Luis Galán Soldevilla | Presidente del Consejo Social de Córdoba

"Tenemos que tratar de darle más visibilidad al Consejo Social en este mandato"

  • Abogado y asesor del Colegio de Médicos asume su nuevo cargo con el objetivo de que el Consejo Social no sea un órgano desconocido para la ciudadanía y con vocación de continuidad

Luis Galán Soldevilla posa en el bulevar del Gran Capitán. Luis Galán Soldevilla posa en el bulevar del Gran Capitán.

Luis Galán Soldevilla posa en el bulevar del Gran Capitán. / Juan Ayala

Luis Galán Soldevilla es desde hace unos días el presidente del Consejo Social de Córdoba, un órgano asesor del Ayuntamiento que informa y dictamina al Consistorio, entre otras cuestiones, sobre las ordenanzas y tasas municipales y sobre el presupuesto municipal. Llega al cargo con el objetivo de dar continuidad al trabajo hecho por el Consejo que presidía su antecesora, María Dolores Baena.

–Asume su compromiso en un año difícil.

–Sí, creo que este año es un año muy difícil. Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) están ahí y hoy [por ayer] nos hemos desayunado con los datos de la caída del PIB...Está claro que la crisis sanitaria hoy ya es una realidad, qué es una crisis económica también y además que va a ser una crisis muy dura de la que vamos a tardar en salir. Todos los datos que recibimos de los medios hablan de que lo que nos espera es un final de año muy duro y una recuperación que esperemos que no sea demasiado lenta.

–Le hablaba de que es un año duro para Córdoba, donde desde hace mucho tiempo el paro es un problema que se ha cronificado.

–Es cierto, los datos del paro en Córdoba nunca han sido buenos. Corrían tiempos en los que parecía que estaba empezando a recuperarse el empleo y que se había frenado la destrucción del mismo en Córdoba. Pero la crisis del coronavirus además ha supuesto que no tengamos puntos de referencia. El problema va a ser aún mas grave cuando llegue septiembre o cuando termine la prórroga de los ERTE. No sabemos en qué situación quedarán todos los trabajadores que están sujetos a los mismos.

–¿Cuál es su principal preocupación en el momento de asumir su cargo? Hablaba en su toma de posesión de que se marcaba como objetivo paliar los efectos de la crisis del coronavirus.

–Creo que mi preocupación, como la de todos, es la cuestión sanitaria, es esencial. Si no se consigue parar los rebrotes, si no conseguimos que la situación sanitaria quede controlada, pues todo lo demás va a ser difícil recuperarlo. Tenemos la suerte de que en Córdoba la situación sanitaria, a pesar de algún brote esporádico, está siendo muy bien controlada por parte de las autoridades sanitarias y, sobre todo, por parte de los profesionales de la salud. Eso es un primer paso esencial. A partir de ahí, pues me imagino que se podrá ir recuperando el empleo y la economía. Eso es lo que esperamos, también desde el Consejo.

"Las personas que se dedican a la política cumplen una función social indispensable y que es fundamental ”

–Para explicárselo a todo el mundo, ¿qué es el Consejo Social de Córdoba y para qué sirve?

–Es un instrumento de participación ciudadana, un instrumento de participación de lo que es la sociedad civil, que se estructura a través de los sindicatos, de organizaciones empresariales, de colegios profesionales, donde tiene entrada la Universidad, las asociaciones de vecinos, que son órganos de participación ciudadana en sí mismos. Su finalidad es emitir dictámenes e informes de carácter consultivo o como órgano consultivo del Ayuntamiento en donde se da una visión desde fuera del debate político inmediato y por tanto sin el condicionante ideológico que algunas veces pueden distorsionar algunas de las decisiones.

–Tratan con políticos y las decisiones son políticas, por lo que ¿cómo se interviene fuera de la contienda política desde el Consejo Social de Córdoba?

–Pues porque no se está en el día a día de la política. Yo respeto mucho la política y a las personas que se dedican a ella. Creo que desarrollan un papel fundamental y quizás hoy no sea algo que se esté acostumbrado a decir. Yo creo que las personas que se dedican a la política cumplen una función social indispensable y además hay que valorarles el esfuerzo que realizan en su labor, pero también es verdad que están condicionadas por su propia línea ideológica, lo que les condiciona en algunos casos en la adopción de algunas decisiones. Por tanto, el Consejo, fuera de ese día a día del político, puede manejarse con cierta libertad a la hora de emitir su opinión. Y también le resulta más fácil llegar al consenso, sobre todo porque no estamos hablando de la resolución de cuestiones concretas sobre lo que ya se está realizando, sino en condición de futuro a un medio o un largo plazo. Quizás es una labor distinta y que permite opinar más al margen de lo que es la ideología.

Luis Galán Soldevilla Luis Galán Soldevilla

Luis Galán Soldevilla / Juan Ayala

–¿Qué se marca principalmente para el mandato?

–Para el mandato mi prioridad es mantener el sistema de trabajo del Consejo. Creo que ha sido una instrumento que ha trabajado de una forma muy seria y profesional y poco hay que cambiar ahí. Quizás lo que tengamos que hacer este año es estar muy pendientes de todo lo que desde la Administración pública que nos compete, el Ayuntamiento en su conjunto, realice para materializar todas las medidas de recuperación económica y, por otro lado, también tratar en un sentido más amplio, con vistas a lo que es el mandato completo, de darle mayor visibilidad a las actuaciones del Consejo. Creo que el Consejo Social viene emitiendo unos dictámenes, unos informes, que son muy serios, pero que sin embargo puede que no estén llegando a la ciudadanía con la importancia que ello requiere.

–Estará conmigo en que la sociedad ve al Consejo como un órgano abstracto.

–Ya lo decía en la toma de posesión. Mucha gente de la que me ha dado la enhorabuena por el cargo me preguntaba después “bueno, Luis, ¿y esto del Consejo Social qué es?”. Tengo claro que nosotros tenemos que ser los primeros en romper con ello y que realmente el ciudadano sepa que existe un órgano asesor independiente donde está representada la sociedad civil de la ciudad, una sociedad civil que hace ese trabajo totalmente de forma desinteresada.

"Agradezco de forma personal que el alcalde diga que se va a preocupar de que se nos tenga en cuenta”

–¿Cree que el Consejo es un órgano útil y eficaz? Porque ustedes dictaminan, pero luego el Ayuntamiento, al no ser vinculante ese dictamen, puede o no hacerles caso.

–Muy útil y muy eficaz, no tengo dudas al respecto. En mi toma de posesión, el alcalde nos decía que él se iba a preocupar de que los informes y los dictámenes del Consejo fueran tenidos en cuenta por la Corporación municipal y que él pretendía que el Consejo no se sintiera inútil por no sentirse atendido. Esas palabras las agradezco personalmente. Esa disposición de la Alcaldía a tomar en consideración las propuestas del Consejo no hay más que agradecerlas y además el que se nos tome en cuenta también va a depender de la seriedad y del carácter técnico y de la utilidad de nuestros informes. Si emitimos informes que sean buenos, independientes, con visión de ciudad, adoptados por consenso, pues verdaderamente se nos va a tomar sin duda en cuenta. Es una responsabilidad primera del propio Consejo Social. Es el Consejo Social el que tiene que conseguir por sí mismo hacerse indispensable en la adopción de medidas que sean de ciudad.

–Habla de llegar al consenso, una palabra que repitió mucho en su toma de posesión.

–Nos lo decía María Dolores Baena [su antecesora en el cargo], tradicionalmente el Consejo ha conseguido que todos sus informes se hagan por consenso. Creo que es algo muy importante y creo que en el Consejo, precisamente, por el carácter de sus miembros, pertenecientes a asociaciones sindicales, colegios profesionales, asociaciones de empresarios, de vecinos...fuera del debate político inmediato, con una visión más amplia y sin ningún tipo de condicionamiento, pues se facilita el consenso. El único interés de los miembros del Consejo es buscar lo que entendemos que pueda ser mejor para Córdoba, en eso va a ser muy fácil llegar al consenso. Creo que eso es importante, aunque tampoco hay que sacralizarlo, ya que si se rompe, pues se habrá roto, pero personalmente mi empeño es que todas las resoluciones y dictámenes y todos los informes del Consejo sigan manteniendo ese criterio de unidad. Es importante además de cara a la ciudadanía. Nosotros lo que hacemos son propuestas y esas propuestas deben ser de ciudad y del acuerdo de todos.

Luis Galán Soldevilla. Luis Galán Soldevilla.

Luis Galán Soldevilla. / Juan Ayala

–¿Cómo ve a Córdoba económicamente?

–No soy un experto en economía, hay miembros del Consejo que sí lo son. No obstante, Córdoba desde el punto de vista económico ahora mismo no se puede decir que esté bien. Mis tres hijos, por ejemplo, están terminando sus carreras, están enfrentándose a sus puestos de trabajo y están saliendo todos de Córdoba. La ciudad está exportando talento fuera porque no encuentran trabajo en su propio entorno. Ese es un drama importante: el paro y la falta de expectativas de unos jóvenes que pertenecen a la generación mejor formada que hemos tenido en Córdoba y en España. Tenemos que conseguir que Córdoba sea una ciudad que genere ilusión, trabajo y emprendimiento y eso no solamente es necesidad de inversión, sino también es una cuestión de mentalidad. A Córdoba se le ve mejor desde fuera que desde la propia Córdoba. Cuando se conversa con gente de fuera te hablan mucho mejor de la ciudad y de sus expectativas, posibilidades y potencialidades de desarrollo como núcleo de comunicación, como centro de distribución, como muchas veces quizás no seamos capaces de verlo nosotros. Los cordobeses tenemos que mirarnos más a nosotros mismos y darnos cuenta de que la potencialidad de la ciudad es mucha y de que hay que aprovechar todas las sinergias que se puedan aprovechar para que Córdoba de ese salto económico que todas las administraciones buscan.

–¿Y socialmente?

–Córdoba a nivel social también está viviendo el drama económico que está produciendo la pandemia, que nos hace que veamos cómo desde instituciones como Cáritas, las parroquias o las ONG están haciendo una labor fenomenal con esas personas que peor lo está pasando. Vemos tantos dramas familiares por la falta de empleo. La lucha contra la pobreza es un drama que hay que solucionar. Desde el punto de vista social, Córdoba progresará si lo hace desde el punto de vista económico, si existen puestos de trabajo; y eso influye en un aumento de la cultura, del desarrollo intelectual de la ciudad en el sentido más amplio. Pero cuando una persona su primera preocupación es la de la subsistencia familiar, pues todo lo demás, en principio, le sobra, y es lógico.

–¿Por qué cree que los proyectos se eternizan en Córdoba?

–Ese quizás sea uno de los problemas históricos que tiene la ciudad. Han sido muchos los proyectos que se han eternizado en el tiempo. Eso responde a motivos muy distintos, no creo que solo haya sido por motivos políticos, habrán sido por cuestiones presupuestarias, dificultades para ponerse de acuerdo los agentes sociales...Lo importante es mirar hacia el futuro y conseguir que los proyectos que están abiertos y los que están a punto de culminar se lleven a efecto. Evidentemente, no hay obras de ciudad, proyectos importantes que no terminen por incomodar a algún sector de la ciudadanía, porque es imposible agradar a todo el mundo. Lo importante es que a través del Plan Estratégico de Córdoba se puedan establecer esas líneas de diseño futuro de la ciudad que creen unas reglas claras para inversores y para los propios ciudadanos de Córdoba. O sea, saber qué es lo que se espera de Córdoba, dónde se puede invertir y cuál es el futuro que Córdoba quiere.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios