Bernardo: una tienda llena de productos y confianza en el Sector Sur
Comercios con historia
Este comercio nació en 1969 como droguería de la mano de Francisco Millán, padre de quien lo regenta actualmente convertido en mucho más que un bazar
El pequeño comercio de Córdoba, ante el 'Black Friday': "Es difícil sobrevivir si no eres una gran empresa"
Aunque sea fin de semana, hay filas de clientes en Bernardo. Le llaman por su nombre y él a ellos por los suyos. Llegan preguntando todo tipo de cosas y él, con ilusión y confianza, les responde de la manera más clara y honesta posible. En su negocio familiar ha vivido muchos cambios e historia, ya que lleva en el número 5 de la calle Puente Genil, en el Sector Sur, desde 1969. Más de 55 años estando al frente del comercio familiar, que además de diferentes nombres, ha ayudado a una multitud de clientes en todo lo que han necesitado.
En su pequeña tienda de unos 60 metros cuadrados (contando la trastienda) tiene una multitud de productos. Desde ropa interior para señora, hasta colonias que regalar para un cumpleaños, bazar con auriculares y todo tipo de tecnología. También tiene peluches y juguetes para los más pequeños, incluso radios, de esas que fueron tan buscadas durante el apagón.
La primera persona que subió la persiana de este negocio fue su padre, Francisco Millán cuando él tenía unos cuatro años. Por aquel entonces, la tienda también se llamaba así, pero era una droguería. Aunque aún conserva un rincón dedicado a esos primeros años, ahora el establecimiento tiene un nuevo aspecto. Luego, siguió pasando por la familia y cambiando los epígrafes en su cartilla de negocio. No hace mucho que Bernardo se quedó solo detrás del mostrador, pues hace unos siete años se jubiló su hermana. "Antes, llevaba la tienda con mi hermana Luisa, por eso se llamaba Berylu. Ahora, soy solo Bernardo, hasta que me jubile", explica.
La demanda del consumidor les empujó a abrir el catálago e intentar que en esa pequeña tienda todo el barrio encontrará de todo sin necesidad de desplazarse. La demanda de la clientela y los cambios en el comercio siguieron rodando y por eso también es "colaborador de telefonía, lugar de recogida de paquetes", entre otras muchas cosas, incluso también tiene un rincón para mascotas.
En este más de medio siglo, las épocas y las modas también han pasado por la tienda de Bernardo. "Hubo una época en la que éramos muy fuertes en ropa de hogar". Aunque, por desgracia, refiere, "los gigantes online", y las grandes superficies también acabaron por desbancar esta tendencia.
Gracias a este surtido que ofrece da la bienvenida cada día a muchos vecinos, si bien las señoras más veteranas del lugar le otorgan la confianza máxima. "Mis clientas de siempre me han dejado hasta las llaves de su casa", señala. Y es que es cierto que el trato de Bernardo con ellas traspasa el mostrador, ya que tiene un lema que hace replantearse la forma de tratar al cliente: "A la clientela hay que ayudarla, incluso a bajar su carrito por las escalera", señala con orgullo mientras ayuda a bajar a una señora con su aparato para andar. También llegan clientas más jóvenes, que dicen de forma clara que "él es muy apañado, el mejor, nos ayuda en todo", haciendo referencia a las habilidades de Millán por saber de teléfonos, regalos y tecnología.
"Para mí, comprar es un placer, y aquí puedes ver y tocar el producto en tus manos", resalta, mientras recuerda que los jóvenes no están tan concenciados con el pequeño comercio como las personas veteranas. A pesar de todo, de los cambios, él mantiene vivo su espíritu. "Yo sigo siempre con ilusión, interactuando con los clientes. Aunque también les conciencio de que todo lo que compran online está quitando puestos de trabajo", recalca con seriedad, mientras argumenta que ese tipo de venta es muy impersonal.
Tristemente, como añade el comerciante, la tienda de Bernardo no va a conocer más generaciones, ya que ve casi imposible sobrevivir pasando el relevo a otro familiar. "Seguiremos hasta que yo me jubile, ahora mismo estoy yo solo y es mucho trabajo, ya que tengo muchas referencias, pero tampoco puedo meter a nadie más. Antes, la venta era diferente, ahora se puede hablar también de una inseguridad nivel comercial", reflexiona, mientras recuerda el anuncio de la nueva patrulla destinada en la zona del Sector Sur.
Ilusión, confianza, trato cercano y ganas por cambiar y renovar productos en un tipo de negocio del que ya quedan muy pocos, y que es necesario poner en valor cada día, porque aunque las plataformas online "sean tendencia", el trato humano, la confianza y el comercio de cercanía nunca deberían pasar de moda.
También te puede interesar
Lo último
Contenido ofrecido por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada