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Parece fácil, pero es un día de sí o sí

  • Vital El Sevilla necesita un triunfo frente al Partizan para seguir con opciones de seguir adelante en la Copa de la UEFA Frialdad La teórica endeblez del rival y la temperatura pueden conducir a un ambiente demasiado gélido para un partido

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A caballo entre los partidos de Liga ante el Barcelona y el Real Madrid, llega la cuarta jornada de la liguilla de la Copa de la UEFA con muchas más exigencias para el Sevilla de lo que dictamina la teoría. Aparece por Nervión el histórico Partizan de Belgrado con cero puntos en su casillero, y eso debe ser por algo, indudablemente, pero se trata de uno de esos días que en el argot del presidente sevillista, José María del Nido, se calificaría como un "sí o sí" a la hora de lograr el triunfo. Porque los tres puntos son indispensables para que los hombres de Manolo Jiménez continúen con aspiraciones de seguir adelante en esta competición europea que tantas alegrías les ha deparado en los últimos tiempos a los sevillistas.

Las distracciones son lógicas, por tanto, y parece complicado mantener la concentración con tantos esfuerzos continuados. En pleno turno de enfrentamientos con los rivales que están en su Liga, con el desencanto del Barcelona aún latente y con la ilusión de sacarse la espina con prontitud en el Santiago Bernabéu, parece que este compromiso ante el Partizan se sitúa en un segundo escalón. Además, hace frío, mucho frío, los bolsillos no están precisamente boyantes y se barrunta que el ambiente en el Ramón Sánchez-Pizjuán será tan gélido como la propia climatología.

Todo eso convierte a este choque frente al Partizan en una especie de trampa, pues nadie puede olvidar que el Sevilla necesita imperiosamente los tres puntos para seguir manteniendo sus opciones de clasificación. El fallo de Bélgica frente al Standard de Lieja provoca que ni siquiera un triunfo ante los serbios les garantice la clasificación a los nervionenses. Siempre tendrían que estar pendientes de los resultados de otros partidos o ganar en Génova, Italia, a la Sampdoria, aunque eso, por razones obvias, no será precisamente fácil.

El Sevilla, de cualquier forma, debe ir paso a paso. Lo primero es lo primero y esta noche llega el turno del Partizan. Los serbios, pese a que sufrieron una derrota en la última jornada, son los líderes destacados del campeonato de su país, pero en la Copa de la UEFA se han quedado sin opciones después de haber caído sucesivamente contra Sampdoria, Stuttgart y Standard de Lieja, éste hace menos de una semana con un 0-1 gracias un gol del delantero De Camargo. El hecho de que el Partizan no tenga ni la más mínima opción de clasificarse debería suponer una ventaja, pero también equivale a que sus futbolistas jueguen ya sin tensión y sólo pensando en un posible escaparate para escapar hacia ligas mucho más competitivas.

Ése es el principal peligro que entraña una cita así, aunque nunca pueda objetarse como excusa en el caso de un mal resultado. Manolo Jiménez, de natural desconfiado, es consciente de ello y tal vez por esa razón opte por realizar menos cambios de los previsibles en un partido engullido por Barcelona y Real Madrid. Pese a todo, sí habrá futbolistas que contarán con minutos, algunos de ellos incluso después de estar ausentes durante muchas semanas. Fijo Luis Fabiano por la imposibilidad de jugar el próximo domingo en el Bernabéu por culpa de su sanción, el otro seguro en la alineación es Palop. A partir de ahí, como casi siempre, hasta el propio Jiménez cambiará de opinión varias veces de aquí a que el delegado, Cristóbal Soria, tenga que entregarle los once titulares al trío arbitral. Sí tienen muchas opciones de jugar Konko y Dragutinovic. El primero no disputa partidos oficiales desde que se lastimara en los aductores contra el Standard de Lieja; del segundo, casi ni se recuerda, tal vez desde aquella polémica alineación del derbi. Son algunos de los que deben tener minutos en un día en el que Jiménez debe refrescar a su equipo, sí, pero siempre teniendo en cuenta que el triunfo es indispensable. Sí o sí.

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