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Como médicos en Kenia

  • Monchi defiende en un coloquio con 300 peñistas que la adaptación de los fichajes es tan importante como diferenciar gasto y amortización · "Iros cinco de aquí a trabajar a Nairobi", invita en un ejemplo

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Cuentan malvadamente algunos de sus íntimos que antes del partido ante el Barcelona, no se sabe si convencido o haciendo un chiste, hizo una aseveración parecida a aquello de que si el Sevilla perdía, ayer por la mañana al tercer encuentro de peñas iba a ir a dar una conferencia algo así como el guardia de la Campana. Pero Monchi dio la cara en Benacazón. No dejó solo a su subalterno, Víctor Orta, y acompañó a su secretario técnico en el salón Omeya del hotel Andalusí Park. Algún peñista le corrigió y trató de levantarle el ánimo. "¿Cómo que hoy no es el día más indicado? Lo que estamos viviendo ahora no se ha vivido nunca en el Sevilla". Otro, como un representante de la peña de Casariche, aunque cariñosamente, se atrevió a decirle que en los últimos tiempos lo ha visto un poquito "acomodado" y también tuvo que escuchar Monchi aquello de que sin dinero fichó mejor que con las posibilidades económicas de que ahora dispone y que eran impensables en la historia de los fichajes del Sevilla. Pero ahí estaba el director deportivo más laureado de España, aunque esos laureles a veces se le vuelvan espinas ante la impaciencia de la mayoría en el rendimiento de algunos.

"Yo me equivoco con dinero y sin dinero. Lo que pasa es que cuando fichábamos sin dinero no había tanta trascendencia en los gastos y también era más fácil acertar", decía Monchi en una de las primeras respuestas con las que se abrió el coloquio. "El que tiene un Ibiza y quiere cambiar de coche, con todos los respetos para los que lo tienen porque yo también tengo un Polo, lo tiene fácil. Pero cuando tienes un Mercedes CLK último modelo es más complicado mejorarlo". A ningún peñista hubo que explicarle la metáfora, aunque no todos compartieran el fondo de la misma. A peñistas y aficionados es complicado hacerles entender -o entender, lo entienden, pero se resisten a tanta espera- aquello de que el gasto de un fichaje hay que dividirlo entre el número de años de contrato y sumarle la ficha anual. "Lo que sale es lo que nosotros llamamos la amortización y ése es el coste real", decía. Todo venía a justificar la presencia de Mosquera en el vestuario del Sevilla. "Aquivaldo es el segundo futbolista que menos cobra de la plantilla. [...] Yo no estoy contento con el rendimiento de Mosquera pero lo está pasando mal y se le está atacando mucho en lo futbolístico y a veces en lo personal. Pensad por un momento cómo rendiríais en vuesto puesto de trabajo si en la puerta hay todos los días un grupo diciendo que no sabéis llevar las cuentas de la empresa, por ejemlo". Y salía Monchi con el escudo por delante ante el colombiano precisamente el día en el que, en su opinión, no necesitaba defensa.

La mujer de Battaglia

Porque los jugadores son personas. Nadie lo duda y el peñista del pueblo más recóndito lo entendería. Otra cosa es pararse a pensarlo. Y con lo que cobran... "Queremos que se adapten a la primera y eso a veces pasa, pero la mayoría no. En este salón estamos unas 200 ó 300 personas y habrá de todas las profesiones, médicos, etc... Pues iros a trabajar cinco médicos a Nairobi. A uno le gustará el país, otro echará de menos a su familia y otro a lo mejor lo pasa mal porque no le gusta la comida [...] A mí me recuerdan mucho un futbolista del que yo estaba enamorado y que lo fichó el Villarreal, Battaglia. Me llamaban de emisoras de allí y yo dije que era un fichaje sensacional. Luego llegó la mujer de Battaglia y se tuvieron que ir porque no le gustaba vivir en Villarreal". Con el ejemplo estaba claro que no podía haber dado mejor en la tecla según las caras a media sonrisa de algunos peñistas. Breve disculpa a continuación a las féminas presentes, pero todo había quedado perfectamente explicado. ¿O no?

Las dudas aún están ahí con Konko, con Romaric, con Kone... y el director deportivo -debe ser parte de su trabajo- busca ejemplos como restrea centrocampistas con llegada. Prácticamente el mismo porcentaje de acierto. "Es arriesgado decir ahora mismo que Konko no vale igual que lo era decir, como se dijo, de Daniel Alves cuando llegó que era un futbolista ridículo. Yo no sé si Konko dentro de seis meses será el mejor lateral derecho de Europa. Con Romaric es algo parecido. Roma, pese a todo, está rindiendo a buen nivel, pero no es todavía el que fue tercer mejor jugador de la Liga francesa en el Le Mans". Juicios que invitan al optimismo viniendo de quien vienen.

Con dos horas de sueño

Pero hay preocupación. Monchi está preocupado, pero no por que el Sevilla ni juegue bien al fútbol. El director deportivo piensa de otra manera. "Hasta el puente del Pilar se ha visto al Sevilla que quiere Manolo Jiménez y que gustará más o menos, pero es el que queremos. Vinieron las lesiones y ese nivel físico necesario para aguantar el juego de Jiménez ha bajado. [...] Ahora estoy preocupado. Esta noche he dormido dos horas y mis hijos tienen 15 y 9 años, así que no ha sido porque ellos no me hayan dejado dormir". Confesiones de un director deportivo caído en el insomnio por culpa en un partido en el que vio a su equipo en el primer tiempo "superior al Barcelona", igual que lo vio en Valladolid capaz de haber marcado cinco goles "si no expulsan a Luis Fabiano". Monchi cree que al Sevilla le pudo más el pasado sábado el desgaste anímico que el físico al verse en el descanso por detrás en el marcador habiendo sido "mejor que el rival".

¿Soluciones? La que está en la mente de la mayoría del aficionado no vale para Monchi. El mercado de invierno no es un mercado real. "Yo le explico a mi hijo de 15 años que él puede pensar como aficionado, pero que yo tengo que hacerlo como ejecutivo del club. El año pasado me criticaron por no fichar en enero un lateral izquierdo, pero yo no podía salir a explicar que no lo hacía porque al que quería era Fernando Navarro. [...] No es que no tenga ganas de trabajar, como dice el peñista de Casariche, es que en esta época sólo puedes acceder a jóvenes (Daniel, Adriano, Fazio...) o a futbolistas peleados con su entrenador (Escudé, Kerzhakov...)". O sea, carne de médico en Nairobi.

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