Córdoba

El IAM pone el foco en el acoso sexual y sexista en el ámbito laboral

  • El instituto lanza la campaña 'Digámoslo alto y claro'

Asistentes a la presentación de la nueva campaña del IAM. Asistentes a la presentación de la nueva campaña del IAM.

Asistentes a la presentación de la nueva campaña del IAM. / El Día

Poner fin a las situaciones de acoso laboral que sufren las mujeres". Este es el objetivo de la campaña de sensibilización e información Digámoslo alto y claro del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM). La asesora del programa en Córdoba, Lourdes Arroyo, ha subrayado que “el acoso sexual es una forma más de violencia contra la mujer, aparece en entornos de trabajo sexistas y responde, sobre todo, a contextos donde hay abusos de poder”.

Con esta campaña, compuesta por nueve imágenes, un vídeo de sensibilización y píldoras informativas para redes sociales, el Gobierno andaluz pone en marcha un itinerario de acción que continuará con la divulgación de un manifiesto donde las empresas que se adhieran se comprometen a trabajar en generar empresas libres de acoso sexual y por razón de sexo hacia las mujeres en la esfera laboral.

En una primera fase de sensibilización e información se difundirán los materiales de la campaña, que también estarán disponibles en la página web del Instituto Andaluz de la Mujer. Mientras que en la segunda fase se procederá a la divulgación y posterior adhesión al manifiesto por parte de las empresas, compuesto por una declaración y un decálogo de compromisos para trabajar en generar empresas libres de acoso sexual y por razón de sexo hacia las mujeres en la esfera laboral.

Esta campaña va dirigida tanto a las trabajadoras, como a los trabajadores y el mundo empresarial, pequeñas, medianas y grandes empresas, así como al funcionariado de la Administración pública.

No en vano, en la presentación ha habido representantes sindicales y del mundo empresarial. Una unidad que la asesora de programa ha considerado imprescindible para erradicar la violencia de género en todas sus expresiones, incluido el acoso contra las mujeres en el ámbito laboral. 

Arroyo ha recordado que esta iniciativa responde al objetivo 5 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que pretende poner fin a todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres en los ámbitos público y privado, en este caso, en el laboral.

La asesora de programa del IAM ha destacado que “desde la Consejería de Igualdad y el Instituto Andaluz de la Mujer hemos querido poner el foco en este tipo de situaciones, que tradicionalmente han permanecido más invisibilizadas y que requieren también de una labor de información y concienciación”.

A este respecto, un estudio de la Unión Europea de 2016, último dato disponible, con encuestas a 42.000 mujeres en todo Europa, apunta que al menos el 38% de mujeres entre 18 y 29 años habían sufrido acoso por razón de género en el último año y un 24% entre mujeres de 30 a 38 años. Al mismo tiempo, UGT alerta de que solo hay un 8% de denuncias en España cuando un 63,5% de mujeres reconoce haber sufrido algún acoso físico o psicológico en el trabajo e incluso un 26% reconoce algún tipo de agresión sexual o física.

Abrazos y besos no deseados

La campaña hace referencia a situaciones que en algunos casos tienden a ser normalizadas y que incluso no son percibidas como una forma de violencia hacia la mujer. Como los abrazos y besos no deseados, los abusos, vejaciones o humillaciones, los tocamientos y los acorralamientos, las presiones para obtener favores sexuales a cambio de mejoras laborales o amenazas de pérdida de derechos o incluso el despido. Además, pone el foco en otras formas de acoso, aún más sutiles, que afectan a la mujer. Por ejemplo, un trato desfavorable en situaciones de embarazo, maternidad o cuando tenemos que asumir otras cargas familiares a través de la creación de un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo.

La asesora de programa ha señalado que “el acoso sexista en el trabajo supone la vulneración de derechos fundamentales de las personas, como son el derecho a la dignidad, a la intimidad, a la libertad sexual, a la no discriminación por razón de sexo, a la salud y a la seguridad en el trabajo. El acoso sexual y por razón de sexo en el ámbito laboral debe ser entendido como una manifestación más de desigualdad y de violencia contra la mujer”.

Ante esta situación, Arroyo ha animado a todas las empresas a “generar empresas libres de acoso sexual y por razón de sexo hacia las mujeres, ofreciendo la ayuda y el asesoramiento del Instituto Andaluz de la Mujer, como referente en materia de igualdad y de violencia de género, para poder encontrar empresas que se conviertan en agentes de cambio, y lo digan alto y claro, que no toleren actitudes de hostigamiento por razón de sexo, ni represalias”.

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