Los novilleros Leo Valadez y Antonio Catalán 'Toñete' salen a hombros en Almería

  • Ambos toreros cortan dos orejas, mientras que el local José Cabrera logra un trofeo del segundo novillo

Antonio Catalán 'Toñete'. Antonio Catalán 'Toñete'.

Antonio Catalán 'Toñete'. / efe

La novillada que abrió la Feria de la Virgen del Mar de Almería, con más de dos tercios de entrada, se saldó con la salida a hombros en Leo Valadez y Antonio Catalán Toñete. Con un cuarto de entrada, se lidiaron novillos de Juan Manuel Criado y Encinagrande (cuarto y sexto). Leo Valadez, ovación y dos orejas tras aviso. José Cabrera, oreja y ovación. Y Antonio Catalán Toñete, oreja y oreja. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de Barcelona.

Leo Valadez se las vio en primero lugar con un ejemplar noble y justo de fuerza. Variado con el capote, realizó una faena con oficio y entrega que comenzó de rodillas en los medios y que estuvo marcada por el temple y en el toreo al al natural. Sorprendió el cierre con manoletinas de rodillas en una labor que quizá hubiera sido premiada con una oreja de no ser por su reiterado fallo con los aceros. Fue ovacionado.

Valadez, de nuevo con entrega en el cuarto, volvió a mostrarse variado con el capote. El diestro mexicano toreó con temple por ambos pitones a un astado con movilidad. Cortó dos orejas.

El local José Cabrera recibió a su primer con una larga a portagayola. Lanceó con buen aire a la verónica. Realizó una labor voluntariosa con un astado noble, pero muy flojo, tras lucirse en banderillas. Recetó una estocada de efecto fulminante. Fue premiado con una oreja.

José Cabrera volvió de nuevo a echar toda la carne en el asador. Recibió frente a toriles al quinto, un novillo manso. El almeriense volvió a prender banderillas con eficacia. El diestro local se esforzó por agradar ante un ejemplar manso, que terminó en tablas. No estuvo acertado con la espada y escuchó una ovación.

Toñete lanceó bien a la verónica al tercero, un astado noble y justo de fuerza. La faena, de corte artístico, tuvo momentos muy toreros. El trasteo estuvo marcado por el temple hasta un epílogo por manoletinas antes de una estocada contundente para cobrar una oreja.

Ante el sexto, un ejemplar noble y con pocas fuerzas, Toñete realizó una faena en la que conjugó firmeza y calidad, aunque el astado fue perdiendo gas. Lo más brillante del serio trasteo fueron unos naturales con buen trazo y un cierre por luquecinas. Mató de estocada baja y le concedieron una oreja.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios