Rosalía | Crítica Dulce y contundente

Rosalía es uno de esos milagros que de vez en cuando ocurren en el arte. Rosalía es uno de esos milagros que de vez en cuando ocurren en el arte.

Rosalía es uno de esos milagros que de vez en cuando ocurren en el arte. / Óscar Romero/La Bienal

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Rosalía es uno de esos milagros que ocurren de tarde en tarde en el arte. Lo más estimulante que le ha pasado al flamenco en los últimos años. Con buen criterio, ha seleccionado del cancionero jondo los cantes que mejor se adaptan a sus enormes condiciones técnicas. Tonadas de los años 20 y 30, de esa edad de oro de lo jondo en la que se valoraba, por encima de todo, la calidez y el lirismo de la voz, la claridad y el fraseo. Es decir, la melodía. Rosalía tiene todas estas virtudes a las que une además la rotundidad y una entrega total, una fe absoluta en lo que hace. Porque, aunque cantó con los pies en el suelo, se sabe una superdotada. Cuando empezó la milonga una chica gótica de 20 años que estaba cerca de mí musitó, "La hija de Juan Simón, ¡me encanta!". Seguramente la chica desconoce el origen remoto de esta obra. Pero qué maravilla que se emocione con una pieza flamenca que tiene 90 años. Porque esta es la gran virtud artística de Rosalía. Dar nueva vida a todo lo que toca. Conferirle una fuerte dosis de frescura, naturalidad. En su voz el legado clásico suena lozano, recién parido. Lejos de cualquier paripé museístico, su música es verdad. Tanto en la milonga como en la granaína de Vallejo o en la guajira marchenera. Y fíjense que son estilos muy exigentes desde el punto de vista técnico. Y emocional. El Tango del escribano que es un cante burlesco en el original de La Argentinita, quedó convertido en su voz en una elegía. Igual que la canción La Catalina, de nuevo Vallejo. Vino además a Sevilla, por tercera vez con su proyecto, con una humildad sobrecogedora. Casi se disculpó por los arreglos, hermosa polifonía a tres voces, a los que sometió a los fandangos de Huelva, uno de los momentos más emotivos de la noche. Por esa línea siguió con los tangos y las bulerías de la Niña de los Peines. Los tres temas pertenecen a su nueva entrega discográfica, que saldrá en noviembre. Esta actitud fue su respuesta a las críticas infundadas, irracionales, envidiosas, racistas y fascistas que ha recibido en los últimos tiempos. Es verdad que es bella, en todos los sentidos, y que sabe moverse en la escena y también entre bastidores. Pero esto, lejos de ser un baldón, no deja de ser una suerte para el mundo de lo jondo.

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