La oposición exige a Aído la reforma de la ley contra la violencia de género

  • La ministra de Igualdad afirma que ninguna legislación puede valorarse en función del número de muertes · Los grupos parlamentarios tachan al Gobierno de "triunfalista" en su valoración de la ley

La mayoría de los grupos parlamentarios coincidieron ayer en pedir la mejora y reforma de la ley integral de violencia de género a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, a quien acusaron de "triunfalista" en su valoración de dicha norma. En una sesión extraordinaria en la Comisión de Igualdad del Congreso, Aído presentó a petición propia el informe de evaluación de la Ley Integral de Medidas contra la Violencia de Género cuando se han cumplido los tres años desde su aplicación.

En líneas generales, todos los grupos han reconocido los avances conseguidos por la mencionada legislación desde su puesta en marcha, pero también han subrayado que restan muchas cuestiones por aplicar y por desarrollar. Así la portavoz del grupo catalán CiU, Mercedes Pigem, quien echó en falta un informe más exhaustivo y crítico, propuso la creación de una subcomisión en el Congreso para estudiar propuestas de mejora que doten a la ley de mayor eficacia.

En su intervención, la diputada popular Sandra Moneo ofreció la colaboración de su grupo político en la lucha contra este tipo de violencia, pero advirtió que ello no será posible si el Gobierno no admite las lagunas de la ley de violencia de género y no acomete las medidas necesarias para subsanarlas. Además, calificó el informe de "auto-complaciente", cuyo texto -afirmó- omite "el colapso" de los juzgados de violencia, la falta de presupuesto o el déficit de agentes para prestar protección a las víctimas.

Durante su comparecencia en la Comisión de Igualdad, la ministra señaló que el informe recoge un hecho objetivo, como es que en todos los ámbitos abordados por la ley "ha habido avances, lo que no significa que mantengamos una actitud complaciente sino de autocrítica". "Sabíamos que la mera formulación de una ley no acabaría por sí sola con la violencia. Es imposible que en tan poco tiempo se erradique un problema social tan complejo y profundo", afirmó Aído, quien añadió que esta norma "es el motor para seguir avanzando".

Tras llamar al consenso de los partidos y de las administraciones para aplicar eficazmente la ley, la ministra señaló que ninguna legislación puede valorarse en términos del número de muertes, algo que no se exige a ninguna otra norma.

Tanto la mayor sensibilización de la población como la existencia de la propia ley de violencia de género, han propiciado el descenso de la violencia sobre las mujeres en España, a juicio de Aído. La aplicación de la ley, aprobada en su momento por unanimidad en el Parlamento, ha supuesto una inversión cercana a los 800 millones de euros, sin contar con lo presupuestado por las administraciones locales y autonómicas, añadió la ministra.

En su turno de intervención, el diputado de Esquerra Republicana Joan Tardá subrayó que la cifra de muertes no se ha reducido "y es evidente que la ley tiene insuficiencias", de ahí la necesidad de mejorarla. Por su parte, el diputado del PNV, Joseba Andoni Agirretxea, subrayó que la ley es la solución, pero "el problema es su aplicación".

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