En manos del Comité

  • El Sevilla, asistido por el reglamento y con imágenes concluyentes, recurrirá la segunda amarilla que Muñiz Fernández le mostró a Reyes · El no uso del silbato para detener el golpe franco, clave del recurso

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El Sevilla tiene fundadas esperanzas en que esta vez el Comité de Competición no tenga más remedio que atender su recurso por una injusta expulsión. Si en el caso de la roja a Medel ante el Barcelona las alegaciones no impidieron que al chileno le cayesen dos partidos de suspensión, por la interpretación subjetiva que realizaron los comités, incluso desdiciendo a Mateu Lahoz pero admitiendo finalmente una agresión que no existió, ahora es más que evidente que Muñiz Fernández erró en su apreciación al mostrar la segunda amarilla a Reyes. El asturiano se equivocó.

Las imágenes de televisión y el testimonio de los jugadores del Sevilla, a los que dijo que él no había pitado cuando el utrerano lanzó el libre directo, son claves. Como lo es que no usara el silbato para impedir el saque de la falta cuando quiso advertir a dos jugadores que se estaban agarrando. Sencillamente, Muñiz creyó que no había pitado o se le olvidó que había pitado cuando dio la orden manual de esperar y no sacar la falta, una acción que no vio Reyes. De esta forma, el jugador sevillista debería quedar eximido de amonestación. El Comité de Competición debe retirarle la amarilla, si no quiere adoptar una resolución a todas luces injusta.

En la errónea visión de los hechos de Muñiz Fernández, Reyes fue amonestado por sacar sin que lo permitiese el árbitro, según reza en el acta: "En el minuto 38 el jugador (19) José Antonio Reyes fue amonestado por el siguiente motivo: poner el balón en juego sin mi permiso". Las reglas del juego especifican que será amonestado aquel jugador que reanude el juego sin permiso del árbitro, una regla estricta que quiere fortalecer la autoridad del árbitro. Uno de los apartados de la duodécima de las Reglas del Juego de la FIFA, Infracciones sancionadas con una amonestación, especifica que es razón para amonestar "desaprobar con palabras o acciones" al árbitro. Asimismo, en la interpretación de la regla 12 se estipula que un jugador verá la amarilla si "actúa de manera que evidencie falta de respeto por el juego".

Pero Reyes no pretende nada de eso. Simplemente sigue la orden inicial de sacar, dada con el silbato, y no se apercibe de la orden corporal de esperar, cuando lo preceptivo es el uso del silbato de forma repetida, según se desprende del capítulo Uso del silbato en las Reglas de la FIFA: "Cuando se requiera el uso del silbato para reanudar el juego, el árbitro anunciará claramente a los jugadores que el juego no se reanudará hasta después de dicha señal". Y Muñiz no se cerciora de que Rakitic y Reyes han recibido su orden visual. Erró y Competición debe reconocerlo... o prevaricar.

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