Elecciones Andaluzas | José Ortiz (PP)

“No me podía imaginar que en la calle hubiera tanto rechazo a Susana Díaz”

  • El alcalde de Vejer y número uno del PP tira de optimismo, ve vital para el cambio el apoyo de los desencantados del PSOE y dice que la presidenta de la Junta está ya peor valorada que Pedro Sánchez

José Ortiz, fotografiado el pasado martes por la mañana a las puertas del hotel Jerez. José Ortiz, fotografiado el pasado martes por la mañana a las puertas del hotel Jerez.

José Ortiz, fotografiado el pasado martes por la mañana a las puertas del hotel Jerez. / Vanesa Lobo

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Lleva ya varias semanas sacándole al día más horas de las que tiene para intentar compatibilizar sus responsabilidades como alcalde de Vejer, secretario del Grupo Popular en el Senado y número uno de la candidatura del PP por Cádiz para estas elecciones andaluzas. Pero José Ortiz (Vejer, 1983) no se queja. Y es que este licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad de Granada, casado y padre de dos hijos, dice sin reparos que a los que les gusta la política “una campaña electoral siempre nos pone, al igual que a un motero le pone un Gran Premio”.

–Voy a empezar dándole una mala noticia.

–Vaya. ¿Qué ha pasado?

–Es que tengo que recordarle que dentro de pocas semanas va a tener usted que dejar obligatoriamente la Alcaldía de Vejer. Y no sé si podrá superarlo.

–No, no. Yo llegué a un acuerdo con mi partido y la Alcaldía de Vejer es intocable.

–Pero no se trata de lo que diga su partido. Es que el Parlamento de Andalucía obliga a todo alcalde a dejar ese cargo antes de tomar posesión de su escaño.

–Sí, ya lo sé. Lo que pasa es que yo llegué a un compromiso con mi partido y tenemos la intención de cambiar esa ley si gobernamos. Si eso sucede tendré que dejar la Alcaldía, sí, pero sería por poco tiempo. Seguiría en el Ayuntamiento y me volvería a presentar en mayo.

–¿Y si no gobiernan?

–Pues ya se verá. Seré parlamentario andaluz, evidentemente, pero de una u otra manera seguiré vinculado al Ayuntamiento.

–Evidentemente no comparte esa ley de incompatibilidades.

–Para nada. Es una ley, está refrendada por el Tribunal Supremo y hay que acatarla, pero no la comparto. Creo que he demostrado estos años que puedo ser alcalde de Vejer y senador, al igual que Teófila Martínez demostró durante mucho tiempo que podía compatibiilzar la Alcaldía de Cádiz con ser diputada nacional. Es que no entiendo como puedo ser senador en Madrid y no puedo ser parlamentario en Sevilla. Esa ley se la inventó el PSOE cuando vio la fortaleza que tenían muchos alcaldes del PP en Andalucía y quiso usurpar así ese derecho. Pero, insisto, nuestra intención es cambiar esa ley.

–¿Qué ha pesado más para que haya sido designado número uno del PP por Cádiz en estas elecciones? ¿Su gestión de casi ocho años en la Alcaldía de Vejer o que apoyara a Pablo Casado en las primarias del PP?

–Mis compañeros de partido me dicen que soy un buen candidato porque en el PP hay muchas personas que presumen de la gestión que hemos hecho en Vejer en estos años. Nos ven como una referencia pero no a mí sino al conjunto de mi equipo de gobierno. Cuando las direcciones nacional y regional del partido me propusieron que fuera el número uno, en primer lugar lo rechacé porque es mucho lo que me une a Vejer. Pero el partido insistió y acepté al final porque creo que hay que dar la cara en los buenos y en los malos momentos. Y no dar la cara ahora por la provincia de Cádiz y por el PP jamás me lo habría perdonado.

–¿Y qué tal le ha recibido la dirección provincial de su partido?

–Sólo puedo tener palabras de agradecimiento, por su apoyo y por su trabajo, hacia mi presidente provincial (Antonio Sanz) y hacia toda la dirección. Todos tenemos muy claro que no hay rivales internos. Nuestros adversarios están enfrente y van a por nosotros.

–¿Y la semana que viene seguirá diciendo lo mismo?

–Sí, sí. De verdad que no puedo quejarme de la dirección provincial de mi partido. La semana que viene tocará analizar los resultados y ver en qué hemos fallado y en qué hemos acertado. Pero creo sinceramente que nos va a ir bien, porque la militancia está muy movilizada, veo muchas ganas de cambio y hay un 35% de indecisos.

–¿Dónde está la raya que separa el éxito y el fracaso del PP?

–Muy fácil. Si el 3 de enero no hemos contribuido a sumar los apoyos suficientes para quitar al PSOE del Gobierno andaluz, habremos fracasado. Así de claro. Y dará igual que hayamos quedado segundos, terceros o cuartos.

–¿Con qué se queda de lo que ha escuchado en la calle en esta campaña electoral?

–Pues hay dos cosas que me han llamado la atención. La primera es que estoy palpando que Susana Díaz es muy criticada. Jamás me podía imaginar el fuerte desgaste que tiene la imagen de Susana Díaz en la provincia de Cádiz y en Andalucía. La gente dice sin tapujos que hay que quitar a Susana Díaz ya. Ahora mismo, y después de lo que pasó en las primarias socialistas, creo que en las filas del PSOE tiene más apoyos Pedro Sánchez que ella. Y la segunda cosa que me ha llamado la atención es el conformismo que hay en la sociedad gaditana. Parece que el gaditano tiene interiorizado que tenemos que ser siempre los peores. La gente se conforma si una carretera está mal o si te dan tres meses para hacerte una prueba diagnóstica. Y yo estoy luchando contra ese conformismo. Hace falta más rebeldía, gobierne quien gobierne. Por eso me ilusiona que los vecinos de Paterna o de Benalup se hayan echado a la calle para que la Junta les arregle una carretera.

–Si le pongo delante tres grupos de personas, uno de posibles votantes de PSOE, otro de Cs y otro de Vox, ¿a cuál se dirigiría en primer lugar para intentar convencerles de que voten al PP?

–A los del PSOE, porque son los que con sus votos han ayudado a que Andalucía sume casi 40 años de socialismo y eso ha provocado que estemos los últimos cuando podríamos ser los primeros. Convencer a un votante socialista tiene más trabajo, porque los de Cs o los de Vox, en su gran mayoría, ya fueron antes votantes del PP. Para poder aglutinar un cambio en Andalucía nos hacen falta los votos de los desencantados del PSOE. Eso fue lo que hice yo en Vejer.

–Es decir, que el principal rival del PP sigue siendo el PSOE.

–El principal rival del PP sigue siendo el desempleo, porque el 60% de los gaditanos nos dice que su problema es el paro y que quieren cambiar. Y ahí tenemos que recordar que el Gobierno de Rajoy creó mucho empleo en la provincia y que el Gobierno de Pedro Sánchez suma cuatro meses destruyendo empleo. Esta provincia necesita que se crea en ella y que se apueste por el campo, por la industria, por el turismo. Todos los que somos de aquí podemos vivir de Cádiz, de los recursos que tenemos, pero hace falta que la clase política ponga los medios para ellos. A partir de ahí el PP tiene dos contrincantes políticos que son el PSOE y Cs. Y las críticas a la gestión de los socialistas vale igualmente para Ciudadanos, porque Juan Marín decía hasta antes de ayer que Susana Díaz era de fiar. Cs ha sido la muleta del PSOE y lo están pasando mal porque no es una campaña fácil para ellos.

–Decía el otro día el número uno de Vox por Cádiz que el PP no es de derechas. ¿Lo comparte?

–El PP tiene que aspirar a aglutinar todo el electorado que esté a la derecha del PSOE. Y si defender la unidad nacional es ser de derechas, pues lo somos. Yo no sé dónde estaba la gente de Vox pero yo estaba en el Senado votando a favor de la aprobación del artículo 155 para frenar a los independentistas catalanes. Y si es de derechas decir que la educación tiene que ser una competencia estatal, nosotros hemos sido los primeros en decir que en España no puede haber 17 sistemas educativos diferentes. Y si es de derechas bajar impuestos, ningún Gobierno los ha bajado tanto como los del PP. A la gente de Vox le diría que tan malos no debemos ser cuando su líder, Santiago Abascal, era hace poco presidente de Nuevas Generaciones. El voto a Vox es claramente inútil. Quien lo haga tiene que saber que con la Ley D’Hondt y los restos, ese voto permitirá que la izquierda tenga más escaños.

–O sea, que el PP es partidario de que el Estado recupere parte de las competencias autonómicas.

–Si es para educación, sí, porque la situación es grave y hay que poner fin a los disparates nacionalistas. Es que en los institutos de Baleares o Navarra ya hay libros de texto que defienden la independencia. En otras materias como la sanidad o la justicia no hace falta porque ahí lo único que hay que hacer es administrar los recursos con eficiencia. El estado de las autonomías ha funcionado y ha aportado años de progreso a España, aunque hay cuestiones que reformar.

–Le tengo por un dirigente bastante crítico con su partido. Un ejemplo fue su abstención cuando se votó en el Senado los últimos Presupuestos Generales del Estado, porque reclamaba usted más dinero para la autovía Vejer-Algeciras. Desde ese prisma, ¿por qué el PP no ha sido capaz de gobernar jamás en Andalucía?

–El problema del PP en Andalucía es que siempre ha gastado más energías en liderar las críticas que en liderar las soluciones. Mire, cuando ganamos las elecciones de 2012 Arenas no hablaba del PSOE sino de Andalucía. En esa campaña sí lideramos las soluciones, y ganamos. A la gente, que es mucho más inteligente de lo que pensamos, no le gusta escuchar lo mal que está Andalucía porque eso ya lo sabe. La gente quiere escuchar las posibles soluciones. De ahí nuestra campaña en positivo.

–¿Qué le parece que el PSOE haya centrado todas sus críticas contra usted en el retraso del hospital comarcal de Vejer?

–Eso demuestra el nerviosismo tan tremendo que tienen. Mire, con el tema del hospital lo único que ha hecho este alcalde es sortear todos los problemas que ha ido poniendo la Junta durante muchos años. Se han inventado todas, todas, todas las excusas para retrasar el proyecto. Sólo les ha faltado decir que debajo del hospital había un teatro romano o algo del Paleolítico. Además, la excusa del PSOE sería algo creíble si el único retraso fuera el del hospital de Vejer. Pero, ¿acaso también soy culpable de que no esté aún el centro de salud de Los Gallos, en Chiclana, o el centro de salud de Camposoto, en San Fernando, o que el hospital de San Carlos sólo tenga abiertas tres de sus 11 plantas o que el hospital de La Línea esté como esté? Está visto que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

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