Córdoba

El colectivo de enfermedades raras critica la "escasa" sensibilidad del SAS

  • La red lamenta las barreras arquitectónicas en la Delegación de Salud y la falta de empatía de María Ángeles Luna

El colectivo de enfermedades raras, el pasado viernes en la Delegación de Salud. El colectivo de enfermedades raras, el pasado viernes en la Delegación de Salud.

El colectivo de enfermedades raras, el pasado viernes en la Delegación de Salud. / el día

La Red de Madres y Padres Solidarios (Remps), de apoyo a la investigación de enfermedades raras, denunció ayer las barreras arquitectónicas existentes en la sede de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, situada en la calle República Argentina, algo "inconcebible en los tiempos que corren". La asociación señaló que las personas con movilidad reducida "tienen serias dificultades para acceder al edificio, pero las personas en silla de ruedas ni siquiera pueden traspasar las puertas por sí mismos al existir un pequeño escalón que las sillas no pueden superar".

"Las barreras arquitectónicas impidieron el viernes pasado a algunas personas en silla de ruedas acceder al Registro de la Delegación para entregar las firmas recogidas por Marea Blanca Córdoba a favor de una sanidad pública de calidad e igual para todos, como pueden corroborar funcionarios de dicho servicio", detalló el colectivo. Ante esta situación, se presentó una queja firmada por la mayoría de los presentes en la concentración.

La Remps asegura que las personas en silla de ruedas no pueden acceder a la Delegación

Sin embargo, desde la Delegación "se niega la mayor y se asegura que las instalaciones son accesibles". Seguramente, continuó la asociación, "eso lo dicen quienes no sufren las barreras arquitectónicas ni son capaces de ponerse en la piel de las miles de personas que sufren algún tipo de discapacidad o enfermedad discapacitante".

Para la Remps, "un colectivo tan castigado como es el de las personas que sufren una enfermedad rara y/o una discapacidad no se merece ser ninguneado ni tratado con tan poco respeto". Lo que debería haber hecho la delegada, María Ángeles Luna, prosiguió el colectivo, "en vez de levantar cortinas de humo es atender a las personas que allí se congregaron y, al menos, escucharlas y hacerlas sentir comprendidas pues viven una situación dramática condenados a una muerte prematura".

La Remps insistió en que "lo que tiene que hacer la delegada es disculparse con las personas que sólo fueron a reclamar sus derechos y solventar los problemas arquitectónicos que impiden a las personas con movilidad reducida o en silla de ruedas acceder por sus propios medios a un organismo público tan importante para este colectivo como es el de Igualdad, Salud y Políticas Sociales".

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