Cultura

Flamenco y 'kathak': bailes con alma

  • La raza de La Farruca se encuentra esta noche en el Alcázar con la danza tradicional de la India

Cuenta Rosario Montoya que su padre, Farruco, "amaba mucho su arte y la danza de ellos". La danza a la que se refiere Farruca, heredera y testigo del legado del baile gitano, es el kathak, una de las más antiguas de la India que será interpretada esta noche por Anuj Arjun Mishra, niño prodigio de esta danza y eslabón a su vez de una larga cadena de trasmisores de este arte que más allá de la técnica han legado, a lo largo de los siglos, un baile lleno de alma.

Es la certeza del diálogo natural de ambas disciplinas, el flamenco y el kathak, que, según los estudiosos, parten de un tronco común, lo que animó a La Farruca a encontrarse en en esta Bienal con el baile de la India dentro del ciclo Diálogos en el Alcázar (a partir de las 22.00). Bajo el título Las huellas y con la dirección de la compañia Teatro Tascabile di Bergamo, el espectáculo está concebido casi como un encuentro espontáneo, más que como una obra cerrada. Entre otras muchas razones porque las vicisitudes económicas de esta Bienal han impedido la creación de una residencia en la que la familia flamenca y la del khatak hayan convivido artísticamente el tiempo deseado, aunque Anuj Mishra explicó que en los últimos años ha bailado con artistas flamencos. Como precisó La Farruca, Las Huellas -las de unos, las de otros, el espectáculo que esta noche se podrá ver en ese espacio para las culturas que es el Alcázar- se llevará a las tablas con "poco más de dos días de ensayo". Pero, lejos de creer que esta circunstancia supone un riesgo, ella subraya la capacidad del flamenco para dialogar sin extrañezas. "El flamenco se adapta a todo lo que hay en el mundo, es como un chicle", no obstante, la propuesta se ha planteado como "un encuentro entre gente que tiene mucho que ver" porque "tanto ellos como nosotros somos puros". De hecho, recordó la bailaora, en su casa se conservan vídeos y cintas que el patriarca veía de la danza kathak, acaso como germen de una propuesta que hoy su hija materializa. Y lo hará, adelanta, sin abandonar "su baile puro, que me acompañará hasta después de muerta", sentenció.

Acompañada al baile por su hijo El Carpeta, el cante de Pedro Heredia El Granaíno y Mara Rey, la guitarra de Juan Requena, Bernardo Parrilla al violín, Paco Vega a la percusión y Octavio Lozano a las palmas, La Farruca pondrá el broche al ciclo del Alcázar que se abrió el lunes con el baile de raíz de Manuela Carrasco.

Para Rosalía Gómez, "el arte sigue adelante porque la gente no se limita a repetir siempre lo que sabe hacer, sino que arriesga por otros caminos", como pasará esta noche en el estreno de Las Huellas.

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