Elecciones Andalucía La campaña salta a la novena provincia

  • A Juan Marín no sólo le ayuda Rivera y Arrimadas, también la Generalitat, que estudie si inicia acciones legales contra el candidato de la Junta por llamar racista a Quim Torra 

Juan Marín, este miércoles en Isla Mayor. Juan Marín, este miércoles en Isla Mayor.

Juan Marín, este miércoles en Isla Mayor. / Jesús Prieto.

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La novena provincia, Barcelona, siempre se ha paseado por las campañas electorales andaluzas. En Nou Barris hay una plaza dedicada a Blas Infante, con su busto, sus frases y unas columnas que se suponen que son las de Hércules. En Nou Barris se votaba al PSC, pero las últimas elecciones catalanas las ganó allí Inés Arrimadas. No bahía campaña en la que Manuel Chaves no diese un salto a Cataluña, pero ahora el sentido es el contrario. La Generalitat acaba de anunciar que sus servicios jurídicos están estudiando si emprenden acciones judiciales contra Juan Marín, el candidato a la Junta de Ciudadanos, porque acusó a Quim Torra de haber dicho que los andaluces tienen un gen menos.

A Susana Díaz y a Teresa Rodríguez les molesta que en esta campaña se hable de Cataluña. Lo de la líder de Adelante Andalucía es comprensible porque su gente allí es tan etérea en el asunto como la misma Ada Colau, pero la presidenta de la Junta no tiene de qué quejarse: ella ha hablado tanto del Procés como Pedro Sánchez. Y un poco más. A Juan Marín le encanta, todos los días, sea en Coria del Río o en Huelva, le dedica unos minutos a Torra, a Junqueras y a Iglesias, el negociador fracasado de los presupuestos carceleros.

Cataluña inflama la sangre naranja, el viento del Este le viene muy bien a Ciudadanos y Juan Marín lo aprovecha. A la salida de Isla Mayor, donde estuvo con los arroceros, le anunciaron que Torra quiere querellarse por haberle llamado racista y adjudicarle lo del gen menos de los andaluces. No sé si Torra ha hablado de genética, pero es verdad que sus escritos anteriores a su presidencia son, cuanto menos, xenófobos y supremacistas. A los pies de los arrozales, antes de marcharse para Jaén, el candidato naranja ha dicho: “No voy a aceptar lecciones de un racista, de una persona que nos llama a los andaluces y a los españoles bestias taradas, hienas y víboras; que me denuncie, pero ya está bien de una persona que dice que los andaluces somos los más vagos”.

Torra hace favores

Ya por la tarde, Marín le grabó un mensaje a Torra, que distribuyó por las redes sociales. La dialéctica es de barra de bar, pero siempre hay un Torra dispuesto a regalar favores al contrincante. Y el tipo, que debe ser de lo más listo, ironizó en el Parlamento de Cataluña con la campaña electoral de Inés Arrimadas en Andalucía. “Bienvenida a Cataluña”, le soltó en la sesión de control del Parlament.

A Ciudadanos no le está saliendo mal la campaña electoral. Marín aprovechó el debate en Canal Sur para meterse como una cuña entre los otros tres y, cuando su perfil no da para más, recibe la asistencia de Albert Rivera y de Inés Arrimadas. Y, de vez en cuando, lleva a Fran Hervías y a Fernando Páramo a su lado. En Ciudadanos opinan que la campaña del PP está resultando muy errática, puede ser sólo una maledicencia, pero las rutas separadas de Juanma Moreno y Pablo Casado, que llevan caravanas diferentes, no terminan de casar, son premonitoriamente diferentes. De Teresa Rodríguez opinan que se ha envuelto en un suave jabón y de Susana Díaz, que no quiere movilizar mucho al electorado andaluz.

El chiste. ¿Quién contó el chiste?

Los juanes

Ciudadanos y el PP gobernarían en la Junta si obtuviesen 55 escaños, pero ningún sondeo lo indica; a medida que han ido creciendo los naranjas, los populares han ido retrocediendo, son vasos comunicantes, aunque Marín también ha conseguido un 10% de anteriores electores socialistas. Cuenta Susana Díaz en sus mítines que los dos juanes son como esa pareja de novios que se pone a discutir a las puertas de la Iglesia momentos antes de la boda. Entra tú, no entra tú, con tal de quitarnos a esta de enmedio (por Susana Díaz), entramos los dos.

Pero ése no es el chiste al que ambos se refieren. El chiste es que Juanma Moreno, el candidato del PP, le ha pedido a Juan Marín que sea su vicepresidente en caso de que ambos sumen. O al revés. Moreno dice que eso es un chiste, pero a quien esto escribe le contaron un almuerzo que ambos juanes mantuvieron hace ya muchos meses en el que Juanma, nada más comenzar, le dijo al de Sanlúcar: “Juan, ¿tú quieres ser mi vicepresidente?”. Y Juan respondió: “Juanma, primero tenemos que sumar y, después, yo voy a ser el presidente y tú, mi vicepresidente”.

Es lo mismo. No habría muchos problemas para que el uno o el otro cediese el paso a quien fuese primero si ambos sumasen. Si PP y Ciudadanos lograsen los 55 escaños, Juan Marín no podría negarse a un cambio que la derecha andaluza espera desde hace 36 años. Ni al revés. Es cierto lo que comenta Susana Díaz, pero al final entraría los dos en la Iglesia.

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