Andalucía

El parricida de Ubrique declara que sólo quería amenazar a su hija mayor

  • La juez decreta prisión sin fianza para el autor confeso de la muerte de sus dos hijos

La juez que instruye el doble asesinato de los hermanos Laura Márquez Fabero, de 20 años y a su hermano Juan Pablo, de 16, a manos de su padre en Ubrique decretó ayer prisión sin fianza para el progenitor, que ingresó anoche en el Centro Penitenciario Puerto II.

En su declaración, el parricida habría asegurado que no quería hacer daño a sus hijos, en todo caso amedrentar a Laura, y que debido a la gran oscuridad que había en la casa a esa hora de la madrugada no sabía a ciencia cierta la gravedad de las heridas que había inflingido a sus hijos.

El abogado del parricida, Francisco Barreno, adelantó ayer a este periódico que ya diseña su defensa, que "podrá coincidir o no" con la primera declaración que el presunto asesino realizó ante la Guardia Civil en Villamartín y en la que reconoció los hechos.

Barreno dijo que el padre "reconoce que no quiso producirle daño a su hijo menor, que no quiso quitarle la vida". Sin embargo, el letrado apunta a que su línea de defensa se replanteará el "episodio con su hija, porque aquí me tengo que replantear cosas", apostilló. El letrado sostuvo que su defendido "reconoce" la autoría de la muerte de su hija Laura pero "no queda claro si quería quitarle la vida o amenazarla".

Por boca del abogado, el padre reconoce en su declaración que la hija no aceptaba la nueva relación sentimental del padre con una mujer de origen magrebí. Y dice que el presunto agresor "no quería huir" como sí hizo, lo que obligó a la Guardia Civil a desplegar un dispositivo policial.

"Lo único que se le pasó por la cabeza era ir a una parcela con la intención de quitarse la vida", dice su abogado, desmenuzando la primera declaración del supuesto asesino.

Ayer una multitud se concentró a las puertas del Juzgado de Ubrique para increpar al hombre. La Guardia Civil le introdujo en las dependencias policiales en un visto y no visto.

A Juan Márquez, de 53 años, se le acusa del doble asesinato de sus hijos, cuyos cadáveres fueron hallados la madrugada del lunes en su domicilio tras recibir varias heridas con un cuchillo de caza de grandes dimensiones después de una fuerte discusión. El agresor huyó herido hasta un monte a las afueras del pueblo, donde la Guardia Civil le atrapó a las pocas horas.

Laura, la hija, dejó sus estudios universitarios en Sevilla y buscó trabajo en el pueblo para salir adelante con su hermano. También pidió ayuda a los Servicios Sociales del Ayuntamiento y denunció a su progenitor ante el temor de que le quitara la casa donde vivían. De hecho, para ayer estaba previsto que Juan Márquez tuviera que declarar ante los Asuntos Sociales.

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