Córdoba

El Reina Sofía trata al año 2.000 casos de enfermedad inflamatoria intestinal

  • La unidad, que ha recibido una acreditación por el trabajo que realiza, diagnostica a unos 40 nuevos pacientes cada año

La Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal recibe la acreditación de Geteccu. La Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal recibe la acreditación de Geteccu.

La Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal recibe la acreditación de Geteccu. / jordi vidal

La Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) del Hospital Reina Sofía atiende al año a unos 2.000 pacientes con esta patología cuyos síntomas son dolor abdominal, diarrea crónica (a veces con sangre), fiebre, malestar general y alteraciones analíticas como anemia. También provoca manifestaciones fuera del intestino como enfermedades reumatológicas asociadas, dermatológicas u oftalmológicas. Cada año el centro cordobés diagnostica unos 40 casos.

La Unidad de EII del Reina Sofía se creó en 1998, por lo que ha cumplido 20 años recibiendo un regalo: la acreditación del Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis ulcerosa (Geteccu), el máximo reconocimiento de esa sociedad científica. La enfermedad inflamatoria intestinal se consideraba hasta hace unos años enfermedad rara, pero ya ha salido de esa categoría debido al aumento de su prevalencia (sobre todo en los países desarrollados). La responsable de la unidad, Eva Iglesias, explica que "se da principalmente en pacientes jóvenes, aunque hay un pico de incidencia en personas mayores". En concreto, la franja más frecuente se sitúa entre los 20 y los 40 años. Según un estudio realizado en Andalucía, en la comunidad autónoma hay 12 casos al año por 100.000 habitantes.

La incidencia en Andalucía es de 12 casos anuales por cada 100.000 habitantes

La causa exacta de esta enfermedad es, hasta ahora, desconocida. "Hay estudios que señalan que hay una alteración en el sistema inmune en personas que tienen una predisposición genética, aunque no es una enfermedad hereditaria", aclara la doctora Iglesias.

La EII es una patología crónica, por lo tanto no se cura, y cursa por brotes (que tienen tres grados; leve, moderado y grave), por lo tanto los tratamientos están encaminados "a que el paciente entre el remisión, es decir, que no tenga síntomas, y que haga su vida diaria como si no tuviera la enfermedad". Aunque puede surgir otro brote en otro momento.

La responsable de la Unidad de EII señala que "si el brote es leve, el paciente puede seguir con su vida diaria, pero si es moderado o grave no; incluso tienen que darse de baja en el trabajo". La enfermedad, por lo tanto, afecta a la vida laboral, social y familiar de los afectados. "A veces tienen cansancio y dolor como el que causa una gripe", además del dolor abdominal, añade Iglesias.

A pesar de que en los últimos años ha aumentado su incidencia, la EII es desconocida para la sociedad. La especialista explica que incluso "muchos pacientes, cuando le das el diagnóstico, no han escuchado en su vida lo que es una colitis ulcerosa o una enfermedad de Crohn".

Las investigaciones van encaminadas a descubrir nuevos tratamientos que bloqueen esa alteración del sistema inmune.

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