Los hijos como arma arrojadiza

  • Un tercio de las separaciones contenciosas provocan graves secuelas en los niños durante toda su vida · El Síndrome de Alienación Parental, una realidad que envenena a los hijos de algunos padres divorciados

Cada vez hay más divorcios con hijos y en la mayoría de los casos los conflictos son la norma. Éste suele ser el lugar en el que nace el Síndrome de Alienación Parental (SAP), un proceso en el que uno de los progenitores manipula a los hijos para que odie a uno de sus padres. Hay quien niega su existencia y quienes al margen de cifras y definiciones no dudan en considerar el SAP como una realidad perversa y peligrosa que envenena a los hijos de algunos padres divorciados. La venganza se encuentra detrás de esta conducta que afecta a una de cada tres parejas que afronta una separación contenciosa y causa graves trastornos a los hijos durante toda su vida, cuenta José Antonio Luengo, secretario general del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, y psicólogo.

Luengo explica que un 12% de las quejas recibidas en su oficina están relacionadas con "los malos tratos de un padre o madre que manipula a su hijo para ponerlo en contra del otro". Una cifra que se ha mantenido en los últimos años, dicen desde la Oficina del Defensor del Menor.

Desde la Asociación Nacional de afectados del SAP (Anasap), dicen que datos oficiales no hay contabilizados, pero ellos tienen censados 100 casos muy graves -incomunicación total del niño/a con su papá o su mamá- actualmente en España. Realmente, las cifras son mayores, pero los padres afectados "tiran la toalla por agotamiento psíquico y/o caen en depresión ", sentencia Francisco Fernández Cabanillas, presidente de Anasap, para quien "este tipo de maltrato psíquico para el niño le causa un daño emocional mayor que el propio fallecimiento del padre o madre, rechazado tras el divorcio".

José Manuel Aguilar, psicólogo clínico y forense y autor del primer libro sobre el SAP editado en España, lo define como "un trastorno que se produce cuando un padre transforma la conciencia de sus hijos, mediante distintas estrategias con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor". Un fenómeno que, en los casos más graves, es "destructivo para los niños y las familias, pudiendo ser irreversible en sus efectos". "Estamos hablando de introducir en el menor odio y temor. Nunca se cierra el duelo, siempre, aún cuando sean adultos, tendrán que seguir rechazando a su padre o madre", manifiesta Aguilar.

La pregunta que surge es inmediata: ¿cómo puede uno de los padres hacer daño a los hijos, si probablemente sea lo que más quiere en esta vida? "Cuando un progenitor se encuentra en esta situación, su distorsión de la situación es tal que no valora la realidad correctamente, distorsiona lo que ve, niega su parte de responsabilidad y proyecta sus propios actos en el otro. Por todo ello no ve el daño que está haciendo. Sin embargo, muchos otros lo llevan a cabo de forma totalmente intencional", lamenta Aguilar, quién afirma que en los últimos años "encontramos una mayor incidencia de niños que rechazan a sus madres".

Sin lugar a dudas, los menores se llevan la peor parte en el SAP, porque padecen problemas de despersonalización, de comunicación, pueden tener depresión y unos sentimientos de culpa enorme, cuentan los expertos. "Los efectos son devastadores si se usan a los hijos como arma arrojadiza. Cuando las separaciones tienen conflictos por medio perjudica mucho a los niños, puede provocar que los menores no lleguen a ser "adultos competentes en el futuro", afirma Francisca Fariña, catedrática en Psicología Jurídica del Menor de la Universidad de Vigo. "La alienación parental es el mayor maltrato que se puede propiciar a un hijo de padres separados", dice Fariña.

No todos opinan lo mismo. Para las Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, el SAP es "una fabulación. No es una patología. Tiene más de maldad que de enfermedad". Desde la Asociación de Padres de Familia Separados, dicen que "el SAP no es una lucha de hombres y mujeres. Existen unas víctimas claras, los niños, que son los que nos deben interesar y preocupar. Tienen derecho a tener padre y madre".

Al respecto, la Coordinadora de Psicología Jurídica del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España avalaba "la conveniencia del análisis de la problemática que se conoce como Síndrome de Alienación Parental en la evaluación psicológica, tanto dentro del ámbito forense del derecho de familia, como de otros relacionados". Además, apuntaba "el gran consenso" de investigadores y psicólogos en considerar el SAP como "una alteración cognitiva, conductal y emocional, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores".

Los expertos destacan la importancia de luchar para que "las rupturas de parejas sean lo más civilizadas posible y que prevalezca el derecho de la defensa del interés del menor".

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