Andalucía

Andalucía opta a 23.300 millones del fondo europeo de reconstrucción

  • Con los criterios de Bruselas para el reparto entre países, la comunidad debe recibir el 32,1% de los 72.700 millones de euros en subvenciones que corresponden a España entre 2021 y 2023

Juanma Moreno, en Bruselas. Juanma Moreno, en Bruselas.

Juanma Moreno, en Bruselas. / José Manuel Vidal / Efe

Andalucía recibió 100.000 millones de euros de Bruselas entre 1986 y 2018. El primer hito se corresponde con la entrada de España en la UE. En el segundo, la comunidad volvió al vagón de cola del tren económico de la unión tras varios considerada como región en desarrollo, es decir, con un PIB superior al 75% de la media comunitaria. Aquel paso atrás se vendió como un fracaso de la convergencia después de tres décadas formando parte del club europeo. Un par de años después Andalucía podría recibir de Europa casi un cuarto de esos 100.000 millones en solo un bienio. Será gracias al fondo de reconstrucción que los 27 pactaron –con mucho sudor– hace un par de semanas en una maratoniana cumbre en la capital belga para responder a la pandemia que ha provocado una crisis económica sin precedentes. A pesar de que sea un lugar común, esta crisis también puede ser una oportunidad.

Deal”. Con esa palabra –“trato” en inglés–, el presidente del Consejo Europeo, el liberal belga Charles Michel, celebró el final de la negociación. Ese tuit puede traducirse en una lluvia de algo más de 23.300 millones para Andalucía entre 2021 y 2023. Es el 32,1% de los 72.700 millones que España recibirá en subvenciones a fondo perdido. El cálculo realizado por la Secretaría General de Economía de la Junta es una traslación del criterio utilizado por las instituciones europeas y los jefes de Gobierno de los 27 en la mencionada cumbre. España es el segundo país que más dinero recibirá porque se tiene en cuenta su peso poblacional dentro de la UE, además del PIB per cápita y la tasa media de desempleo en los últimos cinco años.

“Europa ha tenido en cuenta todos los posibles costes”, apunta el secretario general de Economía, José Ignacio Castillo Manzano. El catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla desembarcó en el departamento que dirige Rogelio Velasco hace unas semanas y será quien se enfrente al reto de gestionar la parte de este fondo que llegue a la Administración autonómica, que no serán los 23.300 millones antes citados. Ese es el dinero que el Estado –Gobierno central, Junta, ayuntamientos o diputaciones– debería dedicar a Andalucía si se aplican los mencionados criterios, que son los que lleva reclamando el presidente Juanma Moreno desde antes incluso de conocerse el montante final que recibiría España de Bruselas.

“El coste sanitario es un impacto más de la crisis”, recuerda Castillo Manzano, que señala también que el golpe económico ha llegado con más fuerza a sectores esenciales para la economía andaluza, como son el turismo, el transporte y el comercio. El economista ejemplifica la situación mirando a países como Bélgica o Suecia, que habrían recibido unas cantidades muy superiores a las que se les han asignado si la Unión Europea hubiera tenido en cuenta sólo los datos sanitarios en su reparto del fondo de reconstrucción. No ha sido así y en la Junta consideran que el Gobierno de Pedro Sánchez debe seguir el mismo camino.

Es lo que Juanma Moreno reclamó el viernes en la Conferencia de Presidentes Autonómicos celebrada en La Rioja, pero la polémica está servida. El mismo criterio que concede a Andalucía casi un tercio de las subvenciones europeas por el Covid-19 otorga a Madrid un 7,3% de las ayudas y un 9,7% a Cataluña, dos de las regiones más ricas del país y que son las que recibirán más dinero del fondo estatal. Este montante de 16.000 millones está pensado para atajar la situación provocada por la pandemia y beneficia a estos territorios porque son los más golpeados por la crisis estrictamente sanitaria.

Hay que tener en cuenta que la naturaleza de este fondo es muy distinta a la de las subvenciones de Bruselas. Además de seguir un criterio de reparto diferente, tienen también unas “reglas de gasto”, es decir, no son fondos incondicionados. Como el resto del dinero que llega de la UE, deben ir asociados a proyectos marcados por los 27. Este paquete de reconstrucción gira sobre dos ejes, uno es la economía verde y otro el conocimiento, es decir, la aplicación de ciencia y tecnología para mejorar el desempeño económico de la región.

De preparar los proyectos susceptibles de recibir estas cantidades en Andalucía se encargaría precisamente la Secretaría General de Economía que dirige Castillo Manzano, con la estrecha colaboración de la Dirección General de Fondos Europeos, en manos de Carlos de la Paz. La tarea que tienen por delante consiste en poner en movimiento un montante que debe gastarse en un periodo relativamente corto. Lo habitual con el dinero de Bruselas es que se extienda durante siete años y, de hecho, el plan plurianual que entrará en vigor en 2021 se extenderá hasta 2027 y se solapará con los fondos de reconstrucción que deben gastarse entre 2021 y 2013.

“Es un reto de planificación que va a exigir el concurso de todos”, reconoce Castillo Manzano, cuyo departamento tiene que colaborar con todas las consejerías para establecer qué proyectos son susceptibles de recibir el impulso de Europa. ¿Está Andalucía preparada para aprovechar la oportunidad? Desde el Gobierno regional aseguran que sí. Muchos de los proyectos de interés estratégico –que recientemente han recibido un impulso por parte de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad– tienen que ver con las energías renovables o la economía circular. No obstante, desde el departamento que dirige Rogelio Velasco quieren dejar claro que el empuje debe llegar a todos los ámbitos. “Ningún sector se va a quedar atrás”, sentencian.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios