Color out of space | Estreno en Movistar+ Lovecraft pasado de ácido

Nicolas Cage en una imagen de 'Color out of space'.

Nicolas Cage en una imagen de 'Color out of space'.

Nuevo vehículo para el lucimiento de culto de Nicolas Cage, Color out of space adapta a H.P. Lovecraft con una sobredosis de ácido y las formas de la mejor serie B del fantástico y la ciencia-ficción para delicia de los fans del primero e incondicionales de John Carpenter.

Se trata aquí de hilvanar la descomposición de una familia instalada en su nuevo hogar en el campo y una invasión alienígena en forma de meteorito humeante cuyas secuelas contaminarán el subsuelo y las aguas de la zona hasta límites insospechados desde un off siempre bien trabajado.

Richard Stanley (L’autre monde) da rienda suelta a la noche y al scope y tinta de una estimulante paleta lisérgica una realidad cada vez más transfigurada y enloquecida, con el mérito añadido de que mientras todo se descompone, aún quedan resquicios para el humor negro. Y ahí está el gran Cage para amplificar el exceso macabro, posiblemente el único actor hoy por hoy capaz de mancharse la cara de sangre y hacer una mueca cómica al mismo tiempo sin que nada desfallezca a su alrededor.

Liberada en su segunda mitad a una particular orgía de mutaciones, engendros, destrucción y muerte en tonalidades púrpura y alucinaciones abstractas, Color out of space no defraudará a aquellos que aún creen en la serie B como vía de escape y expiación para el cine menos conformista. Ahí donde cineastas como Ari Aster han decidido tomarse todo esto demasiado en serio y de manera algo solemne, este filme sabe perfectamente la división en la que juega sin miedo al ridículo y, por supuesto, con las justas pretensiones.