos años y medio. El alto pago que tendrá que acometer el constructor y joyero también procede de dos multas diferentes, una de 102,3 millones de euros y otra de 9,6 millones.

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