La lucha titánica de Javier Castaño contra el cáncer

  • Caja Rural del Sur acogió ayer la presentación de un libro sobre el torero leonés-salmantino

Cuando en la Feria de Abril 2016 Javier Castaño se enfrentó a un par de miuras en la plaza de Sevilla únicamente habían pasado 19 días del anuncio por parte de los médicos de que había superado un cáncer testicular. Castaño, tras luchar contra la enfermedad durante casi un año en silencio, hizo el paseíllo el 17 de abril. Cuando se desmonteró para recibir una ovación conmovedora de recibimiento, el público apreció la huella de la quimio en su cabeza y más tarde quedó impactado por la lección de hombría del torero, que superó una prueba de fuego ante dos toros de Miura. Aquella imagen dio la vuelta al mundo y esa escena fue el detonante para que el crítico taurino Javier Lorenzo, de La Gaceta Regional de Salamanca, le propusiera a Javier Castaño un libro, Castaño, alma de acero, que se presentó ayer en la Fundación Caja Rural del Sur de Sevilla, en medio de una gran expectación.

Javier Castaño abrió su corazón al auditorio: "Javier -por el autor del libro- me planteó la idea de que debía contar mi historia porque podría ayudar a otras personas. Se cuentan mis batallas y adversidades, mi enfermedad y mi carrera". El torero relató una anécdota estremecedora, en la que aseveró que Antonio Miura no llegó a reconocerle cuando habló con él en un tentadero en Zahariche días antes de torear en Sevilla debido a los estragos de la enfermedad y que los hermanos Miura se quedaron muy preocupados cuando lo anunciaron con toros suyos. Castaño afirmó de manera categórica: "Ahora echo la vista atrás y lo veo como una locura. El torero salvó al hombre".

Fue la tarde más emocionante de mi carrera, como volver a la vida y torear por primera vez"Ahora ese gesto de torear toros de Miura en aquella situación lo veo como una locura. El torero salvó al hombre"

Javier Castaño, un auténtico león aquella tarde por la que fue premiado por la mejor estocada del ciclo, explica: "Fue la tarde más emocionante de mi carrera. Fue volver a la vida. Lo he asemejado a la primera vez que me vestí de luces. Me temblaban las piernas".

En la presentación del libro, que contó con la moderación de Emilio Trigo, el autor, Javier Lorenzo, crítico taurino de La Gaceta Regional de Salamanca, definió la carrera y el gesto de Castaño como "una historia apasionante".

Una obra con 304 páginas; 100 de ellas fotografías, prólogo de Barquerito y epílogo de Santiago Martín El Viti, quien fue -según el autor- impulsor decisivo para la creación de la obra, afirmando que nunca un torero había realizado una gesta así y que Javier Castaño logró cumpliendo lo que se había propuesto: alcanzar con el corazón y el alma donde no pudiera llegar con las facultades.

En el acto de ayer, como en el libro, Castaño, alma de acero, latió y late la superación del ser humano y en concreto de un torero que mantuvo una lucha titánica contra el cáncer, cuya superación certificó lidiando y matando nada más y nada menos que dos toros de Miura. El torero, que el año pasado no estuvo anunciado, sueña con estoquear otros dos miuras en la Maestranza en 2018.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios