Córdoba

El Teléfono del Defensor del Profesor registra una quincena de denuncias

  • El sindicato ANPE lamenta el aumento de casos e insiste en que los docentes deben alzar la voz

Un profesor imparte clase en un instituto. Un profesor imparte clase en un instituto.

Un profesor imparte clase en un instituto. / el día

La del profesorado puede que, a este paso, se convierta en una profesión de riesgo, a tenor de las escenas que se registran en las aulas por parte de los alumnos, pero también por algunas familias. El Teléfono del Defensor del Profesor, que gestiona el sindicato de enseñanza ANPE, registró a lo largo del pasado curso escolar una quincena de denuncias. Son los datos de la memoria anual facilitados de esta organización sindical, que desvela que estos 15 casos son tres más que los contabilizados el curso anterior. De todas estas denuncias tramitadas por este servicio, una de ellas fue por una agresión de unos padres a un profesor, según expuso ayer a el Día el presidente de ANPE en Córdoba, Francisco Solano, quien detalló que dentro de esta suma de incidentes registrados hay otros tres casos por otras tantas denuncias falsas contra docentes. Se trata de una serie de casos en los que "las familias se inventan comentarios" y que están ya en los tribunales, señaló.

Pero aún hay más casos que ha tenido que gestionar el Teléfono del Defensor de Profesor en Córdoba, como son seis faltas de respeto hacia el docente, básicamente por insultos hacia el profesorado, y también un caso de daño a la propiedad. En concreto, según la información facilitada por Solano, la denuncia llegó después de que un docente se diera cuenta de los daños que había sufrido su vehículo en un centro educativo. El resto de casos detectados por este servicio son "problemas a la hora de dar clase, en los que hay desde insultos hacia el profesor, que el alumno se ría de él o que dejen cosas en su silla" para impedir que de clase y sendas situaciones en las que el docente ha tenido problemas con la dirección o con la administración del centro. Solano lamentó que se haya registrado un aumento de casos respecto al curso pasado e hizo un llamamiento a que el profesorado denuncie.

Los casos de ansiedad, depresión y bajas han aumentado un 4% en los últimos años

Y es que, lejos de aminorar, este tipo de hechos siguen sin desaparecer de las aulas cordobesas. No obstante, de todos los cursos analizados por ANPE, fue el 2013-2014 en el que se registró el mayor número de casos cuando fueron 17 los docentes que se pusieron en contacto con este servicio para denunciar su situación. Eso si, uno de los cambios que se ha registrado a largo de todos estos años es el autor de estos hechos. Así, mientras que "antes eran más los alumnos de Secundaria, este año se han igualado con Primaria, sobre todo, por los padres", anotó el presidente de ANPE. "Estamos para educar a sus hijos y queremos lo mejor para ellos; estamos abiertos a que vengan a las tutorías para que se informen", detalló.

Solano también hizo referencia a las consecuencias físicas y sobre la salud que estos hechos tienen para el profesorado y subrayó, por ejemplo, que los casos de ansiedad, depresión y las bajas "han aumentado un 4%" en los últimos años. Indicó también que entre el 60 y el 70% de los casos "deriva en ansiedad" y que un 0,20% de los profesores que sufren este tipo de comportamientos en las aulas "se llega a plantear abandonar la docencia". Solano añadió también que cuando un profesor sufre algún tipo de acto de estas características solicita la baja "y puede estar entre tres y cuatro meses sin trabajar".

El servicio que presta ANPE al profesorado -que se puso en marcha en 2005- a través de este teléfono de ayuda cuenta también con un psicólogo, que es el que atiende cada caso. Se trata de una primera toma de contacto esencial para cualquier docente amenazado o que ha sido insultado mientras ejercía su profesión. Tras ella, se hace un seguimiento telefónico y si es posible se realiza una entrevista personal para comprobar el estado del profesor.

En toda España, este servicio atendió el pasado curso 2.249 casos, de los que el 42% corresponde a profesorado de Primaria, otro 42% a Educación Secundaria, el 7% a Infantil y el resto de enseñanzas. Hasta este servicio llegan casos protagonizados por los alumnos y las agresiones y amenazas hacia el profesorado han pasado del 3 al 12% en un año. Lo que también se ha incrementado en el mismo periodo de tiempo -un 1%- han sido los problemas de los docentes con la administración educativa, al cifrarse en un 19%, mientras que los problemas con la dirección del centro también han crecido un 2% y se elevan ya al 28%. Por lo que se refiere a los padres, se registra un aumento en las denuncias a profesores (desde un 18% a un 19%), al igual que en la presión para modificar calificaciones (de un 7% a un 8%).

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