Córdoba

El comercio confía en que las rebajas maquillen un mal año para el sector

  • Las ventas están estancadas tras el leve repunte de 2016

  • La climatología ha influido este año en la facturación de las tiendas

Una mujer comprueba ropa de rebaja en una tienda. Una mujer comprueba ropa de rebaja en una tienda.

Una mujer comprueba ropa de rebaja en una tienda. / el día

Córdoba estará ya mañana de rebajas, unas rebajas de verano que este año adelantan grandes firmas comerciales como El Corte Inglés e Inditex -al coincidir el 1 de julio con el domingo- y que el pequeño y mediano comercio -el llamado comercio de cercanía- confía en que maquillen lo que hasta el momento ha sido un mal año de ventas para el sector. "Ha sido un año complicado para el comercio de cercanía en el que las ventas están bastante estancadas y en ello ha influido mucho la climatología", apuntó ayer el presidente de la Federación del Comercio Comercio Córdoba, Rafael Bados. Con ese panorama, aproximadamente el 30% del comercio de cercanía -en cifras del propio Rafael Bados- ha optado por adelantar sus rebajas.

"El frío tardó mucho en llegar, lo que influyó en las ventas de ropa de invierno; luego hubo una temporada muy extensa de lluvias; y después ha tardado mucho en llegar el calor. Todo ello influye a la hora de las ventas", puntualizó Bados. "Quizás esa tardanza llegue a suponer un beneficio a la hora de que puedan salir los stocks de temporada", añadió el presidente de la Federación del Comercio. Bados insistió en que el comercio de cercanías confía al menos en igualar durante las próximas rebajas las ventas producidas en la campaña de verano de 2017. "Lo que está claro es que este año no va a mejorar al pasado; las ventas no van a ser superiores y sólo esperamos unas cifras de ventas similares a las del año pasado", resaltó.

No obstante, destacó el "complicado" contexto en el que se dan las rebajas de este año, más o menos el mismo de los últimos años de crisis. "En una ciudad y provincia con una tasa de desempleo tan alta el consumo se ciñe a día de hoy a lo más necesario, como es lo más básico", insistió Bados. "La supuesta mejora económica es ahora mismo muy débil; con una tasa de desempleo del 30% es muy difícil que se note una mejoría en el consumo. El comercio es rehén de la economía y del empleo y mientras no mejore no mejorará el consumo", puntualizó. "Entre 2007 y 2014 las ventas en el comercio de cercanía cayeron un 50% y a partir de 2014 se ha notado una cierta recuperación de las ventas que ahora se ha parado", detalló el presidente de la Federación del Comercio, quien incidió en que el comercio de cercanía fue el primer sector que en 2007 alertó de la llegada de la recesión económica y que también será el primero que podrá constatar la posible recuperación. "En 2007 alertamos de la crisis porque la caída de las ventas así lo reflejaban", anotó.

De hecho, el sector comercial fue uno de los que más sufrieron la crisis, hasta tal punto que entre 2007 y 2014 no sólo las ventas cayeron un 50%, sino que también se perdieron miles de puestos de trabajo. En 2015 se detectó el primer incremento, con un 2% más de ventas al finalizar el año, lo que supuso el punto de inflexión para una rama productiva que, en la actualidad, supone un tercio de la economía de la provincia, así como de la creación de puestos de trabajo. En el año 2016, el comercio vivió su mejor año desde la crisis con un alza de la facturación del 5%, en consonancia con la mejoría económica detectada en prácticamente todos los sectores. Ahora, sin embargo, se ha producido un estancamiento aunque este freno, para Bados, no es del todo negativo. "Siempre que no vayamos para atrás hay que estar satisfecho, aunque lo cierto es que necesitamos más ayudas para mantenernos", insistió. En los años 2017 y 2018 ese pequeño repunte ha sufrido un leve estancamiento, tal y como puntualiza Bados.

Bados insistió asimismo en que otra de las realidades negativas que perjudican al comercio de cercanía es la liberalización de las rebajas. "Comercio Córdoba vuelve a pedir que se regule el periodo de rebajas, porque lo que está ocurriendo con esa liberalización es que estamos en un escenario de continuos descuentos en el que sólo salen ganando los grandes, mientras los que perdemos somos nosotros", lamentó. "La liberalización de las rebajas ha acabado convirtiendo al sector en una jungla", añadió. Bados ya insistió tras las rebajas de verano de 2017 que el hecho de que la facturación estuviera siendo igual que el año pasado y que se perdiera el "efecto repunte" de años anteriores se debía, entre otros motivos, a la liberalización que se da en el sector comercial.

Hace unos días, la compañía de recursos humanos Adecco dio a conocer que la campaña de rebajas de verano generará este año un total de 654 contratos en Córdoba, un 7% más que en el mismo periodo de 2017. Como es habitual en la campaña de rebajas de verano, los perfiles más buscados en estas semanas son promotores, dependientes, comerciales, azafatos, teleoperadores, gestores del punto de venta y empaquetadores. Según las previsiones de la Unión de Consumidores de Andalucía, los cordobeses se suelen gastar una media de unos 50 euros en las rebajas de verano. Por sectores de gasto, el textil sigue estando a la cabeza, representando más del 60% del gasto previsto, seguido por el calzado y los complementos, con un 15%. Si se suma la compra de textil con la de calzado y complementos, se ve que, de ese desembolso medio de 60 euros, en torno a 45 euros se dedican a la compra de textil y calzado. Los siguientes sectores de gasto en rebajas serían los relacionados con las compras para el hogar, que representan el restante 15%.

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