Las tardes más difíciles

  • Cuatro y La Sexta pelean por hacerse con la audiencia de la franja vespertina a través de programas de análisis de actualidad que no terminan de convencer a la audiencia.

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Con la idea de arañar un puñado de espectadores a la cadena rival, los grandes canales llevan meses buscando la fórmula mágica que les permita hacerse un hueco en la dura franja de tarde, momento tradicional para los programas de entretenimiento y para la crónica social.

Llevados por el aluvión informativo que ha generado la crisis económica en todos los sectores, las 'hermanas pequeñas' de los dos grandes grupos se enfrentan desde hace dos meses en un mano a mano informativo que no termina de despegar. Cuatro y La Sexta impulsaron en los primeros días de octubre, y casi sin prepararlo, sendos programas de análisis de actualidad en la antesala de sus informativos nocturnos: Más vale tarde, en La Sexta, y Las tardes de Cuatro, en el canal de Mediaset. La intención no era otra que la de ahondar en los asuntos candentes de cada jornada mediante debates y conexiones en directo.

Esta fórmula que tan buenos resultados le ha dado a la nueva cadena de Planeta con programas como Al Rojo vivo o La Sexta Columna, no ha tenido, no obstante, la misma respuesta en la franja de tarde. Y eso que Mamen Mendizábal y Manu Marlasca se empeñan cada día en buscar temas que, a priori, podrían despertar el interés de la audiencia. Su respuesta suele rondar los 400.000 espectadores y el 3,9% de cuota de pantalla.

Tampoco en Cuatro han encontrado una fórmula informativa que sea capaz de mantener a la audiencia. Y eso que lo han intentado con dos programas muy diferentes. La primera opción, Las tardes de Cuatro, el magacín que conducía Marta Fernández, apenas consiguió superar el 2% de cuota de pantalla en los casi dos meses que estuvo en antena. En esta misma línea se sostienen los chicos de Te vas a enterar, el contenedor informativo que ha estrenado a finales de noviembre Cuatro y que lideran Jesús Gallego y Álvaro de la Lama. La cadena de Mediaset ha querido dar un giro al formato y buscar una fórmula más desenfadada para buscar noticias donde en principio no está sucediendo nada. Sus redactores ponen el altavoz a los comentarios anónimos de las redes sociales y muestran la trastienda de las noticias de distintas formas. Pero la fórmula tampoco termina de convencer, con unos datos muy pobres que apenas superan los 200.000 espectadores y el 2% de share.

La tarde, por lo que se ve, sigue estando reservada para las novelas y programas de entretenimiento en su primera franja, y en sus últimas horas, para los concursos, que arrancan cada tarde una audiencia superior a los dos millones de espectadores tanto en Telecinco (con Pasapalabra) como en Antena 3 (con Ahora Caigo). Sólo Canal Sur ha conseguido hacer que un programa informativo de tarde se haya convertido en un clásico de su parrilla, y prueba de ello es que Andalucía Directo cumplirá el próximo mes de enero 16 años en antena, algo que no ha sido posible en TVE ni con el desaparecido España Directo ni con el actual +Gente, que pese a que arrastra a una audiencia superior a la que consiguen Cuatro y La Sexta, tampoco ha logrado despuntar en su franja horaria.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que las cadenas no tienen ahora el mismo temple a la hora de dejar reposar un programa de este tipo. Y prueba de ello se ha tenido esta misma temporada con espacios como Alguien tenía que decirlo, que apenas se ha mantenido dos semanas en la sobremesa de La Sexta, o Las tardes de Cuatro, que tampoco ha sobrevivido más de dos meses.

En este sentido, hay que recordar que programas de análisis de la actualidad que hoy están consolidados y que son baluarte de estas cadenas, como por ejemplo El Intermedio de Wyoming, se bandearon en sus primeras semanas con un paupérrimo 0,2% de cuota. En esta misma cadena también comenzó casi como relleno de la parrilla dominical el programa que conducía Ángel Martín y Patricia Conde, Sé lo que hicísteis, un espacio que, con el tiempo, se fue asentando hasta hacerse con una buena tajada de la sobremesa diaria. Quizá si esa misma fórmula se hubiera aplicado a nuevos formatos como Alguien tenía que decirlo, el programa habría terminado por encontrar su sitio.

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