Copa de la uefa

Sevilla-Partizan (3-0): La 'final' será en Génova

  • El Sevilla tuvo la virtud de convertir en un trámite el partido frente al Partizan y goleó a los serbios· Los hombres de Jiménez se tomaron el partido en serio desde el primer minuto

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Trámite resuelto por parte del Sevilla y con bastante solvencia. Los hombres de Manolo Jiménez golearon con tremenda autoridad al Partizan y se ganaron el derecho a llegar a la última jornada de esta liguilla de la Copa de la UEFA con opciones para seguir adelante en una competición que tantas alegrías le ha proporcionado. Eso sí, el cuadro nervionense tendrá que puntuar en Génova frente a la Sampdoria para materializar un pase que no tiene ni muchísimo menos garantizado.

Es la consecuencia de aquel resbalón en Lieja contra el que ha sido, sin ningún género de dudas, el mejor equipo de este Grupo C, el Standard de Lieja. Pero aquello es pasado y Génova aún pertenece al futuro. El presente fue el encuentro que ayer disputaron los sevillistas en el Sánchez-Pizjuán y que sirvió, al menos, para romper la dinámica de pobreza goleadora que ha afectado a Luis Fabiano y compañía en sus últimas comparecencias ante los suyos. Tres goles no es mal bagaje por mucho que quien estuviera enfrente sea un Partizan que sólo tiene grandeza en el nombre en la actualidad.

A falta de mayores exigencias, sin embargo, el Sevilla sí iba a mostrar solvencia durante todo el encuentro. Concretamente, desde un arranque que iba a ajustarse al guión previsto. Ni siquiera el susto inicial dado por el desvanecimiento de Moreira, que trajo a la memoria de todos el recuerdo de Antonio Puerta, cambió el estilo de fútbol que iban a tratar de imponer unos y otros. El Partizan de Slavisa Jokanovic partía con la lección muy aprendida a través de colocar dos líneas de cuatro con un enganche por el centro para que éste ayudara a Diarra. Bajo ese patrón, los movimientos de los serbios no podían ser más sincronizados, era como si estuvieran dando un clínic para los entrenadores del futuro. Claro, que otra cosa bien diferente es la calidad de quienes los interpretaban...

El Sevilla, mientras, también atendía a las indicaciones que le había dado Manolo Jiménez a sus hombres. Nada de impacientarse, prohibida la rifa de la pelota por muchas dificultades que existieran para conectar con los compañeros más avanzados. En definitiva, orden por encima de todas las cosas a la espera de que se presentara la oportunidad para acercarse hasta Mladen Bozovic. El problema de jugar de esta manera es que se echan en falta los riesgos, la decisión individual de un determinado futbolista para saltarse un escalón y poder sorprender de esa manera al adversario. La virtud, lógica, se halla en la ausencia absoluta de sobresaltos.

Los sevillistas, cierto, manejaban la situación con relativa comodidad, pero parecía imposible que pudieran crear una ocasión clara de gol. La noche era muy fría y tampoco eso acompañaba mucho para que la inspiración pudiera aparecer en los futbolistas con más talento que vestían ayer de blanco en un once cargado de novedades respecto al que disputó el último partido liguero ante el Barcelona. Sólo Palop, Escudé, Maresca y Luis Fabiano repetían en un equipo en el que comparecían como titulares, algunos después de muchísimo tiempo, Konko, David Prieto, Dragutinovic, Jesús Navas, Duscher, Diego Capel y Renato. Jiménez había apostado fuerte, pues el técnico prefirió correr el riesgo en este partido a pesar de que estaba en juego el futuro europeo de su equipo. Es evidente que muchos de ellos, los que salen de lesiones, incluso necesitan esos minutos para coger el ritmo después de tantas semanas ausentes.

Y tal vez eso fuera lo más positivo que se podía extraer de una noche en la que era mucho mejor quedarse al calor de una estufa. Del resto, de encauzar el triunfo, se encargaría Jesús Navas con la colaboración especial de Luis Fabiano y Renato. Bastó con una internada del palaciego para que Ivan Obradovic, uno de los mejores del cuadro serbio, lo derribara dentro del área. Penalti y transformación por parte de Luis Fabiano. Si antes era complicado que se produjera una hecatombe, ahora era sencillamente imposible, sobre todo porque los blancos no dejaron de tomárselo en serio nunca. La mejor prueba de ello es que salieron del intermedio completamente concentrados para que un zapatazo de Renato dejara todo liquidado. Desde ahí, era tiempo de pruebas, hasta Fernando Navarro tuvo minutos como extremo izquierdo incluso. El Sevilla había resuelto el trámite con absoluta solvencia a pesar de que la noche, fría, muy fría, se presentaba astifina.

Ficha técnica:

3 - Sevilla FC: Palop, Konko, David Prieto, Escudé, Dragutinovic, Duscher, Maresca (Romaric, m.77), Renato; Jesús Navas (Fernando Navarro, m.79), Luis Fabiano, Diego Capel (De Mul, m.70).

0 - Partizan de Belgrado: M. Bozovic; Stevanovic, Jovanovic, Knezevic, Obradovic; Fejsa, Ljavic; Tosic, Petrovic, Moreira (Lazic, m.4); y Diarra (Bogunovic, m,85).

Goles: 1-0: m.26, Luis Fabiano, de penalti. 2-0: m.46, Renato; 3-0: m.72, Luis Fabiano.

Árbitro: Vladimir Hrinak (Eslovaquia). Mostró tarjeta amarilla a Petrovic (m.38) y Lazic (m.41)

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de clasificación de la Copa de la UEFA, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 20.000 espectadores en noche fría y lluviosa. Terreno de juego en buenas condiciones. A los tres minutos el portugués Almani Moreira cayó al suelo y tuvo que ser atendido por efectivos del 061, quienes le colocaron un collarín y, posteriormente, atendido en el mismo estadio incluso por el médico del Sevilla, el doctor Adolfo Muñoz. Luego fue trasladado, ya consciente, al hospital Virgen del Rocío de Sevilla para efectuarle diversas pruebas. El juego estuvo suspendido durante unos cuatro minutos.

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