Gran toro en manos torpes

  • Con el tendido predispuesto 'El Fandi' corta dos orejas a un toro que hubiera merecido mejor toreo. 'Finito de Córdoba' se le premia el tesón con una oreja y 'El Cid' se estrella con un mal lote

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En los corrillos, más sabios de lo que parece, desde hace días se hablaba de un toro. Decían que el ganadero de Fuente Ymbro lo señalaba por reata y hechuras. Por algo se llamaba Espléndido. Todos, los de verdadera afición que no se limitan a ver los toros sólo desde el momento de la lidia, pendientes del herrado con el número 52. A media mañana se hace el sorteo. Y la pregunta era unívoca, ¿a quién le ha tocado el 52? A El Fandi, se respondía con resoplido de mala suerte.

Casi todos querían que le tocase a "El Cid" y muchos a "Finito". Ya desde ese momento se iniciaba la mala suerte. Y la hubo a raudales, sobretodo para el ganadero Ricardo Gallardo que representa la ganadería. El primero manso, el segundo pierde una pezuña quedándose muy tocado para poder desarrollar la embestida, el bonito tercero se parte la mano izquierda, el cuarto buenecito, el quinto se raja cuando se le puede y el sexto desmerece lidia en manos de El Fandi.

Para colmo de males la presidencia también se sienta en el palco con prejuicios. Es decir condicionado por los carteles. En este caso sabe que el granadino inicia el paseíllo con oreja y media cortada. Y por tal condición de la plaza se deja llevar por la bulla traicionando su afición y , al amparo de evitar altercado público en insultos y gritos hacia su persona, claudica. A pesar de que el de las banderillas se lo puso fácil por que en el primero se fue de silencioso vacío.

Y la pregunta a quién debería tener criterio consistente, ¿la segunda oreja es de la presidencia o no? ¿No es cierto que el toro señalado tenía un arranque de ensueño hasta que se aburrió y mostró tardanza por falta de pelea del coletudo? ¿Para qué ser máxima autoridad? ¿Para dejarse llevar? Para eso quitemos a los presidentes y repartamos un mando a distancia con teclas para el voto de los premios. "Si quiere vuelta, pulse el uno, si desea oreja el dos, para conceder par de apéndices que sea el tres, para el rabo asterisco.." Y si ponemos el 902, a forrarse un poquito más los de siempre. Porque claro, como la plaza, sería otorgado por la vía digital: a dedo.

Finito ha salvado la tarde por su empuje en un toro por el que no se daba un duro. Lo esperó, lo sobó, y le sacó tandas merecidas. Hasta ahora, sin ser perfecta, lleva la estocada de la feria.

El Cid tuvo verdadera mala suerte. Realizó los mejores momentos de capote al inicio de cada una de sus faenas. Y la predisposición se topó con la rotura de la pezuña de uno y el canto de gallina del segundo.

Aprovecho hueco para recordar a la familia de periodistas Granados, José María y Paco, que en la mañana de ayer fallecía su madre. Y aprovecho el abrazo, que lo es de toda la familia de la crítica taurinal. Un abrazo.

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