Entrevista
  • El creador cordobés vive el momento de mayor éxito de su carrera tras haberse convertido en uno de los nombres más comunes de las alfombras rojas, como los Goya 

Andrew Pocrid, diseñador: "Me encantaría vestir a Penélope Cruz, sería guay verla apostar por la moda española"

El diseñador Andrew Pocrid, en su taller. El diseñador Andrew Pocrid, en su taller.

El diseñador Andrew Pocrid, en su taller.

Juan Ayala

Estudió Moda en el Instituto Marangoni de Milán y regresó a Córdoba, su tierra natal, para apostar por lo que siempre había soñado: crear su propia firma, a la que le ha dado su nombre. Andrew Pocrid (Andrés Pozuelo) se ha consolidado como uno de los diseñadores de referencia y con mayor perspectiva del panorama cordobés y nacional. A base de esfuerzo y paciencia, ha ido alcanzando los objetivos que se marcó desde el principio, pues siempre ha tenido las ideas claras. Tras vestir a actrices como Paula Echevarría, Irene Arcos o a la modelo Nieves Álvarez y darle un toque cordobés a la alfombra roja de los Goya 2022, Pocrid sigue inmerso en sus próximas colecciones, entre ellas la de flamenca, que presentará próximamente al público, aunque antes lo hará con sus clientas más fieles, quienes lo han apoyado desde sus inicios. 

-¿De dónde le viene su pasión por la moda?

-Es vocacional, yo no recuerdo un momento en el que la moda no estuviera presente entre mis aficiones, siempre ha estado ahí. Luego, al ver que esto era algo que tenía innato, puse el foco de atención ahí, en desarrollarlo, estudiarlo y hacer una carrera de ello.

-¿Siempre se ha dedicado a esta actividad?

-Siempre. Yo salí de estudiar y empecé a montar mi propia firma; o sea, que no he hecho otra cosa que no sea del ámbito de la moda.

-¿Cómo empezó su carrera?

-Teniendo en cuenta que siempre supe que quería tomar esta dirección, ya encaminé mi Bachillerato a artes y para no llegar y empezar de cero, con 16 años, hice un curso de patronaje y confección con la idea de tener unas nociones e ir formándome. Quería llegar seguro de que no empezaba desde cero a la carrera en Milán, algo que sabía que sería muy exigente, aunque cuando llegué me di cuenta que estaba ya muy adelanto al resto de los compañeros. Yo hacía Bachillerato por las mañana y el curso por las tardes. Lo recuerdo como una época muy loca, eran unas jornadas increíbles, pero mereció la pena.

-¿Qué le aportó esa formación en el Instituto Marangoni?

-En el instituto empiezan con los diseñadores desde cero, intentan mantener muy cuidado el perfil de las personas que entran, no les vale cualquier tipo de alumnos y, ya una vez dentro, es un centro muy profesional que te permite estar en contacto con lo que está pasando en la moda allí en Milán, que es una capital de esta industria. Te permite conocer de primera mano cómo funciona el mundo real para el que nos están preparando durante nuestros estudios. 

-¿Ha variado mucho su estilo desde entonces hasta ahora?

-Bueno, en Marangoni siempre nos decían que teníamos que intentar encontrar allí nuestro estilo, y algo que siempre me decían los profesionales es que yo ya llegué con un estilo muy marcado. Yo ya sabía lo que quería; de hecho, lo que hago hoy sigue siendo la imagen que reflejaban mis colecciones cuando yo estudiaba. Obviamente hay una evolución, un aprendizaje, el conocerme mucho más como diseñador, pero la esencia es la misma. Yo veo mis trabajos de la escuela y yo me sigo viendo reflejado, sigo siendo el mismo; además, muchas de las ideas que estoy desarrollando ahora parten de cosas que yo ya hice en la escuela. En ese sentido he tenido un estilo propio muy definido desde siempre.

-¿Y cuando termino decidió volver a Córdoba?

-Decidí que quería apostar por mí y por mi camino desde cero, porque muchas veces los diseñadores van a firmas y están trabajando para otros. Pero yo quería no perder tiempo en dar mi trabajo a otro, y quería hacer una apuesta por mí y con el tiempo parece que tomé una buena decisión.

-¿Cómo definiría el estilo de Andrew Pocrid?

-Ante todo, me gusta la feminidad, embellecer a la mujer, pero no para tratarla como objeto de deseo, sino para aportarle algo. La moda es una herramienta de empoderamiento, teniendo en cuenta el papel que desempeña hoy en día la mujer, con mucha más fuerza y más peso. Femenina, sofisticada, elegante, con un punto arriesgado. Esos son los matices que cohesionan todo lo que es mi firma.

-¿Cómo fue crear una marca desde cero?

-Yo empecé con la moda flamenca, siempre teniendo claro que ese no era mi objetivo, pero a veces en la vida surgen cosas y te dejas llevar. Yo lo que quería hacer, y ahora estoy en ello, es mi prêt-à-porter, colecciones anuales en las que presento mi propuesta para la temporada, aunque también trabajamos mucho la medida, vestidos más personalizadas, novias, invitadas... Aunque, para no querer desvincularme del todo de la moda flamenca, estoy haciendo una colección muy pequeñita para poder seguir aportando a este sector, que fue el que me dio a conocer.

-¿Cómo surgieron las primeras oportunidades?

-Mi primer desfile fue en el Salón Internacional de la Moda Flamenca (Simof). La verdad es que no he hecho nunca un desfile que no sea de moda flamenca, porque luego ya llegó la pandemia y los desfiles no se podían hacer, aunque sí llevamos a cabo presentaciones mediante materiales audiovisuales. Los diseñadores jóvenes se supone que empezamos con concursos, aunque yo tenía claro que nunca iba a hacer un concurso, ni lo voy a hacer nunca, sin desmerecerlos, pero no quería exponer mi trabajo al criterio de un jurado. Yo quise ir a Simof y vi que pude participar en el calendario oficial como un diseñador más, compartiendo pasarela con una compañera. Esa colección fue un éxito rotundo y al año siguiente hice la pasarela individual. En 2020, quise hacer algo en Córdoba y aposté por traerme todo el equipo de Simof a Córdoba e hice un desfile privado. Esa fue la colección que lamentablemente se quedó colgada porque llegó la pandemia

-¿Cómo se puede crecer desde un pequeño taller en Córdoba?

-Ahora mi nombre se mira de otra manera por haber estado en una alfombra roja. Es una pena que tengas que salir fuera para que aquí te den tu lugar, pero es algo que tengo asumido y sé que funciona así: tristemente es lo que hay. Mi talento hoy es el mismo que hace unos años. Pasó lo mismo con Palomo. Él era igual de bueno antes de vestir a Beyoncé, simplemente que esas cosas son las que te dan el impulso y hace que llegues a todo el mundo.

-¿Ha tenido apoyo institucional durante tus proyectos?

-Yo animaría a Córdoba a que ayude a los jóvenes diseñadores, porque el apoyo lo necesitamos cuando comenzamos. Yo no necesito el apoyo cuando puedo autosostener mi firma y doy gracias a que tengo una clientela muy fija desde mi colección primera. Por supuesto, también con el respaldo familiar, pero el apoyo se necesita cuando empezamos, que es el momento de más dificultades, porque un joven diseñador tiene talento y todas las armas para triunfar, pero si no tiene financiación no puede llevarlo a cabo. Esto de la moda conlleva muchas inversiones. Hacer un desfile no es cualquier cosa si quieres hacer las cosas bien.

Andrew Pocrid en su taller. Andrew Pocrid en su taller.

Andrew Pocrid en su taller. / Juan Ayala

-¿Ha encontrado oportunidades en Córdoba?

-A mí me han propuesto hacer desfiles gratis y lo he rechazado porque no me vale hacerlo de cualquier manera. Yo no quiero hacer mi desfile como otros consideren que debe ser. Yo lo quiero hacer como yo lo veo; ya me las averiguaré de alguna manera para sacar mi proyecto de la forma en la que yo creo. Estoy siempre agradecido de que se piense en mí, pero yo tengo las cosas claras y prefiero esperar un poquito más para hacerlo como quiero. Tengo una gran virtud, que es la paciencia. También me ha surgido la oportunidad de vestir a muchas personalidades, pero nunca era la persona correcta, no me vale cualquiera, no tengo ansias ni quiero estar ahí por estar. 

-¿Qué le parecen iniciativas como Córdoba Es Moda, donde se pone en valor el diseño cordobés?

-Me parece fantástico todo lo que sea dar visibilidad al talento, aunque no todos tenemos la misma forma de ver las cosas. Yo soy muy exigente con todo, me gustan que las modelos que plasman mi trabajo sean profesionales porque son las que le dan el colofón final a mi trabajo. También la peluquería, maquillaje, localización... Todo tiene que estar en armonía y en la misma dirección de la colección. Tú puedes hacer una colección maravillosa y si el modo de presentarla no funciona ya no tiene sentido, para eso soy muy exigente, siempre lo he sido. Por lo tanto, yo no haría un desfile en Córdoba a nivel público hasta que considere que puedo plasmar mis ideas con lo que se me propone. 

-¿En algún momento su marca se ha tambaleado?

-Empecé en moda flamenca teniendo en cuenta lo que la moda flamenca te permite avanzar, porque tiene un límite. Eso era lo que me llevó a pensar que tenía que cambiar de registro y hacer una moda que me permitiese poder llegar a más sitios. 

-¿Dónde encuentra la inspiración?

-Te puede venir en cualquier momento, aunque es verdad que cuando estás trabajando llegan mucho más las ideas. La inspiración llega trabajando. La gente cree que es algo divino que viene de la nada pero surge trabajando, probando opciones, materiales, viendo cómo funcionan los colores, siempre teniendo en cuenta tu estilo y tu criterio. Aunque también puedes pasear por la calle y ver algo que te lleva a desarrollar una idea, la inspiración está en todas partes. 

-¿A quién le gustaría vestir y dónde querría ver sus diseños?

-Siempre he contestado con el nombre de Nieves Álvarez y esto ya ha sido un reto conseguido. Ahora siempre digo que Penélope Cruz me encantaría. Sería guay verla apostar por la moda española, poder vestirla sería un placer y un orgullo. Además, creo que su físico y su estilo están acorde con lo que yo hago.

-¿Se queda entonces en territorio español? ¿No fantasea con otras personalidades?

-Soy persona de ir paso a paso, no me gusta ir más allá. Yo creo que así las cosas salen bien.

-Actualmente tiene su showroom en Madrid, ¿cómo surgió?

-Veo que a partir de mi primera colección de prêt-à-porter en 2021 los estilistas se ponen en contacto conmigo para hacer colaboraciones y cesiones de vestidos para distintas publicaciones como Hola o Vogue. Tenía que hacer muchos envíos y empezó a ser todo un poco locura. La manera de facilitar esto era tener un showroom en Madrid para que los estilistas puedan ir allí y ver las prendas en primera persona. Así conocí a Alicia Hernández, dueña de la agencia Valyty. Ella me comentó lo que podía hacer con mi firma. Para mí era un momento complicado porque acabábamos de salir de la pandemia y era un inversión arriesgada, pero tras varias reuniones vi que la mejor opción era estar allí. Gracias a ello tuve oportunidades como vestir a Paula Echevarría y Luisa Mayol en los Goya; también he vestido a Irene Arcos en los Premios Feroz, a Amaia Salamanca, Michelle Salas o Chanel. 

-¿Esto lo podría conseguir desde Córdoba? ¿Seguirá con su taller en la ciudad tras este éxito?

-No es lo mismo. No es solo hacer un vestido. Conlleva un trabajo de comunicación. Si no hubiera estado en Madrid, esto hubiese tardado mucho en llegar o no habría sido posible. Están surgiendo muchas ideas que tengo que replantearme. Mi taller lo he montado con mucha ilusión, mucho esfuerzo, ahora tanto trabajo aquí no me permitiría irme a Madrid. Subo constantemente a recibir clientela, pero en un futuro no lo sé, me voy llevando por el día a día. 

-¿Qué proyectos tiene entre mano?

-Este año se presenta bastante movidito. Ahora estamos trabajando a contrarreloj para presentar la colección de moda flamenca, que la podrá ver de forma exclusiva mi clientela, pues ya tengo lista de espera para conocer estos vestidos; después de que elijan, el público conocerá la colección. Luego, en abril, saldrá una colección crucero enfocada al verano, que es la primera vez que hago una producción externa a mi taller. Esto es una colección que hacemos con un muestrario y los talleres industriales la hacen con un tallaje para puntos de ventas. Es un nuevo reto para mí, este año también supone un cambio. 

-¿Qué es la moda?

-Es un canal de expresión donde puedo plasmar quien yo soy, mi creatividad, mis gustos y mi forma de ver las cosas. 

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