Millones de niños siguen sin acceso a la formación escolar

  • La Unesco denuncia que 75 millones de infantes están sin escolarizar en todo el mundo · Un tercio de esta población se encuentra en el África subsahariana

Uno de cada tres niños (193 millones en total) en los países en desarrollo inician la escuela primaria con problemas de desarrollo cerebral como resultado de la malnutrición, lo que a su vez reduce sus posibilidades de progresar en la formación escolar. En algunas partes del Asia meridional, el porcentaje de infantes en esa situación sobrepasa el 40%. Asimismo, el elevado crecimiento económico de algunos países ha servido de muy poco para reducir la malnutrición infantil, lo que pone en tela de juicio el acierto de las políticas aplicadas por los poderes públicos.

Ésas son sólo algunas de las conclusiones del informe de seguimiento de la educación en el mundo para 2009: Superar la desigualdad. Por qué es importante la gobernanza, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco).

El fracaso de los gobiernos del mundo en la lucha contra las hondas y persistentes desigualdades que se dan en el ámbito de la educación condena a millones de niños a vivir en la pobreza en el futuro, y disminuye sus oportunidades de educación, resalta el estudio. "Cuando los sistemas financieros están en crisis, sus repercusiones son sumamente notorias y los gobiernos actúan", declaró el Director General de la Unesco, Koichiro Matsuura. "En cambio, cuando los sistemas de educación están en crisis, sus repercusiones son menos visibles, pero no por ello menos reales. La desigualdad de oportunidades en la educación es un factor de crecimiento de la pobreza, el hambre y la mortalidad infantil, y mengua las perspectivas de crecimiento económico. Por eso, los gobiernos deben actuar con un mayor sentido de la urgencia", reclama Matsuura.

El informe resalta que 75 millones de niños en edad de cursar la enseñanza primaria están sin escolarizar en el mundo entero. En el África subsahariana, algo menos de un tercio del grupo en edad oficial de cursar ese ciclo de enseñanza va a la escuela. Mientras que en los países ricos más de un tercio de los escolares de primaria llegan a la enseñanza superior y terminan sus estudios universitarios, en la mayor parte del África subsahariana la proporción de alumnos de nivel primario que acaban este ciclo de enseñanza es menor y sólo un 5% de ellos accede a la universidad.

Según las proyecciones parciales de la Unesco, en el año 2015 el número de niños sin escolarizar ascenderá como mínimo a 29 millones. Esta cifra está subestimada, ya que no se incluyen a los países afectados por conflictos armados, como es el caso de Sudán y la República Democrática del Congo.

La Unesco advierte que las estadísticas relativas a los infantes sin escolarizar son un indicador parcial de la magnitud del problema. En efecto, hay millones de niños que ingresan en la escuela y la abandonan prematuramente. Además, las evaluaciones del rendimiento escolar de los alumnos dan pruebas sólidas del fracaso de los sistemas escolares a la hora de impartir una formación de buena calidad. Muchos niños acaban la primaria sin dominar las competencias más elementales en lectura, escritura y cálculo.

Los autores del estudio destacan que el grado de pobreza no es el único factor de desventaja en la educación. Las niñas también son olvidadas. Las disparidades entre ambos sexos en materia de escolarización son importantes en regiones del Asia meridional y el África subsahariana. Pero también tienen un profundo arraigo otros factores de desventaja debidos al idioma, la raza y el lugar de domicilio (zona urbana o rural). En Senegal, por ejemplo, las probabilidades de que los niños de las zonas urbanas estén escolarizados son dos veces mayores que las de los que viven en comarcas rurales.

"Las circunstancias como el lugar y el medio en que nace un niño, su sexo, los recursos económicos de sus padres, el idioma que habla y el color de su piel no tienen por qué ser factores determinantes de sus oportunidades en materia de educación", establece la Unesco.

En el informe también se expone un amplio programa de reformas. Su mensaje más importante es que los gobiernos deben otorgar más prioridad a la equidad y la justicia social. "Si los gobiernos del mundo toman en serio su compromiso con la educación para todos, deben tomar aún más en serio la lucha contra la desigualdad", dice Koichiro Matsuura.

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