Lo más vendido La tabla de ejercicios de Wii, 'Cocina conmigo' de Nintendo DS y 'Singstar' de Play Station están entre los preferidos

Un verano al mando

  • El periodo estival es el momento ideal para dedicar tiempo a los videojuegos, orientados cada vez más a toda la familia

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El verano no está para descansar, por mucho que se empeñen algunos, especialmente por estas latitudes, donde el calor no da tregua hasta bien entrado octubre. Para combatirlo, algunos emigran a tierras más altas, otros optan por ir a la playa y hay quienes deciden quedarse en casa hasta que refresca. Este grupo, por si fuera poco, debe enfrentarse a un nuevo enemigo: el aburrimiento. Por fortuna, el mercado pone a su disposición una amplia gama de ofertas de ocio, entre las que se encuentran las videoconsolas.

Los amantes de los videojuegos, que cada vez son más y mayores, aguardan con ilusión el periodo estival porque, por regla general, coincide con sus vacaciones, en las que pueden invertir más tiempo en su afición. Sin embargo, por otro lado, desean que termine porque en septiembre se prevén los lanzamientos más prometedores del tercer trimestre, como Final Fantasy IV, Gears of War 2 o Star Wars: el Poder de la Fuerza. Y es que el verano, al menos en España, no se porta muy bien con las grandes productoras de juegos, que prefieren prepararse para la dura campaña de Navidad, cuando el público está más dispuesto a comprar sus productos. La única novedad destacada del verano será el Soul Calibur IV, el último de la serie de juegos de combate, que con su fórmula de capa y espada tanto éxito obtuvo en la antigua plataforma de Sony.

Estas fechas son una buena oportunidad para viajar, para salir con los amigos..., y quien tiene dinero prefiere gastarlo en actividades que se practican menos durante el resto del año. Para estimular el consumo de sus productos algunas compañías deciden bajar los precios mientras suben las temperaturas, pero la consabida crisis económica también ha contribuido a aplazar la compra de videojuegos, especialmente ahora, cuando son realmente caros y exigen del consumidor serios esfuerzos por ahorrar. El precio de salida del último gran estreno de Konami, el esperado Metal Gear Solid IV, fue de 65 euros, y cuando la cartera flaquea establece prioridades. La falta de recursos ha estimulado la compra-venta de videojuegos de segunda mano en tiendas como Game o Centro Mail, donde es frecuente encontrarse con jóvenes que acuden a vender el último título que han jugado para poder comprar el siguiente.

Pese a la que está cayendo la PS3 se mantiene estoicamente en sus 400 euros. Muchos incondicionales de la consola de Sony han empezado a pasarse a la gris de Microsof, la Xbox 360, que con similares prestaciones, y un servicio on line más completo, sólo cuesta la mitad. El contrato de exclusividad que ligaba a compañías como Squaresoft o Rockstar a la PS2, y que le ayudó a soportar la competencia de la primera Xbox -donde los fans de Grand Theft Auto o Final Fantasy no podían encontrar sus juegos favoritos- ha dejado de ser rentable en un momento en el que la creación de un juego es un proceso tan caro, y tan largo, como el de una superproducción de Hollywood.

A quien no parece haberle afectado la crisis es a Nintendo. La Wii sigue vendiéndose a buen ritmo. La clave de su éxito reside en el revolucionario y exclusivo sistema de juego, basado en el movimiento, que ha desarrollado la compañía y en la orientación de sus productos -vía publicitaria- a un público familiar, especialmente gracias a juegos donde prima la colaboración y el trabajo en equipo. Mediante spots en los que aparecen padres jugando con sus hijos y abuelos compartiendo la consola con sus nietos, Nintendo ha intentado romper con su imagen de marca infantil, aunque sigue siendo la preferida por los niños. Los gadgets de la Wii son numerosos, el último una plataforma de fitness, Wii-fit, sobre la que el jugador hace ejercicio mientras un instructor virtual le da órdenes desde su televisor. Este programa, que pretende desterrar el estereotipo de jugador sedentario y descuidado, ha resultado ser un éxito este verano y pese a la desconfianza inicial se está vendiendo sin problemas. Los que lo han probado dicen que se suda, pero no demasiado. Quienes quieran lucir buen tipo en la playa tendrán que seguir los métodos habituales de dieta y gimnasio. Super Smash Bross Dojo, un juego de peleas trepidantes en las que hasta cuatro jugadores luchan por expulsar del ring a sus contrincantes, es otro de los favoritos del verano. Sus protagonistas son personajes clásicos de Nintendo, como los hermanos Bross, Donkey Kong, Megaman o Pikachu.

Sony hace su agosto a su manera. Las reuniones de familia y las fiestas entre amigos que con frecuencia se suceden en las noches estivales hacen muy apetecibles Sing's Star Summer Party, un karaoke adaptado a la Play Station en el que el éxito se mide por las aptitudes vocales de los participantes. El juego tiene múltiples versiones, la más reciente una de Operación Triunfo en la que los aprendices de estrella emulan a los participantes del programa. También cuenta con la aceptación del público Buzz, que sumerge a los participantes en un concurso de estilo que exige unos conocimientos variados y rápida velocidad de respuesta.

Pese a las dificultades del sector en estos calurosos días los videojuegos mantienen a sus adeptos, que cada vez son más exigentes y numerosos, y que no se conforman con estar solos e inmóviles ante la pantalla.

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