Educación

La danza hace frente al coronavirus en Córdoba

  • El Conservatorio Profesional Luis del Río mantiene sus clases a pesar de la pandemia con toda clase de garantías

  • El centro trabaja con tres supuestos: enseñanza presencial, semipresencial y virtual

Alumnado del Conservatorio de Danza de Córdoba en una clase. Alumnado del Conservatorio de Danza de Córdoba en una clase.

Alumnado del Conservatorio de Danza de Córdoba en una clase. / El Día

"Es muy dificultoso bailar con las mascarilla, pero el alumnado es muy disciplinado". Es lo que reconoce Lucía Luque, la directora del Conservatorio Profesional de Danza Luis del Río, que también se ha visto obligado a amoldar sus clases debido a la pandemia del coronavirus.

Como en el resto de centros educativos de Córdoba, en el Conservatorio de Danza no faltan señalizaciones y flechas por todas partes para evitar aglomeraciones y, además, según explica la directora, se han incluido varios cambios: en el edificio, en la organización y en la enseñanza. Todas estas modificaciones comenzaron a prepararse allá por el pasado mes de julio, lo que también incluyó la creación de una comisión covid y el establecimiento de un protocolo específico, tal y como marca Educación.

Y claro, estos cambios han llegado al día a día del centro. Por ejemplo, en el caso del inmueble, ubicado en pleno Casco Histórico de Córdoba, se ha determinado que la entrada sea por la calleja de Los Ángeles, que es peatonal y "se permite guardar la cola en fila". Nada más entrar, el alumnado y el personal que trabaja en este centro han de pasar por una zona de desinfección: se trata de un felpudo en el que desinfectar el calzado y, posteriormente, pisar otra zona para su secado. 

Además, la directora avanza que próximamente dispondrán de "un totem para detectar la temperatura" de cualquier persona que acceda al interior. Se trata de un dispositivo que van a instalar gracias a la asociación de padres y madres del centro.

Esto de la pandemia del coronavirus también ha obligado al conservatorio a que una de las escaleras del centro sea de subida y otra de bajada, mientras que los pasillos son de doble sentido. El resultado hasta el momento es más que satisfactorio, ya que Luque asegura que ahora mismo "resulta raro cruzarse con alguien en alguno de ellos". 

Además de que el uso de la mascarilla es obligatorio, en las aulas se han señalizado cuadros para "garantizar" que no hay contactos. Otro de los cambios que han llevado a cabo ha sido la clausura de los vestuarios y la organización de "grupos de convivencia". De esta forma, continúa, "el único que sale es el profesor y el alumnado se cambia en la clase".

La salida del conservatorio cuando acaban las clases, por su parte, se hace por la puerta de entrada principal, la situada en la calle Blanco Belmonte.

Organización de la docencia

Una de clases del centro. Una de clases del centro.

Una de clases del centro. / El Día

El segundo de los cambios, por su parte, se ha centrado en la organización de la docencia. Esto implica, anota, que se hayan flexibilizado las horas de entrada y salida de las aulas en 15 minutos. Con ello, se consigue que "haya una entrada fluida", indica.

Luque también hace referencia al caso del profesorado que se desplaza desde el instituto Luis de Góngora para impartir las asignaturas troncales de Bachillerato, que se desarrollan de 08:30 a 10:30, lo que permite que el alumnado pueda luego recibir sus clases de danza en el conservatorio sin salir.

La crisis sanitaria también ha obligado a que las reuniones del profesorado del centro -un total de 43- y las tutorías sean de carácter telemático, puesto que "el acceso de los padres al conservatorio no está permitido".

La enseñanza es el tercer aspecto que han modificado este curso lectivo. La directora del Conservatorio Profesional de Danza Luis del Río detalla que trabajan con tres supuestos. La docencia presencial al cien por cien es el primero de ellos. Para ello, se han hecho más grupos por cada clase -hasta cuatro-, lo que hace que "sea un poco más lento".

El segundo supuesto se centra en los casos de "confinamiento del alumnado en el caso de que hayan tenido un contacto estrecho con algún positivo fuera del centro". Para ello, a estos estudiantes se les ofrece atención telemática y se les envían los ejercicios a través de Google Classroom. 

El último supuesto, por su parte, contempla el caso de un posible confinamiento si la pandemia del SARS-CoV-2 obliga a ello. Por el momento, en el conservatorio preparan una enseñanza completamente virtual.

Una de las clases del Conservatorio de Danza Luis del Río. Una de las clases del Conservatorio de Danza Luis del Río.

Una de las clases del Conservatorio de Danza Luis del Río. / El Día

Luque reconoce que tras el inicio del curso había "muchas ganas de volver a bailar" e insiste en la "disciplina y el esfuerzo" que realiza cada día el alumnado del centro para seguir con sus clases a pesar de las limitaciones del coronavirus.

La limpieza es básica en el conservatorio para que la actividad transcurra sin riesgo alguno y, más ahora, con la pandemia y todos los requisitos necesarios establecidos por las autoridades sanitarias. Por ello, Luque reconoce que es necesario un "refuerzo en el servicio de limpieza, con dos limpiadoras más, y otro ordenanza". No en vano, el Conservatorio Profesional de Danza Luis del Río se mantiene abierto durante 13 horas al día.

El centro cuenta este curso con 470 alumnos y se ha registrado "un descenso menor de lo esperado" por la propia pandemia y, por ello, su directora afirma que "estamos contentos".

Junto con las enseñanzas básica de danza, el conservatorio incluye en su oferta académica las enseñanzas profesionales de danza de especialidad de baile flamenco, danza clásica, danza española y la especialidad de danza contemporánea.

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