Nuevo modelo de financiación en Andalucía

Las universidades tendrán unos fondos de "financiación estratégica" y podrán aplicar incentivos

  • El objetivo de la Junta es que el nuevo sistema pueda aplicarse para el próximo curso y tenga una vigencia de cuatro años

  • El consejero, Rogelio Velasco, se reúne con los rectores para exponerles la nueva estructura que busca alcanzar la excelencia y fomentar la generación de conocimiento

Reunión con los rectores celebrada en la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresa y Universidad. Reunión con los rectores celebrada en la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresa y Universidad.

Reunión con los rectores celebrada en la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresa y Universidad. / Juan Carlos Muñoz

Buscar la excelencia. Con ese objetivo, la Junta de Andalucía ha presentado a los diez rectores de las universidades públicas andaluzas la estructura del próximo modelo de financiación. El nuevo sistema para repartir los recursos se plantea ocho años después de que el vigente, del año 2007, se tuviera que actualizar, algo que nunca llegó a producirse, prorrogándose en 2011, 2014 y 2016. La intención de la Junta, como reveló Rogelio Velasco, consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, es que este nuevo sistema pueda entrar en vigor durante el próximo curso y tenga una vigencia de entre cuatro y seis años.

Los rectores estaban citados en la tarde de este martes en la sede de la consejería para conocer las líneas básicas del nuevo modelo de financiación universitaria que nace bajo la premisa de aumentar y mejorar la capacidad de producción de conocimiento. El reparto propuesto está basado en "criterios objetivos y contrastables en función de los valores relativos de variables que resumen las necesidades y el rendimiento de las diferentes universidades".

Tres tipos de fondos

La estructura dada a conocer por la Junta a las universidades determina tres tipos de dotaciones: financiación de nivelación (que supondría entre el 5% y el 10% del total), financiación básica (entre el 85% y el 90%) y financiación estratégica (entre el 5% y el 10% restante).

Tanto la financiación básica como la estratégica, ha informado la Consejería en una nota, se decidirán en proporción del indicador relativo de escala y rendimiento. Este indicador se obtiene como el promedio de valores relativos de tres dimensiones: el primero la carga docente, que se mide en términos de estudiante equivalente, que se obtendrá teniendo en cuenta unos criterios de ponderación. Los otros dos aspectos que se promedian son los fondos captados por investigación y transferencia y costes de personal.

En el caso de la financiación de nivelación, no sujeta a este indicador, la finalidad es cubrir parte de los costes fijos y compensar las economías asociadas a la dimensión, facilitando así la convergencia. Para ello, se contempla una dotación fija, que se reparte a todas las universidades por igual, y otra parte denominada "de convergencia".

Se contempla una dotación fija, que se reparte a todas las universidades por igual, y otra parte denominada "de convergencia"

El consejero ha puesto especial énfasis en la financiación estratégica: "Su reparto se determinará en función del indicador de escala y rendimiento, pero el destino lo podrán decidir las propias universidades en función de sus necesidades y en el ejercicio de su autonomía. El objetivo no es otro que seguir promoviendo actuaciones de excelencia, permitiendo a las universidades la generación de incentivos para mejorar sus indicadores de rendimiento".

El espacio temporal de aplicación de este nuevo modelo de financiación tendrá que ser acordado con los rectores durante el proceso de negociación que se abre ahora. La propuesta de la Consejería es implantarlo de manera paulatina para evitar cambios bruscos a corto plazo por el efecto disruptivo que pudiera tener. En este sentido, se ha planteado un cambio progresivo desde una financiación con un importante componente incremental en el momento de aplicación hasta una en la que el modelo se aplique al total de la financiación. La idea de la Junta es que pueda entrar en vigor para el próximo curso.

"La intención de esta reunión es hacer una primera reflexión, estudio, análisis y discusión del nuevo modelo. Los rectores son conscientes de que los criterios de reparto actuales no están equilibrados. Queremos dar más recursos y repartidos con mayor lógica", ha explicado Velasco, que ha incidido en la importancia de fomentar la capacidad de producción de conocimiento, "que afecta a cualquier ámbito de la vida y la sociedad".

El nuevo modelo de financiación no incluye, en cualquier caso, el presupuesto que la Junta de Andalucía destina a universidades a través del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI), así como el Plan Plurianual de Infraestructuras, cuya dotación es independiente. Tampoco se enmarca en este modelo la financiación de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

La propuesta presentada por la Junta pone el foco en la consolidación de las grandes universidades (con mayor nivel de excelencia), al tiempo que potencia a las medianas para que alcancen esos estándares de excelencia y protege a las pequeñas para que se desarrollen en este mismo sentido. "El marco de financiación anterior estaba pensado principalmente para cubrir costes, con una financiación vinculada más a la cantidad que a la calidad. Ahora buscamos financiar el rendimiento, pero garantizando la suficiencia o costes básicos", ha añadido Velasco.

En cuanto a la acogida por parte de los rectores, el consejero se ha mostrado satisfecho: "Nos han felicitado por el esfuerzo intelectual que se ha hecho. Es un modelo muy robusto y bueno".

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